José Antonio Trujillo, vicepresidente del Colegio de Médicos de Málaga y experto en IA en Medicina.

José Antonio Trujillo, vicepresidente del Colegio de Médicos de Málaga y experto en IA en Medicina.

Sanidad hoy

España necesita una estrategia de flexiseguridad médica para una mejor gestión de tiempo y trayectoria

Un informe sobre la transformación de la profesión médica reclama dejar de medir solo cuántos facultativos hay y empezar a medir cuánto tiempo médico está realmente disponible

Y además: España tiene un 68% más de médicos pero las cirugías solo crecen el 1,1%

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Más plazas cubiertas no significa necesariamente más médicos disponibles. Esa es la paradoja que emerge de Flexiseguridad en Sanidad 2026, un análisis del facultativo especializado en Cirugía General y del Aparato Digestivo en el Hospital Quirónsalud de Málaga, José Antonio Trujillo, que revisa la evolución de la profesión desde 2022 hasta la actualidad y plantea un cambio de rumbo en las políticas de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud (SNS). El facultativo resalta la necesidad de encontrar un equilibrio entre la vida profesional y la personal, con una organización pormenorizada de las guardias y la conciliación familiar, así como el uso de la Inteligencia artificial como herramienta.

España ha aumentado de forma notable su capacidad para formar e incorporar facultativos. El número de médicos colegiados pasó de 292.413 en 2022 a 322.787 en 2025. En el mismo periodo crecieron las matriculaciones en las facultades de Medicina, las plazas de grado y las plazas MIR. Pero las dificultades para cubrir determinados puestos, la movilidad, la conciliación y el desgaste profesional siguen sobre la mesa.

La explicación, sostiene el informe, no está tanto en cuántos médicos hay como en cómo está organizado su trabajo. Hay un dato que resume mejor que ningún otro la transformación de estos cuatro años: las homologaciones favorables de títulos de Medicina. En 2022 fueron 4.474 mientras que en 2025 alcanzaron las 30.303. Es decir, casi siete veces más en apenas tres años. El crecimiento supera ampliamente tanto al de los egresados de las facultades españolas como al de las plazas MIR.

La llegada de médicos formados fuera de España ha modificado así el mapa de profesionales. El informe no plantea cuestionar esta incorporación, que considera necesaria y valiosa, sino reflexionar sobre si esta llegada puede sustituir la capacidad del sistema para retener a los médicos en las plazas que ocupan. La respuesta, según el autor, pasa por abandonar una política basada exclusivamente en cubrir vacantes y avanzar hacia otra centrada en integrar, desarrollar y retener talento.

El informe introduce un concepto que pretende cambiar la manera de planificar las plantillas: la Disponibilidad Médica Efectiva (DME). El texto parte de la idea de que cien médicos no son necesariamente cien médicos a tiempo completo. La capacidad real de un Servicio cambia si existen jornadas parciales, reducciones, bajas, actividad docente o investigadora, guardias o una elevada carga administrativa.

Dos hospitales con el mismo número de facultativos pueden tener, por tanto, capacidades asistenciales muy diferentes. La propuesta consiste en medir no sólo el número de profesionales, sino los equivalentes de jornada, las horas disponibles y cuánto de ese tiempo se dedica realmente a actividad clínica de valor.

Una profesión cada vez más femenina

Uno de los principales cambios que Trujillo ha detectado es la feminización de la profesión. Según la Organización Mundial del la Salud, el 59 por ciento de los médicos en 2025 son mujeres, mientras que la proporción en el grado universitario asciende hasta el 71 por ciento. Por tanto, Trujillo defiende que hay que “organizar una profesión mayoritariamente femenina y progresivamente corresponsable sin que tener hijos, cuidar familiares o reducir temporalmente la intensidad asistencial penalice la trayectoria profesional”. Al mismo tiempo, tampoco se deben descargar todas las responsabilidades de cuidado de las familias en las mujeres. “El objetivo es que hombres y mujeres puedan ejercer responsabilidades familiares”.

El tiempo empieza a ser parte del sueldo

El salario también deja de ser el único elemento que determina si un puesto resulta atractivo. Dos empleos con una remuneración similar pueden competir en condiciones muy distintas si uno ofrece horarios previsibles, menor carga de guardias y capacidad de adaptación, mientras el otro exige disponibilidad permanente. El informe resume esta transformación con una idea contundente: tiempo, autonomía y previsibilidad empiezan a formar parte del salario, especialmente para la Generación Z.

La consecuencia es que la estabilidad tampoco puede seguir entendiéndose únicamente como permanencia en una plaza. La propuesta es evolucionar hacia una “seguridad de trayectoria” que trata de “mantener un vínculo profesional estable, pero permitir que cambien las funciones, la intensidad de la jornada, el centro o la combinación entre asistencia, docencia, investigación y gestión a lo largo de la carrera.

El problema de las guardias: no sólo cuántas horas, sino durante cuánto tiempo

Las guardias de 24 horas aparecen en el informe como el símbolo de un problema más amplio. La cuestión, plantea el autor, no es únicamente qué duración de jornada permite la normativa, sino qué modelo puede sostener un profesional durante varias décadas de ejercicio. La propuesta para 2026 pasa por avanzar hacia jornadas adaptadas al ciclo vital y estudiar la sustitución progresiva de las guardias de 24 horas allí donde sea organizativamente posible.

Europa ya está probando otras fórmulas

El informe mira también hacia otros sistemas sanitarios europeos. El NHS británico ha incorporado la flexibilidad a la planificación ordinaria mediante herramientas digitales de organización de turnos. Alemania muestra que aumentar el número de médicos no equivale necesariamente a aumentar en la misma proporción las horas disponibles, debido, entre otros factores, al crecimiento del trabajo a tiempo parcial.

El mensaje que extrae Trujillo de estas experiencias es relevante para el debate español: flexibilidad no tiene por qué significar precariedad. Puede utilizarse precisamente para hacer más sostenible la permanencia de los profesionales.

La Inteligencia Artificial entra en la batalla por el tiempo

A la transformación demográfica se suma ahora un factor que apenas tenía el mismo peso en 2022, la Inteligencia Artificial. El informe considera que la IA puede convertirse en una herramienta para recuperar tiempo médico, especialmente mediante la automatización de tareas administrativas y documentación clínica. Pero advierte de que ahorrar tiempo para convertirlo inmediatamente en más pacientes o más actividad podría acabar reproduciendo la misma sobrecarga que se pretendía solucionar.

Por eso propone medir el llamado “dividendo de tiempo de la IA”, que consiste en la cantidad de minutos que libera una tecnología y qué ocurre después con ellos. Parte de ese tiempo podría traducirse en más atención directa al paciente; otra, en formación, investigación, organización o recuperación profesional.