Sonia Signes, residente de cuarto año de Medicina Familiar y Comunitaria, también cursa el grado universitario en Nutrición.
Sonia, la TCAE que ahora es MIR de Familia: "Hay médicos que se sienten por encima desde la facultad"
Esta profesional ha compaginado el grado y la preparación del examen con turnos de 12 horas como auxiliar de Enfermería
Antes de entrar a Medicina, Sonia Signes pudo conocer la sanidad desde otras funciones y puntos de vista. Mientras avanzaba en el grado, lo compaginó con distintos trabajos para mantener su independencia económica y acercarse más al ámbito asistencial. Una experiencia previa que le ha marcado su forma de entender la profesión: como una labor de equipo en la que cada categoría aporta una perspectiva distinta. "Siempre me ha gustado el cuerpo humano, saber cómo funciona el organismo y ayudar a la gente", explica Signes a Redacción Médica. Sin embargo, durante Bachillerato, decidió aplazar el acceso a la universidad y optar por una vía que le permitiera incorporarse antes al ámbito sanitario, adquirir experiencia y mantener su independencia económica.
Su primera parada fue el ciclo de TCAE. Después cursó el grado superior de Nutrición y Dietética, en el que obtuvo una nota media de 9,88. Con estas notas, solo necesitó presentarse a la PAU una sola vez para conseguir un 13,6 y entrar a Medicina. "Entré en una universidad pública y, a partir de ahí, fue seguir hacia adelante", recuerda. No obstante, no fue sencillo. Durante los primeros años de la carrera continuó trabajando como camarera. Más adelante pudo incorporarse como TCAE al laboratorio de Urgencias del Hospital La Fe, donde realizaba turnos de 12 horas. Mantuvo ese empleo durante toda su etapa universitaria y, posteriormente, mientras preparó el examen MIR.
La organización se convirtió en una pieza fundamental para sostener ambas responsabilidades. El trabajo nocturno le permitía aprovechar algunos momentos para repasar, aunque al terminar el turno debía continuar con las clases o las prácticas hospitalarias. "Al día siguiente iba a prácticas o a clase igualmente y ya descansaba después. No tenía otra opción", relata. La carga laboral también condicionó su paso por la facultad, pero no hizo que se planteara abandonar el objetivo de ejercer como médica.
De hecho, haber desempeñado previamente las funciones de una auxiliar de Enfermería ha influido en su forma de relacionarse con los demás profesionales por lo que Signes rechaza una organización jerárquica en la que determinadas categorías sean consideradas más relevantes que otras. "Siempre he visto la Sanidad como un equipo. Nunca he pensado que uno sea más importante, porque cada profesional tiene su función", afirma.
Esa concepción continúa presente ahora que ejerce como residente. Durante las guardias no duda en pedir ayuda a Enfermería cuando sus compañeros dominan mejor un procedimiento o una situación concreta. También conoce, por su experiencia anterior, que los pacientes pueden compartir determinada información con los profesionales con quienes mantienen un contacto más continuado. "Hay cosas que estoy de guardia y se las pregunto a Enfermería porque ellos las manejan más que yo. Desde la posición de TCAE también veía que, a veces, el paciente te contaba cosas porque tenía más confianza o te veía durante más tiempo", señala.
"Hay médicos que se sienten por encima desde la facultad"
La médica reconoce que esta visión colaborativa no está extendida entre todos los profesionales. Ya durante la carrera percibió actitudes de superioridad entre algunos estudiantes, especialmente entre quienes procedían de entornos familiares vinculados tradicionalmente a la Medicina. "Hay compañeros que, solo por ser hijos de médicos o venir de una familia de médicos, ya tienen otras expectativas y se sienten más por encima. Eso existe desde la facultad", sostiene.
De hecho, Signes también escuchó en varias ocasiones que estudiar Medicina terminaría modificando su actitud o la manera en la que se relacionaba con quienes habían sido sus compañeros como TCAE. Sin embargo, asegura que su comportamiento no cambió tras pasar de una categoría profesional a otra. "La gente que trabajaba conmigo cuando era TCAE me ha dicho que sigo siendo la misma", explica.
Estudiar Medicina vs FP
Aunque en la facultad encontró perfiles muy distintos, también formó un grupo de amistades que conserva actualmente y al que atribuye una gran calidad humana y profesional. La experiencia en el ciclo, no obstante, fue diferente debido al reducido número de alumnos. "En el ciclo éramos 15 personas y todo era más personal. Te hacías más amigo que compañero. En Medicina éramos muchos y, cuanto más grande es el grupo, más perfiles diferentes encuentras", apunta.
No obstante, cuando se incorporó a la residencia MIR recuperó su sensación de pertenencia al equipo. Desde el inicio de su formación, Signes se sintió integrada en el centro de salud y destaca la cercanía que existe entre sus diferentes profesionales. "Desde que llegué de R1 sentí que formaba parte de la familia. Los celadores decían: 'Mira, aquí está nuestra próxima compañera, que va a estar cuatro años con nosotros', o me preguntaban si quería apuntarme al equipo de pádel", recuerda.
Su elección de Medicina Familiar y Comunitaria no fue inmediata. Antes de conocer la especialidad desde dentro temía que abarcase demasiados ámbitos sin profundizar suficientemente en ninguno. Las rotaciones modificaron esa percepción. "Me di cuenta de que Medicina de Familia no es el cajón de sastre que popularmente se piensa, ni una especialidad para quien no puede acceder a otra. Tampoco consiste simplemente en hacer recetas, derivar o encargarse de la burocracia", defiende. "Puedes hacer un seguimiento durante toda la vida. Eres la médica de tus pacientes. Si tienes una buena conexión con ellos y puedes hacer una Atención Primaria como toca, ayudas a prevenir muchísimas cosas", afirma.
Burnout en Atención Primaria
Consultada sobre las condiciones actuales de los especialistas de Familia, Signes acaba de comenzar el cuarto año de residencia y todavía comparte consulta, por lo que considera que su situación actual no representa plenamente la presión asistencial que deberá afrontar en un futuro próximo. No obstante, ya anticipa que la falta de tiempo puede dificultar una atención adecuada. "Hay consultas que son más rápidas y se pueden resolver, pero en otras tienes que pararte a investigar por qué ha empeorado la creatinina, revisar la medicación o analizar qué está sucediendo. Con poco tiempo no puedes hacerlo", advierte.
Al terminar la residencia, su futuro profesional dependerá también de las oportunidades laborales de su pareja, médico especialista en Hematología, a quien conoció durante la carrera. Signes todavía no sabe en qué centro ejercerá, aunque cuenta con una plaza fija como TCAE obtenida en las últimas oposiciones y no descarta volver a trabajar como auxiliar si alguna vez lo necesitara. "No tendría ningún problema. Sé que hacen falta médicos, pero siempre está ese respaldo", reconoce.
Su formación tampoco se ha detenido con la residencia. Tras haber cursado el ciclo superior de Nutrición y Dietética, actualmente estudia el grado universitario de Nutrición con una carga aproximada de cuatro asignaturas por curso y cuenta con media carrera de Psicología superada. "Voy poco a poco. Quiero cerrar el ciclo de formación y completar también el grado universitario", concluye.