Bernardino Alcázar, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Virgen de las Nieves
La enfermera 'virtual' que vigila a cientos de pacientes con EPOC: "Sirve para cualquier enfermedad crónica"
En caso de lograr resultados positivos en octubre, el Servicio de Neumología extenderá su uso en asma
Uno de los centros que más avances está logrando en España en el abordaje de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es el Hospital Virgen de las Nieves. El último paso dado por su Servicio de Neumología ha sido la incorporación de un sistema de Inteligencia Artificial (IA) con un asistente virtual llamado Lola, que actúa como una enfermera virtual para realizar un seguimiento telefónico de los pacientes y preguntarles cómo se encuentran. Esta tecnología ya se utiliza en varios hospitales españoles, pero el centro granadino es el primero en ponerla en marcha para el seguimiento de pacientes con EPOC mediante el cuestionario validado Radar. En la actualidad, cuatro de cada cinco pacientes utilizan esta herramienta, cuyo estudio de seguimiento finalizará el próximo mes de octubre para evaluar su impacto clínico. Además, el Servicio de Neumología prevé extender próximamente su uso a pacientes con asma.
Uno de los principales impulsores de esta tecnología y de su incorporación para esta indicación es Bernardino Alcázar, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Virgen de las Nieves. El facultativo afirma en Redacción Médica que lo más interesante de la tecnología recientemente implantada es que el asistente “puede formular las preguntas que los neumólogos diseñen. En nuestro caso se ha incorporado, por primera vez mediante IA, un cuestionario validado para el seguimiento de pacientes con EPOC llamado Radar”.
Además, el facultativo destaca que se ha incluido en el programa “a todos los pacientes de la consulta monográfica de EPOC del Servicio, alrededor de 400 con enfermedad grave. Cada tres meses responden al cuestionario mediante las llamadas telefónicas de Lola”. Desde el Servicio de Neumología, “posteriormente se revisan las respuestas y, en función de ellas, se decide si es necesario adelantar la consulta, modificar el tratamiento o realizar cualquier otra intervención”.
Seguimiento personalizado del paciente con EPOC
La principal ventaja que ofrece esta herramienta es, para Alcázar, la posibilidad de realizar un seguimiento mucho más personalizado: “Son pacientes graves, con muchas necesidades asistenciales. Si durante el seguimiento necesitan comunicar algo, como por ejemplo, que un tratamiento no les está funcionando bien, se lo transmiten a Lola y el sistema genera una alerta para el Servicio”.
Actualmente, entre una consulta y la siguiente, Alcázar recuerda que el neumólogo prácticamente no tiene contacto con el paciente: “Gracias a esta herramienta los pacientes sienten que mantienen una comunicación continua con el Servicio y, además, se agilizan trámites como adelantar una cita o resolver problemas relacionados con la medicación”.
Tradicionalmente, si se quisiera realizar este tipo de seguimiento, “se necesitaría a una enfermera llamando a los pacientes, pero una persona solo puede atender a un paciente cada vez. La IA, en cambio, puede hacer el seguimiento simultáneo de cientos o incluso miles de personas”. Por este motivo, el especialista considera que la IA “tiene un enorme potencial tanto en Neumología como en otras especialidades e incluso en Atención Primaria”.
Realizar un seguimiento más personalizado no es el único objetivo que persigue el Servicio de Neumología. También se está analizando “si los pacientes que responden periódicamente al cuestionario presentan un menor número de agudizaciones durante el año de seguimiento, que es uno de los aspectos más importantes. Este trabajo permitirá comprobar si los pacientes identificados por este cuestionario como peor controlados presentan realmente más exacerbaciones o una evolución clínica diferente”.
Pacientes con asma, la siguiente parada
El pasado mes de octubre, el Servicio de Neumología comenzó a incorporar a los primeros pacientes y Alcázar espera completar en octubre un año de seguimiento para “analizar cuántos pacientes han permanecido controlados, cuántos han sufrido exacerbaciones y cómo ha evolucionado su situación clínica”. Una vez finalice este seguimiento en pacientes con EPOC, el facultativo asegura que “se comenzará próximamente a aplicarlo también en pacientes con asma. Se trata de una herramienta que puede utilizarse para prácticamente cualquier enfermedad crónica que requiera un seguimiento continuado”.
Actualmente, aproximadamente el 80 por ciento de los pacientes responde regularmente a las llamadas de Lola y completa los cuestionarios. Para Alcázar se trata de un gran éxito, ya que “cuatro de cada cinco pacientes utilizan el sistema y están muy satisfechos con este tipo de seguimiento. Además, las respuestas pueden darlas tanto los propios pacientes como un familiar, según prefieran”.