Olivér Várhelyi.
¿Hacia el blindaje de fármacos veterinarios 'made in UE'? De incentivos a aranceles con los antibióticos como reto
Europa busca fórmulas para garantizar el suministro de fármacos y minimizar la dependencia de terceros países
Si bien la Unión Europea y Estados Unidos recorren caminos separados en política farmacéutica veterinaria, la meta en ambos casos es la misma: el autoabastecimiento de medicamentos, o, como mínimo, una menor dependencia de terceros países. En el caso norteamericano, la Food and Drug Administration (FDA), la agencia encargada de velar por la provisión y seguridad de los fármacos, trabaja ya en un programa piloto para fomentar esa fabricación 'made in USA’. Las instituciones europeas alejan la posibilidad de impulsar en el corto plazo una medida de este calibre, aunque las fuentes consultadas por Redacción Médica subrayan que se manejan otras fórmulas para ello sin descartar nuevos incentivos a la industria UE. Uno de los puntos de fricción con el sector puede ser el relativo a los antibióticos, cuya comercialización, de hecho, se pretende reducir.
“Al final, es más de lo mismo por parte de USA: tratar de captar cadena industrial usando aranceles por un lado e incentivos por otro”, apuntan desde Bruselas. Según ha podido saber este periódico, la Comisión Europea no sopesa en estos momentos fomentar un programa de producción local como el de EEUU, pero fuentes de la Eurocámara no descartan que “se pueda avanzar hacia políticas similares” que permitan minimizar la dependencia de países como China o India, de donde se obtienen Principios Activos Farmacéuticos y otras materias primas básicas para la fabricación de este tipo de productos.
Aranceles y medicamentos antibióticos
De hecho, deslizan, ya se encuentra en tramitación la nueva normativa sobre Biotecnología (Biotech Act), que contempla incentivos legales, comerciales y de apoyo a la creación de medicamentos veterinarios. Entre otras medidas, el proyecto propone la extensión de la protección de datos regulatorios, la reducción de burocracia ambiental para productos de I+D o el establecimiento de espacios seguros para probar estas innovaciones.
“Posiblemente esta Ley incluirá referencias para fomentar tecnologías europeas y mejorar el marco para producir fármacos ‘biotech’ en el ámbito veterinario, por ejemplo de vacunas”, añaden desde el Parlamento Europeo.
"No descarto que se pueda ir hacia políticas similares a las de la FDA, pero no por ahora"
Respecto al modelo arancelario estadounidense, estas mismas fuentes inciden en que la Unión Europea se mantiene reacia a la implantación de este tipo de medidas, sobre todo dada su dependencia de terceros países para la adquisición de principios activos. Aunque el futuro, deslizan, siempre es incierto. “Yo no descarto que se pueda ir hacia políticas similares a las de la FDA, pero no por ahora”, apunta un dirigente de la Eurocámara.
Reto aparte es el que suponen los antibióticos, cuyo uso, precisamente, “se busca reducir a lo imprescindible”. La política europea es una de las más restrictivas en lo que respecta a la utilización de este tipo de fármacos, algo que ha quedado reflejado también en la legislación española a través del real decreto 666/2023. Entre otras medidas, este obliga a los profesionales de Veterinaria a comunicar regularmente todos los datos de prescripción de antibióticos mediante la plataforma Presvet y prohíbe recetar de forma preventiva de manera rutinaria.
“Por lo tanto, sí es probable que en algún momento se usen incentivos para fabricar aquí algo que se quiere que se venda poco”, sentencian las fuentes consultadas por Redacción Médica.
En qué consiste el programa piloto de EEUU
En EEUU, la FDA ha anunciado ya oficialmente el desarrollo de un programa piloto “que prioriza las revisiones para los patrocinadores de medicamentos veterinarios que fabriquen sus productos e ingredientes activos en los Estados Unidos”. Ello implica la agilización de trámites burocráticos, pues las empresas se ‘saltarían la cola’ de espera para la solicitud de fabricación de fármacos.
El organismo estadounidense destacó recientemente que el objetivo final es avanzar hacia la autosuficiencia farmacéutica del país y, por tanto, garantizar que tanto las mascotas como el sector ganadero tengan un acceso fiable y continuo a tratamientos seguros.