Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00
Lunes, 18 de julio de 2011, a las 18:41

los cafés de redacción médica
JUAN TOMÁS HERNANI, SECRETARIO GENERAL DE INNOVACIÓN
“Las tecnologías sanitarias tienen un potencial de crecimiento muy fuerte”

Entre sus objetivos, duplicar la inversión privada en investigación

Define el marco fiscal español de I+D como uno de los mejores del mundo

Como hito de la legislatura, se queda con la compra pública innovadora

Ante el paro actual, apuesta por "carreras de vuelta" de la presencia española en el extranjero
 
María Márquez / Enrique Pita / Imagen: Diego S. Villasante / Pablo Eguizábal. Madrid
Juan Tomás Hernani ha cumplido dos años al frente de la Secretaría General de Innovación siendo parte activa de las políticas que el Gobierno viene desarrollando para cambiar el modelo productivo e incidir en la necesidad de fomentar la I+D, en especial en el ámbito privado. Un objetivo a largo plazo que poco a poco va tomando cuerpo, como con la nueva Ley de la Ciencia, pero también con otras medidas como el compromiso del Gobierno de dedicar el 3 por ciento de los presupuestos ministeriales a la compra pública innovadora. Sobre este último punto, confía en el repunte de la tecnología sanitaria, un sector "pequeño para su potencial".

Lejos de polémicas en el diálogo con las comunidades autónomas, Hernani apuesta por una "conciencia de pentágono" que fructifique en la asunción de responsabilidades con la ayuda a la innovación de pequeñas y medianas empresas. Y en cuanto a los presupuestos de 2011, se queja del "baqueteo mediático" sufrido desde 2008 por el Ministerio y aboga por diferenciar entre subvenciones y créditos, y la capacidad económica, que se ha triplicado en este período.
 

Juan Tomás Hernani, al finalizar la entrevista.

¿Qué medidas ha tomado el Ministerio de Ciencia durante la legislatura para mejorar el modelo productivo?

Esta es la primera vez que hemos tenido la oportunidad de tener un Ministerio de Ciencia e Innovación (Micinn) con la ministra Garmendia al frente de dos políticas diferentes y coordinadas, y en particular una política de Innovación que ha sido nueva. Hemos abordado el reto de terminar con la paradoja europea, la de la falta de resultados en la investigación, e intentar concebir que la innovación es mercado, que es la parte del Producto Interior Bruto (PIB) que se produce relativa a los productos y servicios que llevan en el mercado poco tiempo, y lo que debemos es poner en valor un conjunto de líneas que permiten desarrollar este nuevo mercado. Creo que esto es lo que hemos comenzado por abordar, esta nueva política de Innovación.

Los cimientos sí hay que colocarlos pero los resultados serán visibles en unos años...

Desde luego que es un proceso a largo plazo. Por eso lo primero que hicimos fue fijar una Estrategia (la Estrategia Estatal de Innovación, E2i) que parte del diagnóstico de la situación de la innovación en España. Abordamos la necesidad de duplicar la inversión privada, de duplicar el número de empresas que hacen I+D, y de aumentar en particular el sector de la media y alta tecnología. Estos tres indicadores han constituido el leitmotiv del desarrollo de nuestra economía, que es ni más ni menos duplicar la economía de la innovación que tiene España. Por eso, esto no puede ser un objetivo de uno ni dos ejercicios, sino que hemos fijado un objetivo de dos legislaturas con cierre en el 2015.

Habla de la E2i como guía cohesionadora de este programa, el contenido central del Ministerio durante esta legislatura junto con la Ley de Ciencia...

La E2i ha supuesto la hoja de ruta que ha guiado todas y cada una de nuestras actuaciones durante esta legislatura y que proyecta la acción a medio y largo plazo que España debe seguir haciendo en este y en el siguiente ejercicio.

Hace referencia a la necesidad de diagnosticar la situación del modelo de innovación. ¿Partíamos de una situación de desventaja con respecto a otros países de nuestro entorno? ¿Es complicado ponernos a su nivel?

Partimos de una situación como consecuencia de un ejercicio de apuesta por la investigación en España sostenida durante los últimos 8 años como mínimo que ha multiplicado el número de investigadores hasta llegar a esta cifra de las 200.000 personas que se dedican a la investigación mientras que hace una década eran menos de la tercera parte, tenemos 54.000 publicaciones científicas que sitúan a España en la novena posición mundial o décima si lo medimos por índice de impacto, una posición más que notable de la competitividad de la ciencia española.

Sin embargo, cuando medimos indicadores económicos relacionados con el conocimiento encontramos ese 'gap', que por otra parte es compartido por buena parte de Europa pero que no sucede en otros países como EEUU. Nos encontramos con políticas pasadas, practicadas en toda Europa, mucho más lineales, que hablaban de transferencia de tecnología y que necesitaban aumentar la forma de hacer llegar productos al mercado. Por eso hablamos de financiación, de compra pública, de internacionalización, de territorio de transferencia y de empleo y personas como los cinco grandes ejes que simultáneamente deben hacer expandir esta política de innovación.

¿España estaba en la media europea? ¿Hay diferencias destacables?

El marco fiscal de la I+D, entre los mejores del mundo.

A medida que entramos en el debate económico estamos entrando en los intereses particulares y legítimos de tantos países. Hemos visto como el Financial Times en las épocas doradas machacaba la economía española al tiempo que empresas españolas se hacían con el aeropuerto de Heathrow, con bancos en Escocia o con compañías eléctricas. La medición de la innovación es compleja, presenta 28 indicadores, todos ellos muy importantes, pero son tantos y tan diferentes que produce una especie de dispersión del problema.

Intentamos concentrarnos en lo esencial, que en nuestra opinión es la inversión privada en investigación, que debe ser el doble de la pública de acuerdo al objetivo europeo 20/20 que ya estaba en la Agenda de Lisboa del año 2000 y que nadie ha discutido. Si medimos la inversión privada española con respecto a Europa, España ocupa la quinta posición, con 7.500 millones de euros. Si vemos cuántas empresas hacen innovación, que fundamentalmente son pymes, tenemos 36.000 empresas, lo que nos sitúa también en quinta posición. Pero cuando nos hacen un índice sintético de todos los indicadores, caemos a posiciones muy bajas y hay indicadores en los que Malta, Eslovenia o la República Checa están por encima de España.

Nos tenemos que centrar en duplicar la inversión privada en investigación porque si conseguimos hacer eso estaremos en esa media del 1,9 por ciento del PIB en la que hoy está Europa, y que España, con su 1,39, lo que necesita es precisamente crecer en la parte privada, porque en la parte pública está incluso por encima de la media europea.

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