Las aseguradoras buscan una fórmula para equilibrar sus primas económicas

Las aseguradoras buscan una fórmula para equilibrar sus primas económicas / Imagen de Envato

Sanidad privada

El seguro de salud opta por la personalización y la digitalización para equilibrar las primas en pleno reto demográfico

Las aseguradoras se enfrentan al reto del envejecimiento y la irrupción del cliente joven en el ámbito de las pólizas sanitarias privadas

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El seguro de salud vive su máximo auge. El 26 por ciento de la población española ya dispone de una póliza sanitaria privada, pero esta ‘fama’ ha provocado que el sector asegurador tenga que enfrentarse a un reto. Las compañías afrontan una etapa en la que buscarán mantener su equilibrio financiero en un contexto marcado por el envejecimiento demográfico y el auge de las pólizas sanitarias privadas entre los más jóvenes. Unas diferencias para las que las compañías, como han avanzado a Redacción Médica, ya están adaptando sus estrategias mediante claves como la personalización y la digitalización.

Las entidades se han fijado una nueva meta. Más allá de adaptarse al crecimiento de la sanidad privada, y con ella el interés por los seguros de salud, las aseguradoras empiezan a poner sobre la mesa fórmulas para garantizar la sostenibilidad económica sin poner en riesgo la accesibilidad de los pacientes. Ejemplo de ello son las políticas que ya comienzan a implantar Sanitas, DKV o Asisa, quienes exponen su perspectiva a este periódico.

El reto de las aseguradoras

El sector del seguro de salud ha logrado la mayor cifra de asegurados de su historia. Un total de 12,8 millones de personas ya cuentan con una póliza sanitaria privada. Esa es una de las ideas que se desprende de una de las últimas radiografías emitidas por la Unión Española de Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa) en su Memoria Social del Seguro 2025.

En este texto, como recogió Redacción Médica, el colectivo de mayores de 65 años había descendido proporcionalmente en un año hasta el 17,8 por ciento como consecuencia del incremento de franjas de edad como la de menores de 19 años o los adultos de 30 a 39. Esto se traduce en que los jóvenes y la población más envejecida son los grupos que más optan por estas coberturas.

En este punto llega el desafío central de las compañías aseguradoras. Según explican a este periódico, este reto reside en la presión creciente sobre los costes sanitarios, impulsada por la cronicidad o el envejecimiento poblacional, entre otras cuestiones.

Sanitas Seguros aborda el contexto actual apuntando que en este momento conviven varias realidades sociales diferenciadas. “Estamos asistiendo a dos fenómenos que conviven al mismo tiempo”, comienzan estas fuentes.

"El gran reto que tenemos es encontrar un equilibrio entre sostenibilidad y accesibilidad"

“Por un lado, una población cada vez más envejecida, que requiere más seguimiento médico, más prevención y una atención cada vez más personalizada”, mencionan. Y, por otro, destacan “una generación más joven que está incorporando el seguro de salud a su día a día y que demanda inmediatez, flexibilidad y servicios digitales”.

Desde Asisa la estrategia se centra en abordar esta cuestión desde la perspectiva del equilibrio financiero y técnico. “El gran reto que tenemos es encontrar un equilibrio entre sostenibilidad y accesibilidad”.

Las voces de esta aseguradora consultadas por Redacción Médica remarcan que “el envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad y de la frecuentación, la incorporación de nuevas tecnologías y coberturas y el aumento general de los costes sanitarios están ejerciendo una presión importante sobre la rentabilidad del seguro de salud”.

Ante este escenario, desde la compañía consideran necesario “acercar progresivamente las primas al coste real de la prestación para poder mantener la calidad asistencial”.

La necesidad de adecuar el mercado asegurador es, por tanto, uno de los principales focos de interés en esta nueva etapa. “El seguro de salud se apoya en la mutualización, pero el principio técnico que ordena la tarificación es que cada tramo de edad debe ser suficiente en sí mismo: la prima se calcula para que cubra el coste esperado del riesgo de ese colectivo, no para que unos segmentos financien a otros”, afirma José Ramón Lamenca, director técnico de DKV Seguros.

El portavoz de la aseguradora profundiza en el efecto de la llegada de usuarios más jóvenes al ámbito del seguro de salud: “Lo que aporta esta entrada es equilibrio y refresco de la cartera, que es una variable determinante para el control global del coste”.

“Una cartera que solo envejece concentra progresivamente su gasto en las edades de mayor frecuencia e intensidad asistencial y pierde capacidad de absorber la volatilidad; una cartera que se renueva mantiene una estructura demográfica estable y permite que los ajustes de prima sean más graduales para todos”, matiza.

Asimismo, las compañías se refieren a las diferencias en las necesidades médicas entre unas franjas de edad y otras. Desde Sanitas Seguros las declaraciones se centran en lo que precisan los pacientes. “En las personas de más edad sigue siendo especialmente relevante el acceso a especialistas, las pruebas diagnósticas y los servicios relacionados con el seguimiento de enfermedades crónicas y el envejecimiento saludable”, deslizan.

Por su parte, entre los más jóvenes notifican “un creciente interés por servicios relacionados con la salud mental, la nutrición, la dermatología y las soluciones digitales que les permiten acceder al profesional sanitario de una forma rápida y sencilla”.

En el caso de Asisa, la compañía confía a Redacción Médica que en el caso de los más mayores “adquieren especial importancia las especialidades relacionadas con la prevención, el diagnóstico y seguimiento de patologías crónicas y asociadas a la edad”. Mientras, la demanda de los jóvenes “está especialmente vinculada a la rapidez y facilidad de acceso a la asistencia, la salud mental, la prevención y los servicios digitales”.

