Susana Puig, directora de Idibaps.

Susana Puig, directora de Idibaps.

Industria farmaceutica

Los 'hitos' de la vacuna para melanoma, la primera "personalizada" de RNA: "Podría usarse para otros tumores"

Susana Puig, directora de Idibaps, participante en el ensayo de Moderna y Merck, cuenta a Redacción Médica lo que supone este avance

Publicada

El 19 de agosto las farmacéuticas Moderna y Merck dieron una noticia esperanzadora en materia de melanoma: han obtenido unos resultados preliminares positivos en un ensayo clínico de una vacuna para este cáncer de piel. En concreto, se aprecia un retraso en el regreso de la enfermedad y se dilata el desarrollo de metástasis. La vacuna es una combinación del medicamento Keytruda, que ya puso a la venta Merck, y una terapia de ARN, una combinación que por primera vez ha dado resultados positivos en un estudio de fase 3.

Además de las compañías farmacéuticas, en el estudio ha participado el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps), siendo uno de los centros reclutadores de pacientes que han observado de primera mano cómo funciona toda la logística y cuál es el efecto de la vacuna en el tumor. “Se trata de un hito en la investigación porque por primera vez se desarrolla una vacuna RNA personalizada”, afirma a Redacción Médica Susana Puig, directora de la institución y experta en melanoma. Para lograr una inmunoterapia a medida para cada persona, se cuenta con pacientes que ya han tenido un melanoma con una metástasis quirúrgica, normalmente un ganglio linfático, según apunta la especialista. “Se someten a cirugía y este tumor es remitido a un laboratorio central donde se secuencia y se obtienen unos antígenos que está expresando el mismo, que llamamos algunas veces neoantígenos. Gracias a estas secuencias se genera la vacuna con RNA”, especifica Puig.

"Se trata de un hito en la investigación porque por primera vez se desarrolla una vacuna RNA personalizada”

Susana Puig, directora de Idibaps

La directora del Idibaps incide en que generar una vacuna con péptidos -proteínas- sería “bastante más complejo”, mientras que el RNA es más sencillo de secuenciar, pudiendo realizarse en pocas semanas, lo que permite que el paciente empiece la inmunoterapia tras la cirugía y, tras pocas dosis, recibe la vacuna con antígenos que están expresados específicamente por su tumor.

La posibilidad de tratar otros tumores con este método

Este nuevo hallazgo no se queda en lo referente al melanoma, sino que, según Puig, “esta nueva forma de tratar a los pacientes podría también utilizarse para otros tipos de tumores”, erigiéndose en un futuro como una “alternativa eficaz”. Pone de ejemplo la propia inmunoterapia, que nació con el objetivo de aplicarse en este tipo de cáncer, pero se ha convertido en un tratamiento estándar en distintos tipos de tumores, como en cáncer de pulmón.

Algo que preocupa a la investigadora es “la capacidad de escalado” a nivel mundial que tiene el hallazgo. “Las empresas farmacéuticas que lo han llevado a cabo muestran una gran capacidad logística y organizativa, pero otra cosa diferente será escalar, porque aquí se han tratado mil pacientes, pero realmente es ver a nivel mundial cuántos pacientes podrían llegarse a tratar”, expresa. La impresión que tiene Puig al respecto es que estas compañías primero instaurarán el tratamiento en Estados Unidos, y después, tal vez, en algunos países europeos.

“Las compañías han citado que pretenden tener aprobación en 2027, esto sería para Estados Unidos, en Europa seguro que nos llevará muchísimo más tiempo”, es la predicción que hace la directora del Idibaps. Estima que las agencias de cada país deben valorar si la ventaja del tratamiento en lo que respecta al tiempo libre de recaída justifica su coste, algo que se verá más adelante. Cuando se le pregunta cuándo piensa que se podría llegar a instaurar la vacuna en España, lo tiene claro: “Pasarán años, esa es mi impresión”.