12 nov 2018 | Actualizado: 18:50
Viernes, 04 de noviembre de 2011, a las 14:29

LA ENTREVISTA DE REDACCIÓN MÉDICA
EL CONSEJERO VASCO CREE QUE EL SISTEMA ESTÁ ORGANIZADO EN CONTRA DEL CRÓNICO
Bengoa: “Queremos participar más en decisiones estatales
con repercusión en los presupuestos autonómicos”
Esta legislatura el Departamento quiere poner en marcha un check list en los quirófanos

Asegura que la iniciativa del multicanal ha reducido las visitas a Primaria y Urgencias

Considera que la crisis "ha hecho muy visibles unos problemas de fondo que ya estaban en el sistema sanitario"

Ricardo López / Leire Sopuerta / Imagen: Miguel Ángel Escobar y Diego S. Villasante
El consejero de Sanidad del Gobierno Vasco, Rafael Bengoa, considera que la actual situación del sistema sanitario no es consecuencia de la crisis económica, aunque influye, sino que “lo que ha hecho la crisis es hacer muy visibles unos problemas de fondo que ya estaban en el sistema”. Para afrontar esta situación, Bengoa apuesta por introducir cambios y uno de ellos es reorientar el sistema hacia los enfermos crónicos. Además, considera necesario que las comunidades tengan más peso en la toma de decisiones nacionales que influyan en los presupuestos autonómicos.
 

El consejero de Sanidad Rafael Bengoa.

¿Qué radiografía haría de la sanidad vasca?

He tenido la suerte, en relación a mis colegas consejeros de otras comunidades, de tener dos años de trabajo previos a la crisis para hacer una gestión más eficiente. Así, en estos años he contratado menos a la sanidad privada, he potenciado los medicamentos genéricos, he apostado por la centralización de compras…

La fortuna de tener más tiempo es que la situación de la sanidad vasca ahora es más serena. Ello nos permite pagar bien a todos los proveedores y a las farmacias. Hay una situación de relativa tranquilidad. Aunque ello no quita que en el País Vasco también tenemos que tomar decisiones muy duras, pero la situación de la sanidad vasca y Osakidetza es estable y está más fuerte que nunca. A pesar del ruido que hay, diría eso de otras comunidades. Aunque no lo parece, la situación de la sanidad es sólida.

¿La situación de crisis actual puede hacer que la calidad asistencial se vea perjudicada?

Considero que no estamos aquí por la crisis. Lo que ha hecho la crisis es hacer muy visibles unos problemas de fondo que ya estaban en el sistema sanitario. Si se hubiera hecho caso al Informa Abril, no estaríamos aquí. La mala noticia es que la crisis nos puede distraer mucho para hacer ahora esas reformas necesarias. En el País Vasco gestionamos la crisis lo más eficazmente posible y queremos entrar de lleno en la transformación del sistema, sobre todo con los pacientes crónicos.

Pero la crisis, ¿condiciona la gestión sanitaria?

Condiciona en las inversiones y en la toma de decisiones. De hecho, ya se han tomado decisiones a nivel de España que afectan, por ejemplo, a los sueldos. No me gusta decir que el País Vasco es una isla porque también estamos tomando decisiones de gestión, pero el mensaje más importante es que eso no lo arregla mucho. Una buena gestión no cambia el fondo de las cosas. Hay que ir más allá, y como no se ha hecho hasta ahora, toca hacerlo.

Bengoa realiza una radiografía de la sanidad vasca.

El consejero, sobre el cambio del sistema hacia el crónico.

¿Y cómo va afectar a las infraestructuras? Porque en el País Vasco se acaba de presentar el nuevo Hospital de Álava ...

Seguimos invirtiendo mucho en estructura primaria, pero a la vez lo que hemos hecho es aprovechar la herencia que tenemos. Y un ejemplo es el nuevo Hospital de Álava. Ya no será un centro de agudos, sino que se van a integrar los hospitales de Txagorritxu y Santiago para crear un centro de agudos y crónicos. Será una integración funcional y moderna.

El consejero Bengoa es referente a la evolución del sistema hacia el paciente crónico…

En la atención al crónico, vamos de la mano tres o cuatro comunidades. Creo que es importante también la estrategia del Ministerio de Sanidad. Se ha interiorizado bien el discurso de los últimos años y la gente ha visto la coherencia en fomentar la atención al enfermo crónico. El modelo de sistema sanitario está perfectamente organizado en contra de esto. Hay mucha fragmentación y no estamos bien integrados con los servicios sociales. Por eso hay que hacer algo. Es importante para los enfermos crónicos y también para la sostenibilidad del sistema sanitario. Aunque entre dinero al sistema, si no lo cambiamos, de poco sirve.

