'La IA en sanidad puede potenciar tanto lo bueno como lo malo"
El componente humano es la respuesta a los desafíos sanitarios del futuro: "La IA no va a acabar con la enfermedad"
La formación en empatía y escucha activa definirá al profesional más capacitado para abordar el proceso asistencial de la próxima década.
Y además: Humanizar la sanidad desde los procesos: el modelo que pone a pacientes y profesionales en el centro
El envejecimiento de la población y la prevalencia de las patologías crónicas marcan el futuro del proceso asistencial. Ante estos dos desafíos, la Inteligencia Artificial (IA) se postula como respuesta. Sin embargo, esta innovación no es la única solución a este nuevo escenario. En este sentido, no se puede olvidar la parte humana de la atención. El rol del profesional sanitario debe prevalecer sobre la citada herramienta, al igual que la visión del paciente. Para ello, la formación de médicos, enfermeras, farmacéuticos o fisioterapeutas tiene que adaptarse a los retos del mañana a través de una capacitación digital focalizada en el pensamiento crítico y las necesidades del usuario del sistema de salud. Al final, detrás de la tecnología siempre hay una persona.
Aspecto de la sala durante la jornada R-Conecta 'Horizonte 2035. Competencias que marcarán el futuro de las nuevas generaciones de profesionales sanitarios'.
"¿Estamos formando bien a los profesionales del mañana?", ha preguntado la jefa del área de Salud de Europa Press, Cristina Velázquez. Una cuestión lanzada en el marco de la jornada R-Conecta 'Horizonte 2035. Competencias que marcarán el futuro de las nuevas generaciones de profesionales sanitarios', organizada por los centros de San Juan de Dios en Madrid. Un encuentro centrado en la combinación de la innovación tecnológica y la valoración profesional en la formación de las plantillas asistenciales, pero también en los riesgos relativos a la automatización de la atención a pacientes.
Elena Urdaneta, directora Fundación SJD y directora UT III San Juan de Dios España.
"Nuestro sistema no debe depender únicamente de las nuevas tecnologías, sino también de las capacidades de los profesionales", ha puntualizado la directora de la Fundación SJD y de la Unidad Territorial III de San Juan de Dios España. En este sentido, la ponente, encargada de la inauguración de la jornada, ha destacado que los sanitarios en formación han de prepararse para laborar en modelos híbridos que compaginen presencialidad y asistencia digital, sin perder de vista que personal y paciente son el corazón de estos.
Empatía frente a IA
El evento ha contado con la participación de los representantes de algunos de los principales gremios del ámbito sanitario: Medicina, Enfermería, Farmacia y Fisioterapia. Todos se muestran a favor de la incorporación de la tecnología para perfeccionar los procedimientos, pero sin perder de vista la vertiente humana del ejercicio profesional. Desde su punto de vista, en esta última, hay que insistir durante el periodo universitario. "Podemos ser muy buenos técnicos del cuerpo, pero hay que trabajar en los aspectos éticos y empáticos", ha comentado el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, Manuel Martínez Sellés. "El enamoramiento tecnológico no nos puede obnubilar. Los estudiantes deben comprender que la decisión final la tienen ellos", ha agregado el director de Innovación y Transformación Cultural del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, Daniel Baldó.
Manuel Martínez Sellés, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid.
Daniel Baldó, director de Innovación y Transformación Cultural del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid.
Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Manuel Martínez del Peral, ha recalcado que los jóvenes deben saber cómo trabajar con este tipo de herramientas, ya que pueden favorecer, por ejemplo, la desburocratización de la oficina de Farmacia. Pero, sobre todo, aprender a encabezar los proyectos relativos a ellas. "Los sanitarios deben estar preparados para liderar los cambios que afronta el sistema sanitario", ha apuntado. Mientras, el vicedecano del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, Pablo Herrera, ha insistido en que, más allá de tecnología y profesión, los futuros integrantes de las plantillas deben recordar que el paciente constituye el centro de su trabajo. "La persona es la protagonista y nosotros somos sus acompañantes", ha afirmado.
