Miguel Ángel Sánchez, neumólogo de Separ.
Neumología reclama a Sanidad una planificación integral más allá de plazas MIR
Para hacer frente al relevo generacional, Separ advierte que es necesario abordar más campos estructurales
La convocatoria MIR 2027 volverá a incrementar la oferta de plazas de Neumología hasta las 173, consolidando la tendencia ascendente iniciada en los últimos años. No obstante, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) considera que este crecimiento sigue siendo insuficiente si no se acompaña de una planificación integral de recursos humanos. El aumento de pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, el envejecimiento de la población, las jubilaciones previstas y la creciente complejidad de la especialidad obligan, según la sociedad científica, a reforzar las unidades docentes, garantizar una formación de calidad y ofrecer condiciones laborales que permitan retener a los futuros especialistas.
Pasar de 161 plazas en 2025 a 171 en 2026 y 173 en 2027 es visto en Redacción Médica por Miguel Ángel Sánchez, coordinador de Separ Jóvenes, como “una muestra de que existe una evolución favorable, aunque moderada. Eso es razonable, porque la formación de especialistas no puede improvisarse”. En este sentido, el facultativo recuerda que formar a un neumólogo “exige unidades docentes sólidas, tutores disponibles, actividad clínica suficiente, acceso a técnicas respiratorias, función pulmonar, broncoscopia, unidades de sueño, ventilación, hospitalización, consultas monográficas e investigación”.
Desde la sociedad científica, Sánchez asegura que “se ve con buenos ojos que se esté reforzando la oferta, pero el relevo generacional no depende únicamente del número de plazas MIR. Hay que tener en cuenta las jubilaciones, la distribución territorial, la capacidad de atracción de hospitales comarcales o periféricos, la estabilidad laboral tras la residencia y la posibilidad real de desarrollar carrera profesional. Si se forman especialistas, pero luego no hay proyectos atractivos, estabilidad y condiciones adecuadas, la planificación queda incompleta”.
Unidades docentes: más residentes sin comprometer calidad
El punto clave que el neumólogo demanda poner el foco es en la capacidad de las unidades docentes dentro de los Servicios de Neumología para formar a más residentes sin comprometer la calidad: “Algunas unidades probablemente sí tendrían margen, pero otras están ya muy tensionadas. No basta con acreditar más plazas sobre el papel. Para formar bien hacen falta tutores con tiempo protegido, adjuntos implicados, actividad clínica variada, rotaciones bien estructuradas, acceso a técnicas y una cultura docente sólida”.
Además, el especialista recuerda que la especialidad ha crecido mucho en complejidad: “Ya no se habla solo de consulta respiratoria general. Se habla de unidades de asma grave, EPOC compleja, sueño, ventilación mecánica no invasiva, UCRI, broncoscopia avanzada, ecografía torácica, patología intersticial, hipertensión pulmonar, cáncer de pulmón y atención integrada con Atención Primaria. Si se quiere formar más residentes, se deben reforzar también las estructuras docentes y asistenciales”.
Con respecto a la situación actual de la Neumología en España en cuanto a disponibilidad de especialistas, Sánchez explica que el escenario es completamente desigual en el territorio: “Hay grandes hospitales con Servicios muy potentes y capacidad docente e investigadora muy alta, pero también existen áreas sanitarias, hospitales comarcales y determinadas zonas geográficas donde captar y retener neumólogos no siempre es sencillo”.
Dos fenómenos que preocupan a Separ son “el relevo generacional y las jubilaciones”, además del envejecimiento de la población y lo que esto lleva a comportar: “Las enfermedades respiratorias crónicas son muy prevalentes y cada vez se manejan pacientes más complejos”.
Planificación integral de recursos humanos
A la hora de asegurar una buena cobertura de las necesidades futuras y también de mejorar condiciones laborales, estabilidad y planificación, “el sistema necesita una planificación integral de recursos humanos. Esto implica definir cuántos especialistas hacen falta, dónde hacen falta, qué cartera de Servicios se quiere ofrecer y qué condiciones se van a dar para que los profesionales se queden. La estabilidad laboral, la conciliación, el tiempo para docencia e investigación, el reconocimiento de la actividad compleja y la posibilidad de desarrollar proyectos son elementos fundamentales”.
Las tres peticiones que realizaría el facultativo al Ministerio de Sanidad en este campo serían que el número de plazas MIR de Neumología “se ajuste a datos actualizados de necesidad real, teniendo en cuenta jubilaciones, carga asistencial, nuevas competencias de la especialidad y distribución territorial”. La segunda petición se basaría en que cualquier incremento de plazas “vaya acompañado de tutores, tiempo protegido, rotaciones de calidad y unidades acreditadas con suficiente capacidad”. Finalmente, “se trabajará en la continuidad después de la residencia, con contratos estables y proyectos profesionales atractivos”.