Redacción Médica entrevista a la anestesióloga y candidata de Más Madrid a presidir la comunidad

Mónica García: "Muface debe transitar hacia un modelo 100% público"
Mónica García.


29 abr 2021. 18.30H
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Anestesióloga en el Hospital 12 de Octubre y candidata de Más Madrid para las próximas elecciones autonómicas del 4 de mayo, Mónica García conoce los entresijos de la sanidad madrileña. A fin de cuentas, forma parte de ella. Durante la campaña electoral, marcada por la polarización y la crispación, insiste en la necesidad de alejarse de todo ese “ruido” para centrarse en hablar y debatir los problemas y desafíos que enfrente la sanidad madrileña.

En entrevista con Redacción Médica, García analiza cuáles son las carencias del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), identifica las necesidades de los profesionales sanitarios, señala los defectos del sistema que ha puesto en evidencia la pandemia del Covid-19 y acusa al Partido Popular de Isabel Díaz Ayuso y al Vox de Rocío Monasterio de ser una amenaza para la sanidad madrileña.

¿Cómo puede afectar la creciente polarización y radicalización política a la sanidad y a la hora de llegar a acuerdos?

Desde el principio Más Madrid viene diciendo que todo lo relacionado con el ruido y la crispación con políticas de odio que nos ofrecen algunos partidos nos quitan de hablar de lo importante. En un contexto de pandemia como el actual, deberíamos estar hablando de cómo podemos vacunar mejor, aumentar la coordinación entre los niveles asistenciales o incrementar los recursos para dejar de ser la comunidad autónoma que menos invierte en sanidad.

Desde Más Madrid, pese a todos los intentos de desenfocar la campaña electoral, seguimos hablando de lo que creemos que es importante. Evidentemente, nuestro sistema sanitario es uno de los ejes fundamentales.

Uno de los mantras que más se repiten en estas elecciones es que Madrid es la comunidad que menos dedica a la sanidad en porcentaje del PIB y que, por lo tanto, debe aumentarse la financiación. Por contra, sus hospitales lideran el “ranking” y sus ciudadanos, de los más longevos de la Unión Europea, están también entre los que menos esperan para operarse. ¿Cómo es esto posible con una sanidad infradotada?

Hay que ver cuáles son los indicadores de esos rankings, porque en muchos de ellos predominan indicadores como la cantidad de servicios ofertados. Madrid cuenta con unos hospitales terciarios muy grandes con una gran cartera de servicios, pero eso no significa que la atención sanitaria sea buena. Habría que ver cómo son los indicadores de calidad, de las listas de espera, etc, porque en muchas clasificaciones no se emplea indicadores puramente sanitarios.


"Vox quiere sustituir a la sanidad pública por seguros privados"



Habría que hacer rankings que se centren en la asistencia que reciben los pacientes y no en cosas tanto de cantidad, porque si, por ejemplo, nos fijamos en el Hospital de La Paz, es normal que tenga altas puntuaciones porque tiene una muy amplia cartera de servicios. Sin embargo, es evidente que la Comunidad de Madrid tiene una peor inversión en sanidad tanto por número de habitantes como por PIB. Somos también de las que menos camas tiene por habitante, tanto de mediana como de larga estancia; somos de los que menos profesionales tiene en Atención Primaria e invertimos cuatro puntos por debajo de la media nacional, entre otras cosas.

Lo que se dice un gran esfuerzo en tener un sistema sanitario robusto no tenemos. Siempre pongo el ejemplo de la epidemia de la gripe, porque cabe recordar que antes del coronavirus, ya se nos colapsaban los hospitales. Esto es un indicador de que ya teníamos un sistema sanitario contraído antes del Covid-19. Tenemos la sanidad como una casa de paja en vez de tenerla de piedra.

¿Vox es una amenaza para la sanidad? 

Algunos integrantes de Vox han dicho abiertamente que ellos no están a favor de la sanidad pública. De hecho, en la Asamblea de Madrid, uno de los discursos que ofrecido Vox es que cuanto más se bajen los impuestos, mejor, porque así se puede sustituir a la sanidad pública por seguros privados. Hay un caldo de cultivo ideológico en el cual la sanidad pública no está entre sus prioridades, hasta el punto de que la pueden considerar un chiringuito.

La pandemia ha venido a contarnos la importancia que tiene el contar con unos servicios públicos robustos, una Atención Primaria que haga de primer dique de contención, de tener una Salud Pública para que sea robusta, porque comenzamos la pandemia con diez epidemiólogos y seguimos con diez epidemiólogos. 
Claro que Vox es una amenaza, al igual que lo es que el Partido Popular. Durante todos estos años hemos visto una descapitalización progresiva y programada de la sanidad pública que nos ha debilitado. Nos hemos encontrado con una pandemia con las manos atadas a la espalda.