¿La reorientación hacia el paciente crónico requiere un cambio de mentalidad de todos los integrantes del sistema?

Sí, diría que hay tres bloques: uno alrededor de los pacientes, otro de inversión en tecnología y otro basado en la integración de la Atención Primaria y la Especializada, con el ámbito social. Hay que dejar de ser paternalistas con los pacientes y decirles que les vamos a ayudar mucho, pero que la enfermedad es suya. Es fundamental que el paciente se corresponsabilice en la gestión de la enfermedad. Muchos estudios nacionales e internacionales señalan que los pacientes que son activos tienen mejores resultados que los que dependen del médico y la enfermera. Los pacientes tienen que aprender a gestionar su diabetes o hipertensión… y como es para siempre, el paciente tiene que hacer cambios en su estilo de vida. Lo que no vale es no ayudar. En el País Vasco hemos creado varios programas para dar forma a esto porque el sistema no está preparado para ello.

El País Vasco no creará su propio catálogo de fármacos.

Las críticas recibidas por la OPE de Osakidetza.

Para que esto de resultados, ¿la historia clínica o la receta electrónica tienen que ir en la misma dirección?

Son necesarias, sobre todo, para aquellos pacientes crónicos que vienen constantemente al sistema. Esta inversión tecnológica facilita la vida al paciente. Además, hemos abierto varios proyectos de teleasistencia, telecuidados, telemonitarización… Esa inversión tecnológica cuesta, pero ya se ve el fruto. A través del centro multicanal de forma no presencial, nos está reduciendo las visitas a Primaria o Urgencias. En lugar de volver al médico, se contestan las preguntas por teléfono. Está funcionando muy bien. Y también hay otras comunidades que lo están probando.

¿Qué opina del copago?

No descarto ninguna forma de financiación porque si la crisis toma una forma más aguda, no hay que descartar nada. Digo que no, mientras no se hayan hecho las otras reformas. Considero que el copago puede tener efectos nocivos para algunos enfermos, también los crónicos.

¿Está a favor de la financiación finalista?

Creo que en algunas cosas sí sería necesario, por ejemplo, con el tabaco y el alcohol. Pensemos en lo que ha pasado con la obesidad en España: hay 4.000 diabéticos más desde junio en España. No es un problema solo de las personas, sino que la oferta alimentaria no es la que debiera. Y el run run ya está en el aire. En el País Vasco ya están avisados porque el sector de las grasas saturadas, si no se empieza a autorregular, se le regulará. Dicen que sí están regulados, pero no es así ya que hay azúcar y grasas por todos los lados. No es de recibo que tengamos tantos nuevos diabéticos en dos meses.

¿Piensa que la crisis económica puede afectar de manera especial a la sanidad?

El sistema sanitario no es inmune a la situación de crisis económica actual, pero a ello se suma que las cosas se venían anunciando. Se dice que las nuevas tecnologías, los medicamentos, la demanda social presionan al sistema. Y esas presiones no solo no van a desaparecer, sino que se van a agudizar. Y aunque la economía mejore, las presiones no van a desaparecer, por lo que hay que hacerlo más eficiente, y hacer más con lo que le entra al sistema.

Un momento de la entrevista al consejero de Sanidad del Gobierno vasco, Rafael Bengoa.

¿Cómo definiría la situación de la prescripción por principio activo en el País Vasco?

Éramos de las comunidades que menos prescribíamos medicamentos genéricos y hemos forzado la máquina, promoviendo en Atención Primaria la prescripción de estos fármacos, alcanzando ya la media nacional. Es verdad que en España el gasto farmacéutico es muy alto y es muy fácil mirar hacia ese sentido cuando hay crisis, pero creo que hemos hecho mucho con eso y ahora hay que buscar eficiencias en otros sitios y la industria nos tiene que ayudar en esa tarea. ¿Dónde están las eficiencias en el sistema? En la fragmentación, si se repiten pruebas, si no hay historia clínica o si seguimos reingresando gente que ya está dada de alta, pero a la que no hacemos un buen seguimiento, las cosas no nos irán bien. Es sencillo llamar al paciente a casa y preguntarle si lo ha entendido todo bien. Con este sencillo acto se consigue reducir el número de ingresos y ahorrar muchos gastos.

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