Manuel Martínez del Peral, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
Asimismo, los ponentes participantes en el debate han enumerado otras competencias a reforzar en la etapa formativa para abordar el escenario sanitario de dentro de diez años. Este es el caso de la prevención de la patología, la cooperación entre los distintos profesionales, el fomento de la autogestión por parte del paciente o la individualización de cada caso. Además, por supuesto, el deseo de no dejar nunca de instruirse. "La formación continua es la clave", ha remarcado Urdaneta.
Pablo Herrera, vicedecano del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
La importancia de comunicar
Las capacidades humanas del sanitario también son las más valoradas durante la asistencia. La tecnología es el utensilio en la atención, pero la comprensión o la escucha activa la cimientan. "Sin comunicación, desaparecemos", ha reconocido Mar Barrano, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), durante la jornada. Desde su punto de vista, ella, cada vez que acude a consulta médica, espera que el profesional que está al otro lado de la mesa presente una única cualidad: empatía.
Mar Barrano, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Miguel Ángel Camacho, también afectado por la ELA, ha coincidido con Barrano: el profesional debe estar capacitado para entender la situación personal de cada paciente. También para valorar su opinión. "Somos personas que vivimos y pensamos", ha manifestado.
Miguel Ángel Camacho, paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Hacia la correcta innovación
La humanización no debe protagonizar únicamente la asistencia profesional. Esta también tiene que moldear el diseño o la compra de nuevos instrumentos. "Innovar no es solo incorporar tecnología, sino introducir cambios que aportan valor y mejoran la atención. Hacer las cosas de manera diferente para obtener resultados distintos", ha incidido la gerente en Cuidados del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), Elena Fernández. Para ello, hay que evaluar las necesidades de los pacientes.
Elena Fernández, gerente en Cuidados del Servicio Madrileño de Salud (Sermas).
Precisamente, el director científico del Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos (IdISSC), Julio Mayol, ha resaltado que las nuevas estrategias de mejora técnica de la infraestructura hospitalaria y de Atención Primaria requieren de una buena definición de los objetivos que se pretenden alcanzar. "Podemos invertir mucho, pero si no sabemos qué queremos conseguir, trabajaremos de forma incorrecta", ha aseverado. Es más, el ponente ha abogado por modificar el propio modelo sanitario hacia un sistema basado en el valor aportado a los pacientes y no en indicadores de actividad.
Julio Mayol, director científico del Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos (IdISSC).
La realidad asistencial de la próxima década requiere de una estructura fundamentada en la autonomía del paciente, la coordinación de los cuidados y la continuidad de los procesos. También en planes de prevención, una mejor comunicación entre la esfera sanitaria y la sociosanitaria y el buen juicio de los profesionales frente al uso de la tecnología. "La IA no va a acabar con la enfermedad, pero sí nos puede ayudar", ha incidido Mayol. "La clave está en hacerle buenas preguntas", ha continuado.
Asimismo, tanto el ámbito tecnológico como el asistencial no pueden olvidarse de los usuarios de la red sanitaria. Por ello, la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Carina Escobar, ha insistido en la importancia de incluir a las personas afectadas por la patología en "la toma de decisiones respecto a estos campos". "Hay que innovar con los pacientes", ha sentenciado la representante de la asociación.
Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP).
El futuro está en manos de la humanidad
El cierre de la cita ha corrido a cargo del director general de San Juan de Dios España, Josep Pifarré. Su intervención ha resumido el espíritu del encuentro: necesitamos más tecnología, pero sin perder el componente humano del ejercicio profesional. En este sentido, ha recordado cómo las conocidas como habilidades blandas -empatía, escucha activa...- han ganado peso en un sector cada vez más automatizado. "Sin ellas, perdemos nuestro sentido de existencia", ha comentado. Una serie de competencias que deben fortalecerse en grado y posgrado.
Josep Pifarré, director general de San Juan de Dios España.
La clausura ha contado también con la participación de la directora general de Investigación y Docencia de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Inmaculada Ibáñez. "Nos han invitado a dirigirnos y mirar a 2035", ha expuesto. "Un futuro en el que necesitamos profesionales que aúnen la comunicación con la sociedad y el manejo de la IA", ha sentenciado. Un perfil que se elabora desde el primer día de clase en la facultad.
Inmaculada Ibáñez, directora general de Investigación y Docencia de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.