Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 16:20

Boi Ruiz sigue al frente de la Consejería de Salud catalana

El ‘president’ reafirma su apuesta después de una primera legislatura de marcada austeridad

Viernes, 28 de diciembre de 2012, a las 08:32

Redacción. Barcelona
Ni el euro por receta, ni los recortes y la fuerte contestación profesional parecen haber minado la confianza del presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, en su consejero de Salud, Boi Ruiz (Barcelona, 1954). Este jueves también le ha incluido en su segundo ejecutivo, renovado tras el ajustado triunfo electoral del pasado 25 de noviembre, al que le ha añadido sustento político el pacto posterior con Esquerda Republicana de Catalunya (ERC).

Boi Ruiz, consejero.

Mas ha vuelto a confiar en el núcleo duro de su primer ‘Govern’, aquellos consejeros que tuvieron que acometer políticas de austeridad más marcadas ante la situación que presentaban las arcas públicas por el azote de la crisis. El propio Ruiz, que tomaba posesión en diciembre de 2010 tras liderar durante años la patronal de la privada, la Unió, ha tenido dos años más de tijera que de poder hacer una gestión planificada. Esta segunda oportunidad de gobierno parece que está más dirigida a eso, a poder variar el sistema con menos premuras económicas. El único gran impedimento que puede encontrarse es el pacto con ERC, que puede ser elemento que matice muchas decisiones, como ya se está apuntando por ejemplo con el euro por receta.

Un euro por receta que ha marcado sin duda sus primeros dos años como consejero, y que le ha servido para estar en el punto de mira del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. El llamado ‘ticket moderador’ provocó una comisión bilateral Estado-Cataluña para intentar llegar a un acuerdo que acabara con su retirada, pues el Gobierno de Mariano Rajoy aprecia inconstitucionalidad. Finalmente ese diálogo ha sido infructuoso y el recurso contra el impuesto catalán ante el Tribunal Inconstitucional parece inminente.

Los de Ruiz también han sido dos años de consejero bastante polémicos, sobre todo por la decisión de situar a Josep Prat en la Presidencia del Instituto Catalán de la Salud (ICS). La atención mediática se centró en él por su vinculación con la privada.

Mas elige a una sindicalista para las políticas sociales

Neus Munté.

Donde sí ha habido relevo ha sido en Bienestar, donde Josep Lluis Cleries ha sido reemplazado por Neus Munté, una de las tres mujeres que tendrá el nuevo ejecutivo de Artur Mas. Nacida en Barcelona el 13 de noviembre de 1970, es Licenciada en Derecho por la UB y máster en derecho público y organización administrativa por la UPF, y además de su participación política de la mano de CiU, desarrolló su carrera profesional en UGT de Cataluña.

En su perfil de Twitter, una herramienta que acostumbra a utilizar, deja claros sus ideales sobre el futuro político que quiere para Catalunya y escribe, en catalán: "Barcelonesa y barcelonista. Catalunya es mi patria y la quiero libre. Licenciada en Derecho. Diputada en el Parlament por CiU. Soy de UGT. Si queremos, podemos".

Entre sus últimas responsabilidades en el sindicato que lidera Josep Maria Álvarez ocupó un puesto de peso, el de secretaria de Política Institucional, donde fue especialmente sensible al problema del paro y trabajó para proponer medidas para atajar el paro juvenil y el de otros colectivos.

En la esfera política, fue jefa de Gabinete de la Consejería de Enseñanza de la Generalitat entre 1999 y 2002, y diputada entre 2002 y 2003, además de en la legislatura que ha ido de 2010 a 2012. Es portavoz del grupo parlamentario de CiU de la Comisión de Enseñanza y Universidades, y en las elecciones del pasado 25 de noviembre iba como número 11 en las listas por Barcelona.

El ya ex consejero de Bienestar Social y Familia, Josep Lluis Cleries, deja su cargo tras dos años en los que ha habido más sombras que luces. Enfrentado a las medidas de recorte impuestas por el Gobierno de Mariano Rajoy, puso desde el principio el acento en los problemas de invasión de competencias que podían suponer. Pero estas medidas no deben enmascarar los problemas a los que se ha enfrentado el Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia en Cataluña. El principal debe en su gestión ha sido el de los impagos a los centros concertados que prestan atención a personas dependientes, un impago que con el paso de los meses se ha enquistado y ha supuesto una importante rémora para el desarrollo del sistema en Cataluña. Por otra parte, entre los hitos de su gestión destaca el anuncio del inicio de los trabajos para redactar una Ley de Dependencia propia para Cataluña, que aunque finalmente no se ha concretado, es probable que a lo largo de la nueva legislatura salga adelante.