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El Marañón pone el primer desfibrilador infantil subcutáneo de su historia

El hospital implanta un dispositivo subcutáneo que monitoriza y trata el corazón de una niña de 12 años

Hospital Gregorio Marañón.
El Marañón pone el primer desfibrilador infantil subcutáneo de su historia
Redacción
Martes, 14 de febrero de 2017, a las 16:00
El Área del Corazón Infantil del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, integrado por cardiólogos y el equipo de Electrofisiología y Cirugía Cardiaca Infantil, ha implantado el primer dispositivo totalmente subcutáneo en una niña en España. Con esta intervención, este equipo de cardiología pediátrica vuelve a ‘hacer historia’ al llevar a cabo una intervención pionera en nuestro país.
 
La paciente es una niña de 12 años con una miocardiopatía hipertrófica, una alteración genética que hace que su músculo cardiaco crezca desproporcionadamente y la predispone al desarrollo de insuficiencia cardiaca y a un riesgo elevado de muerte súbita por aparición de arritmias ventriculares malignas.
 
Su edad y su patología de base es lo que propició que el equipo de electrofisiología la considerase candidata para el nuevo dispositivo subcutáneo, explica el hospital en un comunicado. Este dispositivo es capaz de detectar los cambios del ritmo cardiaco y de tratar mediante un choque eléctrico las arritmias ventriculares que ponen en peligro su vida, devolviendo al corazón a su ritmo normal. Además, el mecanismo permite la monitorización remota.
 
El Gregorio Marañón, junto con los hospitales La Paz y 12 de Octubre, son centros nacionales de referencia (CSUR) para las cardiopatías congénitas infantiles. El pasado mes de septiembre, los cirujanos cardiacos infantiles del Marañón de Madrid, en colaboración con el Servicio de Cirugía General Pediátrica, llevaron a cabo una intervención pionera en el mundo al acceder al corazón de un niño de cuatro años por vía toracoscópica.

Evolución favorable

En el caso de la intervención de las niña de 12 años, Sanidad explica que con de este nuevo sistema de transmisión remota, el ritmo cardiaco de la paciente es controlado a diario por sus cardiólogas desde el Hospital Gregorio Marañón, sin necesidad de trasladarse desde su domicilio, a más de 200 kilómetros de Madrid.
 
Los médicos han esperado un periodo de seguimiento prudente para controlar el funcionamiento del nuevo desfibrilador en la paciente, y se puede decir que transcurrido un año del implante, que se realizó de manera sencilla por los cirujanos cardiacos infantiles del hospital, no se ha presentado ninguna complicación, el dispositivo funciona adecuadamente y tanto los cardiólogos como la paciente y su familia cuentan con la tranquilidad de saber que está protegida frente a la muerte súbita.