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¿Basta una buena nota para entrar a Medicina? El perfil que se espera de un buen médico

Las habilidades de comunicación, la resiliencia y la empatía ocupan un lugar clave de consenso entre los participantes

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El debate sobre si el rendimiento académico es lo que más se debería valorar en los estudiantes que quieren acceder al grado de Medicina está puesto sobre la mesa desde hace un tiempo. La importancia del desarrollo de las habilidades blandas ya entró en juego. Ahora, un estudio ha indagado en las perspectivas de diferentes grupos sobre los atributos necesarios para ser un buen médico.

La investigación, publicada en la revista BMC Medical Education, explora la percepción de actores sociales como profesores, estudiantes, padres de familia, médicos, entre otros, sobre el acceso al grado de Medicina en Irlanda, en donde se combina la nota de un examen nacional de secundaria con una prueba específica de admisión a profesiones sanitarias.

Las características del "buen médico"

Según los resultados, existe un consenso de todos los grupos consultados sobre las cualidades que debería tener un "buen médico". Se trata de equilibrar el rigor académico con habilidades de comunicación, resiliencia y empatía.

Las cualidades se dividen en dos grandes bloques. El primero relacionado con las habilidades emocionales e interpersonales en donde la compasión, la bondad y la empatía fueron los tres atributos mejor valorados en un ámbito en el que los pacientes pueden encontrarse en una situación de vulnerabilidad cuando acuden a una consulta.

Se incluye también la comunicación y la escucha activa con los pacientes, mostrando siempre respeto; y no se deja de lado la comunicación en equipo.

El segundo bloque, en cambio, atiende a la capacidad cognitiva y la asimilación de conocimientos, el sentido común, la resiliencia y gestión del estrés, así como la vocación y los hábitos.

Desigualdad económica

Sin embargo, el estudio aborda otro aspecto importante como las diferencias en el nivel socioeconómico de los aspirantes a Medicina, lo que posiblemente determine alcanzar una plaza en la universidad. Esto constituye una preocupación en los agentes consultados debido a la desigualdad de oportunidades.

Una de las conclusiones más rotundas es el consenso en el impacto desigual del dinero en los resultados, en donde los estudiantes con familias más acomodadas cuentan con ventaja para acceder a clases de refuerzo o a academias privadas. En esa línea, consideran que pese a que el sistema es justo porque se evalúa a todos por igual, "la educación no es igual para todos".

Otro tipo de complicaciones que aborda son las relacionadas a factores sociales y culturales que desincentivan el ingreso al grado de Medicina. Así, consideran que los jóvenes de entornos rurales o de barrios de clase trabajadora tienen la ausencia de referentes en el sector sanitario y de redes de contacto. Por último, inciden en que las cualidades de un buen profesional de Medicina no se limitan al expediente académico.