19 nov 2018 | Actualizado: 13:00
La Revista

Completando con éxito la ‘hercúlea’ tarea de trabajar y preparar el MIR

Elisabet Tasa Vinyals, de 29 años y actualmente residente en Psiquiatría en el Hospital General de Vic

Elisabet Tasa Vinyals, de 29 años
Completando con éxito la ‘hercúlea’ tarea de trabajar y preparar el MIR
sáb 30 junio 2018. 20.00H
Esther Ortega
Hay gente que no ceja en su empeño hasta lograr su objetivo. A la que todo el esfuerzo le compensa si alcanza la meta que tanto ansió y por la que tanto ha luchado. Es el caso de Elisabet Tasa Vinyals, de 29 años y actualmente residente en Psiquiatría en el Hospital General de Vic, al que ha llegado tras superar el examen MIR y pasar por la Universidad Autónoma de Barcelona y aprobar Psicología y Medicina. Para ella, su especialidad no tiene tanto reconocimiento como debiera: "Para alguien que estudie el grado de Medicina sin tener ni idea de salud mental, son seis créditos en quinto y ya está. Es poca formación para una especialidad en la que las patologías son prevalentes. Quizá los médicos de otras especialidades no están preparados para lidiar con el paciente psiquiátrico", advierte. 

"Desde el principio tenía claro que quería hacer las dos y dudaba cuál hacer primero. Al final, por razones de compatibilidad con mi empleo, porque siempre he tenido que trabajar para costearme la carrera, era más viable hacer primero Psicología y ya teniendo la licenciatura, Medicina”, explica la especialista, natural de Sabadell.

"En general la experiencia en la Universidad fue buena en ambas carreras y también hice ahí un máster. Sí que he echado de menos alguna cosilla pero sin mucha importancia, la formación de base es muy sólida", relata la joven, que también ha estudiado en Canadá y en Suecia: "Habiendo conocido los sistemas educativos de estos países, sí que ves que aquí en España hay cosas que escasean. Allí las clases son mucho más pequeñas, el aprendizaje es mucho más directo con el profesor, más práctico. Aquí igual nos perdemos mucho en la base teórica que luego no te vas a acordar en la carrera profesional", opina Elisabet, que también ha notado diferencias durante su estancia en el hospital.

"Hay cosas para las que te preparan poco y luego en la residencia las tienes que aprender más por ensayo y error.  Hay temas más estructurales como el precio de los estudios o que al hacer una segunda carrera tengas un recargo del 40 por ciento, encima siendo una estudiante de matrícula de honor que no te aplican esa gratuidad de una carrera para otra", lamenta la MIR, que está contenta con su formación aún así.

Elisabet Tasa Vinyals residente en Psiquiatría en el Hospital General de Vic

PREPARAR EL MIR A DISTANCIA

"En mi caso, la preparación del MIR fue un poco particular porque, a diferencia de mis compañeros, yo no podía ir presencialmente a una academia ni dedicar 12 ó 13 horas al día sentada enfrente de unos apuntes, porque tenía que trabajar; entonces lo combinaba con la preparación del MIR", recuerda la catalana, que ya estaba acostumbrada a sacar adelante varias cosas a la vez, "lo que no quita que sea duro y sea extenuante a veces".

Elisabet se hizo su propio calendario para poder acoplarlo a sus ritmos. Oscilaba entre la sensación de ‘no estoy suficientemente preparada porque no estudio tanto como mis compañeros’, y los momentos de ver que tampoco lo llevaba tan mal”", rememora la especialista, que guarda un especial cariño de la comida japonesa que compartió con su amiga el día del examen. "Tenía claro que quería hacer Psiquiatría, si no conseguía la nota pues a repetir el MIR, pero no quería hacer otra especialidad que no me gustara tanto. Es una elección de vida, no son solo 4 años. Merece la pena repetirlo si es necesario", sentencia la joven, que prefirió hacer la residencia en un hospital pequeño: "Quería alguno en el que me conocieran por el nombre y, a ser posible, fuera la única residente de mi año. Tenía claro también que quería quedarme en Cataluña por temas familiares. Teniendo en cuenta esto y después de hacer una pequeña investigación de 4 ó 5 hospitales que me gustaban, elegí". 

PARTE DEL GRUPO 

El desembarco en el hospital no resultó nada traumático para Elisabet, que se encontró con un ambiente "familiar en el que te sientes como parte del equipo". "La primera guardia fue de Medicina. En el hospital, a los R1 no nos dejaban pedir ni analíticas ni podías hacer nada prácticamente. Durante el día, tenías un papel más bien de bonsái. Ibas con el adjunto y asumías un rol muy secundario, y de repente, en la primera guardia, bajas a las 5 a Urgencias, te presentas como la R1 de Psiquiatría y te dicen que vayas a ver a tal enfermo", recuerda la especialista.

"Esperan que hagas toda la anamnesis, la exploración física, que orientes el diagnóstico, que pidas las pruebas… y no puedes hacerlo ni informáticamente. Es un poco chocante en ese sentido, pero también, al tener mis dos carreras y ser R1 con 28 años, también te ayuda a ir con ojos más críticos de alguien que acaba de salir de la facultad. Me sentí muy respaldada y me reafirmé en que no quería Medicina Interna para nada en mi vida y que había elegido bien", añade la joven, firme defensora de su especialidad médica.

ESTIGMA

"Hay muchísimo estigma con la enfermedad mental y eso que es muy prevalente y cada vez se está dando más a conocer. Pero sigue considerándose una especialidad médica, a veces, demasiado diferente al resto de la Medicina de lo que realmente es. Hay veces que, incluso los profesionales sanitaios, se creen que es algo como medio esotérico y no tiene nada de es", reivindica Elisabet, que no cree que en su especialidad haya más casos de agresiones: "Las personas con problemas de salud mental son más vulnerables de recibir violencia que ejercerla. Y la violencia no es una enfermedad mental. Los pacientes más desagradables que he visto no han sido en Psiquiatría".

Con mucha residencia aún por delante, a la joven le gustaría tener tiempo a la investigación: "Espero que, realmente, lo podamos hacer porque uno de mis objetivos durante la residencia es hacer mi tesis doctoral y me gustaría acabar el título con el título de doctora, que es algo que parece que se promueve mucho. Espero encontrarme con respaldo y que se facilite". 

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