Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Estudiantes

La formación práctica veterinaria palidece en España por el recorte de horas en la facultad

Distintas universidades europeas ofrecen varios años de instrucción en clínicas o plantas de explotación gracias a contar con un curso más.

Veterinaria dibuja su nuevo grado 'a la europea' con más competencias y prácticas

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El grado en Veterinaria está configurado en cinco años en España. De esta forma, los profesionales procedentes de esta titulación se encuentran entre los universitarios que más tiempo pasan bajo el amparo de la facultad, tan solo superados por los médicos. Sin embargo, sus representantes abogan por igualar a Medicina. La Conferencia de Decanos y Decanas de Facultades de Veterinaria apuesta por incrementar la duración de la carrera hasta los seis cursos. Solo así se podrá garantizar la adquisición de nuevas competencias y el impulso de la instrucción práctica. Precisamente, en este último punto radica la diferencia con Europa.

Los planes formativos de los países vecinos acostumbran a incluir un mayor volumen de horas en clínicas o explotaciones ganaderas. Un refuerzo que se debe a la existencia de un sexto año en la titulación, situación que se da en buena parte de la Unión Europea. España es uno de los pocos países en los que la titulación cuenta con cinco cursos, junto a Italia y Grecia.

Es más, el valor de las prácticas tuteladas se reduce a 24 créditos en los planes de estudios de las facultades españolas. Una proporción que contrasta con los programas de otras universidades europeas, donde llegan a contar con un año entero de instrucción sobre terreno.

Ejemplos europeos

España comparte estructura teórica con el resto de Europa. Por norma general, el primer curso del grado en Veterinaria se destina a materias de formación básica, como Epidemiología, Biofísica y Bioestadística, Bioquímica o Genética, mientras que los contenidos se centran poco a poco en salud animal, como Farmacología, Cría y Producción Animal o Cirugía. Es más, en los últimos compases del grado se incorporan optativas de corte más específicas, como Zoonosis y Salud Pública, el Tratamiento de Animales Exóticos o la Acuicultura.

La diferencia se halla en la práctica. La estructura del grado planteada por las cuatro Escuelas Nacionales de Veterinaria de Francia -Alfort (París), Toulouse, Nantes y Lyon- dedica el quinto año de manera completa al aprendizaje práctico en los hospitales veterinarios adscritos a cada centro. Periodo en el que el alumnado pasa por los distintos servicios clínicos de las citadas instituciones: animales de compañía, animales de granja, équidos y animales exóticos o salvajes. Además, el estudiantado tiene la obligación de realizar prácticas externas durante verano y curso -hasta 100 días por año-. Además, en sexto, los matriculados recibirán instrucción sobre terreno en cualquiera de los ámbitos de especialización elegidos: producción ganadera, mascotas, equinos, salud pública veterinaria, investigación o empresa. Hay que remarcar que los titulados acaban la carrera con el diploma de Doctor en Medicina Veterinaria al superar la defensa de la tesis final.

En Países Bajos, la Universidad de Utrecht -única que ofrece esta titulación- cuenta con un planteamiento diferente. Primero, tres años de base científica teórica completa en una fase de grado. Después, los estudiantes están obligados a realizar otros tres años de máster, focalizados en la práctica clínica, necesaria para el ejercicio legal de la profesión. En este periodo, el alumnado elige una de las especialidades disponibles: animales de compañía, equinos y animales de granja o salud pública.

Por su parte, la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena opta por la distribución de la práctica a lo largo de los seis años de formación. Así, cuentan con dos semanas durante los cuatro semestres iniciales, 24 semanas -14 de rotación clínica- entre el quinto y el noveno y otras 10 de especialización en los tres últimos. La organización de este tipo de instrucción también es similar en la Universidad de Brno (República Checa).

La formación en hospital o granja también cuenta con mayor peso en las instituciones que no alcanzan los seis cursos. En determinados países europeos, la titulación dura cinco años y medio, como es el caso de Alemania, Suecia, Dinamarca o Polonia. Por ejemplo, la Universidad de Hannover dedica su noveno y décimo semestre completamente a la asistencia en las clínicas del propio centro educativo, además de contar con programas de 700 horas de prácticas externas y 70 horas de agricultura y manejo animal. Mientras, la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas focaliza esta instrucción al final de los estudios, cuando los matriculados deben completar un año completo de prácticas dentro y fuera de la entidad académica.

Dificultades para los estudiantes españoles

Esta brecha entre los planes de estudios de las facultades europeas y españolas tiene consecuencias para aquellos que obtienen su título en las segundas. El menor número de créditos aprobados dificulta la homologación de su titulación en caso de que quieran ejercer al otro lado de las fronteras nacionales. Este es uno de los principales motivos por los que los decanos de España apuestan por agregar un curso más.

La organización universitaria ha destacado a Redacción Médica que esta ampliación resulta fundamental para cumplir con la normativa de la Unión Europea, que exige un mayor número de competencias a los profesionales para el correcto ejercicio. Bajo su punto de vista, tan solo se puede conseguir con un año más en la facultad.