Víctor Pedrera, secretario general de CESM.
CESM pide a Mónica García hablar "directamente" con los médicos de Urgencias y Primaria en Ceuta
La Confederación exige una intervención directa y urgente para evaluar sobre el terreno la situación asistencial
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) considera insuficiente la respuesta ofrecida por la ministra de Sanidad, Mónica García, a los médicos de Ceuta ante la situación asistencial vivida en las últimas semanas y reclama al ministerio una implicación directa, inmediata y sobre el terreno.
En este sentido, CESM quiere recordar que la crítica situación de la sanidad pública de Ceuta no es nueva ni ha surgido con la reciente crisis migratoria, sino que los problemas de falta de profesionales, dificultades para cubrir determinadas plazas, presión asistencial y condiciones en las que los médicos desarrollan su actividad vienen siendo denunciados por esta organización desde hace años, sin que hasta ahora se haya producido una respuesta suficiente por parte del Ministerio de Sanidad.
Por ello, preocupa especialmente que la reciente respuesta de la ministra sobre la situación de la ciudad autónoma se centre en cifras de actividad, inversiones y evolución de las plantillas, pero no responda al fondo de la denuncia de los profesionales, que es la presión asistencial extraordinaria que han tenido que soportar y las dificultades para garantizar una asistencia adecuada y mínimamente digna en unas circunstancias excepcionales.
Para CESM resulta difícil sostener que no ha existido una situación extraordinaria cuando el propio ministerio ha reconocido que fue necesario activar un dispositivo especial y reforzar los servicios de Ingesa con más de 60 profesionales. Por tanto, si ha sido necesario desplegar recursos extraordinarios es porque la situación no podía considerarse como ordinaria.
Además, la Confederación considera especialmente desafortunado que desde el ministerio se califique de “alarmistas” a quienes están trasladando las dificultades a las que se enfrentan a diario para prestar asistencia sanitaria. La propia ministra habla menciona en su escrito hacia fuentes cuyo objetivo sería “sembrar confusión y miedo en la población” En este sentido, CESM quiere recordar que advertir de los problemas asistenciales, reclamar recursos y defender a pacientes y profesionales no es alarmismo sino responsabilidad, y forma parte de la labor sindical.
Médicos de Ceuta
Los médicos que trabajan en Ceuta son quienes conocen de primera mano la realidad de sus centros y quienes tienen la obligación profesional de advertir cuando consideran que existen riesgos para la asistencia que se presta. La respuesta de una administración sanitaria ante estas advertencias debería ser, por tanto, escuchar, contrastar y actuar, no cuestionar a quienes las realizan.
La Confederación considera necesario incidir en que Ingesa, como responsable de la gestión sanitaria de las ciudades autónomas, depende directamente del Ministerio de Sanidad, motivo por el que el Ministerio no puede limitarse a recibir información de sus propios órganos de gestión y dar por cerrada la cuestión cuando los profesionales están trasladando una realidad diferente. Así, pese al anuncio de la ministra de su intención de desplazarse a Ceuta “en las próximas semanas”, CESM entiende que esta visita llegará tarde y que debería producirse mientras la situación en la ciudad sigue siendo objeto de preocupación y no cuando las circunstancias mejoren y sirva únicamente para la foto ante un problema ya solventado por el esfuerzo de los profesionales.
En este sentido, CESM reclama a García que visite los centros sanitarios, que hable directamente con los médicos de Urgencias y Atención Primaria, que escuche a los profesionales y que conozca de primera mano las condiciones en las que se está prestando asistencia, puesto que Ceuta no necesita que su situación sanitaria sea explicada desde Madrid, sino que quien tiene la responsabilidad sobre Ingesa venga a Ceuta y compruebe personalmente la realidad.
Por estos motivos, la organización sindical exige al ministerio una respuesta a la altura del problema, que debe implicar:
- Una intervención directa y urgente para evaluar sobre el terreno la situación asistencial que permita adoptar las medidas necesarias para garantizar una asistencia adecuada y segura.
- Que se contraste la información facilitada por los directivos de Ingesa con la realidad trasladada por los profesionales y sus representantes.
- Una explicación pública de las medidas que el ministerio va a adoptar para resolver los problemas estructurales que CESM viene denunciando desde hace años.
Responsabilidad institucional con los médicos de Ceuta
Pese a todo lo anterior, CESM aclara que no pretende convertir esta situación en una confrontación política, sino que su objetivo es que se asuma una responsabilidad institucional, puesto que la sanidad de Ceuta depende directamente del Estado y el Ministerio de Sanidad no puede desentenderse de los problemas que sus propios profesionales están denunciando. La primera obligación de una administración sanitaria no es demostrar que sus estadísticas son correctas, sino garantizar que la asistencia funciona y escuchar a quienes están encargados de prestarla.
Por último, la Confederación muestra su respaldo a las reclamaciones de los profesionales y del Colegio de Médicos de Ceuta y exige a Sanidad que pase de las cifras a los hechos, de la respuesta epistolar a la intervención, y de los informes a la realidad que viven profesionales y pacientes cada día, ya que los médicos de Ceuta llevan años avisando del deterioro de la sanidad y la respuesta actual del ministerio no puede escudarse en que ignoraba la situación.