¿Muface debe mantenerse, modificarse o eliminarse progresivamente no haciendo nuevos mutualistas?

Hay que ir transitando hacia un modelo que sea cien por cien público. Esta dualidad no beneficia a ninguna de las partes. Hemos visto durante la pandemia como se han mermado una serie de servicios que tenían que ver con nuestro sistema sanitario por no estar adscritos al régimen general.

Debemos encaminarse en tener un régimen igual para todos en el cual tengamos un mayor acceso al sistema sanitario, tanto al médico de Atención Primaria como a los especialistas. Uno de os déficits de estructurales son las demoras en las listas de espera y falta de recursos en algunas áreas del sistema sanitario, el cual, si lo robustecemos y lo hacemos atractivo, la mayoría de la gente va a preferir un sistema amplio, universal y de calidad que pueda ser accesible para todo el mundo. Es lo más justo.

La jornada laboral de 32 horas es una de las medidas más originales de Más Madrid, ¿es viable en la sanidad pública? ¿cómo habría que ubicar los recursos para una correcta implantación?

Primero lo que tenemos que lograr es la implementación de la jornada laboral de 35 horas. Llevamos mucho tiempo reclamándola, y de ahí ya saltaremos a la de 32, que claro que es posible. Las jornadas laborales que sean justas y capaces de conciliar la vida laboral y la familiar, y que sean capaces de aportar valor añadido y crear puestos de trabajo es hacia lo que tenemos que transitar.

En la Comunidad de Madrid no hemos logrado aún ni las 35 horas que. Además, durante la pandemia se ha seguido aprovechando para retrayendo dinero de las guardias de los profesionales. Hemos seguido teniendo el régimen de 37,5 horas, en el que además no se sustituía a los profesionales de Atención Primaria.

¿La sanidad madrileña, como sistema, es una entidad democrática? 

No, claro que no. Los empleados del Sermas, cuando han tenido que denunciar algo en un medio de comunicación, lo han tenido que hacer con la cara tapada. Esto es gravísimo. No le damos importancia, pero cuando hemos visto a profesionales del Sermas que había camas de UCI cerradas durante una pandemia mientras se abría un hospital -en referencia el Isabel Zendal- lo han tenido que hacer con la cara tapada para evitar coacciones.


"El Sermas es un cortijo con un sistema feudal donde impera más la obediencia que la competencia"



Tenemos un sistema sanitario feudal en el que se maltrata sistemáticamente a los profesionales. Tenemos a 20.000 profesionales en fraude de ley porque la temporalidad y la precariedad se ha hecho cuerpo en el Sermas. Esto no son problemas de presupuesto, son problemas de modelo y de considerar que nuestro sistema sanitario y el Sermas en más un cortijo con un sistema feudal en el que impera más la obediencia que la competencia. Esto lastra al sistema.

Tenemos una ley de profesionalización del sistema sanitario que no se ha cumplido desde el año 2017. No se ha hecho un reglamento ni profundizado. En la pandemia hemos visto la cascada de órdenes que tenía que haber llegado hasta los profesionales y que no han llegado, porque está rota por el clientelismo. Los profesionales hemos tenido que organizarnos entre nosotros en foros al margen de la propia Consejería de Sanidad.

Esto también es maltrato a los profesionales sanitarios, porque no se cuenta con ellos para las decisiones importantes y, sin embargo, en un momento de extrema gravedad como la pandemia se ha dejado que se autogestionen. Esto debe y puede cambiarse. Tenemos suficiente talento para explotar toda la vocación de servicio público que durante la pandemia se ha demostrado que tiene el Sermas.

En las últimos días ha sido noticia las cartas recibidas por ministros del gobierno con balas y navajas ensangrentadas, ¿tiene constancia de que esto haya sucedido a algún profesional, hospital, cargo directivo por la tensión política o por el Covid?

El ambiente de crispación y odio, cuando utilizas la política como herramienta de confrontación constante, va calando en la sociedad. Hacemos mal cuando no somos capaces de poner la política en el centro de las cosas importante que le preocupa a los ciudadanos. La política de batalla crea un ambiente perjudicial no solo para la sanidad sino para toda la sociedad. En los momentos más tensos, desde Más Madrid siempre hemos intentado conciliar la política con la gente y comenzar a hablar de las cosas importantes.


Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.