Jose Manuel Baltar, presidente de ASPE.
La sanidad privada refuerza su blindaje digital ante el aumento de las amenazas cibernéticas
ASPE alerta de que el sector sanitario ha sido el más afectado por incidentes significativos de ciberseguridad en Europa durante cuatro años consecutivos
ASPE, Alianza de la Sanidad Privada Española, ha alertado sobre el crecimiento de las amenazas cibernéticas que afectan al ámbito sanitario y ha hecho un llamamiento a continuar reforzando la protección de los datos de salud y aumentar la capacidad de respuesta de las organizaciones sanitarias ante un escenario cada vez más complejo.
La preocupación del sector no es infundada. Según datos de la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (Enisa), la sanidad ha sido el sector más afectado por incidentes significativos de ciberseguridad en Europa durante los últimos cuatro años consecutivos de los que existen datos, entre 2020 y 2023. Solo en 2023 se notificaron 309 incidentes de ciberseguridad que afectaron a organizaciones sanitarias europeas, una cifra que refleja la creciente presión a la que están sometidas las infraestructuras de salud.
A ello se suma que el 54 por ciento de los ataques registrados en el sector sanitario europeo corresponden a ransomware (o secuestro de datos), una modalidad especialmente preocupante por su capacidad para paralizar sistemas críticos y comprometer la continuidad de la actividad asistencial. Asimismo, los hospitales concentran el 42 por ciento de todos los incidentes notificados en el ámbito sanitario, lo que pone de manifiesto el especial interés que despiertan estas organizaciones para los ciberdelincuentes.
El escenario español tampoco es ajeno a esta tendencia. Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), durante 2025 se gestionaron 122.223 incidentes de ciberseguridad, un 26 por ciento más que el año anterior, confirmando el crecimiento sostenido de las amenazas digitales que afectan a ciudadanos, empresas y organizaciones esenciales.
Para ASPE, estos datos evidencian la necesidad de mantener una vigilancia constante y seguir fortaleciendo las capacidades de prevención, detección y respuesta en un sector que desempeña una función crítica para la sociedad. "La tendencia es clara y no hay motivos para creer que pueda sufrir un cambio drástico. El sector debe estar preparado y trabaja a diario para ello", explica José Manuel Baltar, presidente de ASPE.
La digitalización exige redoblar esfuerzos
La creciente relevancia de la ciberseguridad coincide con un momento de profunda transformación tecnológica de la sanidad privada española. Según datos del sector, el 80 por ciento de los hospitales privados dispone ya de consulta digital implantada, mientras que el 50 por ciento realiza seguimiento digital de pacientes tras el alta hospitalaria y cerca del 30 por ciento ha comenzado a integrar información procedente de dispositivos wearables en sus sistemas de información.
La extensión de la historia clínica electrónica, las plataformas de telemedicina, la interoperabilidad de los sistemas, las herramientas de inteligencia artificial y los dispositivos conectados está permitiendo desarrollar modelos asistenciales más eficientes, accesibles y personalizados. Sin embargo, esta evolución también amplía la superficie de exposición a potenciales amenazas. Cada nueva herramienta digital, cada sistema conectado y cada intercambio de información sanitaria requiere mecanismos de protección capaces de garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de unos datos especialmente sensibles.
Desde ASPE se recuerda que la información sanitaria constituye "uno de los activos más valiosos que gestionan las organizaciones sanitarias, tanto por su relevancia clínica como por la confianza que depositan los pacientes en los centros donde reciben atención". Destaca igualmente el papel decisivo que desempeñan los profesionales sanitarios y no sanitarios en la prevención de riesgos. La formación continua, la concienciación y el desarrollo de una cultura de seguridad sólida continúan siendo una de las herramientas más eficaces para reducir vulnerabilidades y prevenir incidentes.
Por ello, la patronal considera prioritario seguir avanzando en la implantación de modelos de gobernanza del dato, en la adaptación a los nuevos marcos regulatorios europeos y en la aplicación de medidas de seguridad que permitan afrontar los riesgos asociados a un entorno cada vez más digitalizado e interconectado. “La protección de los datos de salud y la seguridad de nuestros sistemas ya no pueden considerarse únicamente cuestiones técnicas o regulatorias. Son elementos esenciales para preservar la confianza de los pacientes y proteger uno de los activos más valiosos que gestionan las organizaciones sanitarias: la información de su salud”, señala Baltar.
La ciberseguridad es también seguridad asistencial
ASPE subraya que la protección frente a los riesgos digitales "ya no puede entenderse únicamente como una cuestión tecnológica o de cumplimiento normativo". La ciberseguridad se ha convertido en un elemento esencial para garantizar la continuidad de la asistencia sanitaria y preservar la confianza de los pacientes. Un incidente grave puede afectar al funcionamiento de sistemas clínicos, agendas quirúrgicas, laboratorios, plataformas diagnósticas, herramientas de imagen médica o procesos administrativos fundamentales para la atención diaria. Por ello, impulsar un entorno digital más seguro y preparado ante los retos digitales forma parte hoy de objetivos operativos de cualquier organización sanitaria moderna.
En este contexto, la patronal considera especialmente relevante la adaptación del sector a las nuevas exigencias derivadas de la directiva europea NIS2, así como el fortalecimiento de la seguridad en toda la cadena de suministro tecnológica y la colaboración entre organizaciones para compartir buenas prácticas y mejorar la capacidad de respuesta frente a amenazas emergentes.
"La transformación digital representa una enorme oportunidad para seguir mejorando la asistencia sanitaria, pero debe avanzar de la mano de una estrategia sólida de protección de la información y gestión del riesgo. Garantizar la seguridad de los datos de salud y la robustez de nuestras organizaciones es hoy una condición indispensable para seguir ofreciendo una atención de calidad y mantener la confianza de los pacientes", añade el presidente de ASPE.