Un gato atendido por un veterinario. Aemps
Sanidad alerta del riesgo mortal para las mascotas por contacto con minoxidil para la caída del pelo
La Aemps advierte de que los tratamientos tópicos contra la caída del cabello pueden provocar intoxicaciones cardiovasculares graves, especialmente en gatos, incluso por el contacto indirecto con la piel, las manos o la ropa de cama de sus dueños
Y además: La alopecia tiene nuevo fármaco "limitado" en un caso y exige más estudios
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha alertado del riesgo de intoxicación grave y mortal en animales de compañía por el contacto con medicamentos de uso humano que contienen minoxidil, un principio activo utilizado para tratar la alopecia androgénica. La advertencia, publicada este lunes, pone el foco especialmente en los gatos, que presentan una mayor susceptibilidad a los efectos tóxicos de estas formulaciones.
Según explica la Agencia en su alerta sobre el minoxidil en mascotas, la exposición no se produce únicamente cuando el animal ingiere directamente el medicamento. También puede producirse de forma indirecta a través del contacto con la piel de las personas que siguen el tratamiento, sus manos o superficies contaminadas, como almohadas, ropa y sábanas.
¿Por qué es peligroso el minoxidil para los gatos y los perros?
El minoxidil es un vasodilatador que, aplicado sobre la piel, estimula el crecimiento del cabello. Sin embargo, su contacto con animales de compañía puede desencadenar una toxicidad cardiovascular que, en los casos más graves, puede resultar mortal.
Entre los efectos descritos figuran la hipotensión, la taquicardia refleja, el edema pulmonar, el derrame pleural y la insuficiencia cardiaca congestiva. También pueden aparecer debilidad, letargo, dificultad respiratoria, falta de coordinación al caminar y temblores.
La Aemps advierte de que algunas de estas manifestaciones son inespecíficas, por lo que la intoxicación puede pasar inadvertida o no relacionarse inicialmente con el uso de un medicamento humano en el entorno doméstico.
Ocho gatos fallecidos tras desarrollar síntomas de intoxicación
La alerta se apoya en distintas publicaciones científicas, entre ellas los datos del centro estadounidense de control de intoxicaciones animales de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA). De las 211 exposiciones a minoxidil registradas en perros y gatos, se identificaron signos clínicos de toxicidad en animales que habían estado expuestos a cantidades muy pequeñas, como unas pocas gotas o lamidos.
Uno de los datos más relevantes es que ocho de los 62 gatos que desarrollaron síntomas fallecieron, lo que representa el 12,9 por ciento de los felinos sintomáticos analizados. La Agencia subraya que el contacto indirecto con sus propietarios tratados fue la circunstancia más frecuente entre los casos de intoxicación en gatos.
Además, una revisión de la base de datos europea, que incorpora notificaciones de distintos países, identificó al menos ocho casos relacionados con la exposición a minoxidil: cuatro en España, tres en Bélgica y uno en Estados Unidos. Los casos afectaron a tres gatos y cinco perros.
¿Cómo prevenir una intoxicación por minoxidil en mascotas?
Para reducir el riesgo, la Aemps recomienda a las personas que utilizan estos tratamientos evitar que sus animales laman o toquen la zona de aplicación, así como impedir el contacto con ropa, almohadas y otras superficies que puedan contener restos del medicamento.
También aconseja lavarse bien las manos después de aplicar el producto y utilizar ropa que cubra la zona tratada para minimizar la transferencia accidental. Ante una posible exposición, la recomendación es contactar inmediatamente con un veterinario, incluso si el animal todavía no presenta síntomas. La rapidez resulta especialmente importante porque, según recuerda la Agencia, no existe un antídoto específico para el minoxidil.
El tratamiento veterinario se basa en la descontaminación precoz cuando sea posible, el soporte cardiovascular y respiratorio y el control de las complicaciones. Los casos graves pueden requerir monitorización intensiva.
Por último, la Aemps insta a los veterinarios a notificar cualquier sospecha de reacción adversa a través de NotificaVET, independientemente de su gravedad, con el objetivo de mejorar la detección de estos episodios y reforzar la seguridad de los animales de compañía.