Lamenca, desde DKV Seguros, también desglosa el uso por áreas médicas. “En la población de más edad la demanda se concentra en Traumatología y Rehabilitación, Oftalmología, Cardiología, Neurología, Endocrinología y aparato digestivo y, sobre todo, en pruebas diagnósticas de imagen y alta tecnología, que constituyen el principal motor del coste”.

En cuanto a los perfiles más jóvenes, hace alusión al mismo cambio de patrón al que se refieren el resto de compañías. “Atención Primaria y Pediatría, Ginecología, Dermatología, Fisioterapia, Urgencias y, con un crecimiento muy notable en los últimos años, la salud mental y el acompañamiento psicológico”, abordan.

Asimismo, añade que “el denominador común entre ambos grupos es el diagnóstico por imagen y la Fisioterapia, que aparecen en los primeros puestos de utilización en prácticamente todas las franjas de edad”.

La atracción del seguro de salud

El auge de la contratación de pólizas de salud se produce en un entorno donde los plazos de respuesta en la sanidad pública influyen en la decisión del usuario. “La demora media en el sistema público para una intervención quirúrgica programada cerró 2025 en torno a los 121 días y la primera consulta con especialista en unos 102 días, y eso pesa igual en un asegurado de 30 años que en uno de 70”, explica el portavoz de DKV Seguros.

Las compañías tratan de evitar un traslado directo de las alzas de costes sobre las cuotas de los asegurados

Por eso, dice, “el núcleo de la póliza es común: asistencia sanitaria completa con Atención Primaria, especialidades, pruebas diagnósticas, urgencias y hospitalización, amplitud de cuadro médico, segunda opinión médica y acceso digital”.

No obstante, las compañías tratan de evitar un traslado directo de las alzas de costes sobre las cuotas de los asegurados. Una de las advertencias proviene de Asisa: “No podemos trasladar automáticamente todo ese incremento de costes al asegurado”.

“Especialmente en las personas mayores, un modelo basado fundamentalmente en tarificar cada año en función del riesgo ligado a la edad puede terminar expulsando del seguro precisamente a quienes más necesitan utilizarlo”, apuntala.

De esta forma, desde la aseguradora se aboga por “modelos que permitan repartir mejor los costes a lo largo de la vida del asegurado y, paralelamente, aprovechar la incorporación de clientes más jóvenes para construir carteras equilibradas”.

El equilibrio económico del seguro de salud

Este complejo contexto se agrava por el impacto de la inflación médica, que en España se sitúa en horquillas de entre el 8,4 y el 10 por ciento frente al 2,2 por ciento del IPC sanitario oficial, según detallan desde DKV Seguros.

Por ello, de cara a gestionar la siniestralidad y sostener las coberturas, las entidades confían a Redacción Médica que están implantando herramientas de inteligencia artificial, digitalización y programas de prevención en sus estrategias.

"Hoy la tecnología permite dar respuesta a muchas necesidades de salud de una manera más ágil y cercana al paciente"

Por parte de Sanitas Seguros, las fuentes consultadas por este periódico inciden en que “la principal palanca es la eficiencia”. “Hoy la tecnología permite dar respuesta a muchas necesidades de salud de una manera más ágil y cercana al paciente”, añaden al respecto.

“La digitalización, la prevención y la capacidad de anticiparse a determinadas patologías ayudan a cuidar mejor su salud y a optimizar recursos y mejorar la experiencia de los pacientes”, destacan.

Así, avanzan que “lo más relevante es seguir trabajando por la eficiencia del sistema en su conjunto”. Y resumen que “las herramientas digitales y la inteligencia artificial ya están contribuyendo a mejorar tanto la experiencia de los pacientes como la capacidad asistencial”.

Uno de los ejemplos que ponen en valor es el uso de Inteligencia Artificial para recuperar citas que han quedado libres y ponerlas rápidamente a disposición de otros pacientes, optimizando la accesibilidad. “También estamos aplicando IA en el análisis de imágenes médicas, como las radiografías, lo que ayuda a agilizar los procesos diagnósticos, acelerar el inicio de los tratamientos y reforzar la revisión de las pruebas por parte de los profesionales”, añaden al respecto.

Asisa confía que su plan de gestión se estructura a través de dos frentes simultáneos. La primera fórmula se centra, en sus palabras, “en actuar sobre los ingresos, acercando progresivamente las primas a los costes reales de la asistencia y desarrollando sistemas de precios más precisos y personalizados”.

La segunda fórmula consiste en “actuar sobre la eficiencia”. Es decir, “digitalizar y automatizar procesos, utilizar mejor los datos, simplificar la gestión y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial para mejorar procesos como las autorizaciones, la atención al cliente o la fijación de precios”.

"La salida a esta ecuación no está principalmente en el precio, sino en la gestión"

La compañía también hace referencia al abordaje preventivo a lo largo de la conversación con Redacción Médica. “Si conseguimos acompañar al asegurado cuando está sano, anticiparnos a determinados riesgos y promover hábitos saludables, podremos reducir la incidencia futura de determinadas patologías, contener la siniestralidad y construir un modelo más sostenible”, resume.

José Ramón Lamenca descubre la clave de DKV. “La salida a esta ecuación no está principalmente en el precio, sino en la gestión: programas de gestión de crónicos y de pacientes complejos, atención personalizada y coordinada que ordena el itinerario asistencial y evita duplicidades, prevención y hábitos saludables, y digitalización del acceso”, menciona

Es él quien pone el punto y final al asunto y resume la idea se centra en “contener el coste mejorando la salud y la experiencia del asegurado, que es lo único que permite sostener el sistema sin romper el equilibrio del sector”.