Los objetivos que marca el Sergas para cobrar la productividad variable desatan la revuelta entre los médicos
Cristina Mouriño.
Los objetivos que ha marcado el Servicio Gallego de Salud (Sergas) para este año para cobrar el complemento de productividad variable (CPV) han desatado la “revuelta” entre los médicos gallegos, según ha señalado Cándido Andión, presidente de CESM-Galicia a Redacción Médica. A las reivindicaciones del sindicato se unen ahora los profesionales de Lugo que han lanzado un comunicado en el que aseguran que se niegan a firmarlos. Según el Colegio de Médicos de Lugo, “los criterios del CPV deben ser negociados con las centrales sindicales antes de presentarlos a la Atención Primaria”.
Tanto CESM como el Colegio de Médicos de Lugo insisten en que “ningún objetivo puede ser excluyente de modo que si no se cumplen los demás invalida; sino que deben ser un elemento motivador de los profesionales”. Además, según denuncian “están basados en criterios puramente economicistas sin tener en cuenta los criterios de calidad de la atención”.
Desde la coalición sindical CESM-Omega insisten en la recomendación de no firmar siempre que se mantenga cualquier tipo de objetivo excluyente. Asimismo, desde el sindicato animan a aquellos profesionales que quieran firmarlos a que presenten una serie de alegaciones o a que presenten estas alegaciones en sustitución de la firma.
Por último, desde el Colegio de Médicos de Lugo aseguran que “los objetivos atentan contra la libre prescripción, principio irrenunciable de cualquier médico, penalizando por recetar determinados fármacos que el Sistema Nacional de Salud y el propio Sergas incluye en su catálogo de fármacos financiados”. “Cualquier medida que no permita que los usuarios del Sergas puedan beneficiarse de las novedades terapéuticas supone una discriminación con respecto al resto de usuarios del Sistema Nacional de Salud”, concluyen.