14 de agosto de 2018 | Actualizado: Martes a las 14:30

En la piel de un médico agredido: "Me atacó con los dos puños a la vez"

Aníbal Vázquez, de 37 años, sufrió una agresión por parte de un paciente en estado de embriaguez

En la piel de un médico agredido: "Me atacó con los dos puños a la vez"
El agresor también insultó a la compañera de Aníbal, a la que llamó "puta" y "guarra".
Esther Ortega
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Sábado, 24 de febrero de 2018, a las 20:00
La noche del pasado 24 de noviembre será difícil de olvidar para Aníbal Vázquez, de 37 años y con una larga trayectoria a sus espaldas. El médico de familia estaba realizando una guardia en el centro de salud de la Puebla de Cazalla, en Sevilla, donde lleva trabajando unos seis meses, cuando sufrió la primera agresión de su carrera.

Aníbal, quien primero estudió Enfermería y más tarde Medicina, llevaba un día “bastante malo”: “Sólo había un médico de guardia. Cuando hay un aviso en la calle, eres tú mismo el que te vas con la ambulancia”, explica el doctor, quien esa noche recibió la llamada sobre las nueve y tuvo que acudir a ver qué pasaba y dejar su puesto en el centro de salud del pueblo.
   
“Salimos con la ambulancia y cuando volvimos de atender a la persona, había un hombre acompañado por la policía”, recuerda Vázquez, a quien la autoridad explicó los motivos de su visita al centro: “Nos dijeron que se lo habían encontrado en la calle inconsciente y que habían decidido trasladarle porque se había dado un golpe en la cabeza”, recuerda el médico, que enseguida se puso a atender al paciente.

Parte de la denuncia presentada por Aníbal en comisaría.

Paciente ebrio

En las primeras evaluaciones, Vázquez vio que el hombre, de unos 50 años, estaba consciente pero no abría los ojos. “Lo pasamos a la camilla y le pregunté qué le había pasado. Entonces, empezó a vomitar y a quejarse por un fuerte dolor en el abdomen”, recuerda el médico, que ya había advertido el estado de embriaguez del paciente.

De repente, el hombre se dirigió a Vázquez con una actitud violenta: “Me dijo: ‘¿No ves que estoy vomitando?’ y me dio un puñetazo”, denuncia el médico. En el escrito presentado, añade que la agresión se produjo con “los dos puños a la vez, ocasionando al doctor un fuerte dolor en la zona afectada” durante tres días.

Intervención policial

Aníbal Vázquez en su centro de salud

Tal fue la gravedad de los hechos que los agentes que acompañaron al agresor tuvieron que intervenir para que la situación no fuera a mayores: “La policía le sujetó mientras yo le seguía atendiendo y examinando el golpe que tenía en la cabeza”, recuerda Vázquez, quien concluyó que la mejor opción para el paciente era el traslado del hombre al Hospital de Osuna para ver el alcance de la contusión que tenía en la cabeza.

Para Aníbal era una situación completamente nueva, pero tenía claro que no iba a dejar correr el asunto. “La policía no me decía nada. Cuando les advertí de que pensaba denunciar, me recomendaron pasarme al día siguiente por la comisaría”. Y así haría el doctor en el vecino municipio de Estepa, a unos 45 kilómetros de La Puebla de Cazalla.

En las diligencias, también llamó la atención en su escrito sobre los insultos que tuvo que sufrir su compañera de guardia tras su agresión: “Le decía que era una guarra y una puta y que estaba compinchada conmigo”, relata el médico sevillano, que lamenta profundamente que la mujer tuviera que soportar ese tipo de ofensas machistas.

El agresor tampoco dejaba hacer su trabajo a la compañera de Vázquez, a la que denigró por no ser un hombre: “No se dejó pinchar la vía por ella. Gritaba que ‘una mujer no le iba a pinchar”, denuncia el médico de familia, que también fue testigo de los insultos que el paciente repetía al llegar al hospital delante de todos los compañeros que le asistieron.

Conocía el protocolo

El doctor Vázquez no ha querido dejar su puesto y sigue trabajando en el mismo centro aunque, afortunadamente, no ha tenido que lamentar volver a ver a su agresor. “Ya conocía el protocolo antes de la agresión y sabía qué es lo que tenía que hacer", explica el médico, que no llegó a pedir ningún tipo de baja laboral.

En su opinión, se debería llevar a cabo algún tipo de medida para frenar este tipo de agresiones y proteger a los sanitarios, que cada vez tienen que lamentar más episodios como el suyo: "Es algo complicado, es necesario más personal y más seguridad”, reclama el agredido, que tendrá que ir al juicio el próximo 23 de marzo en Sevilla.