Campaña de vacunación.

Campaña de vacunación.

Galicia

El reto imposible de convencer a los sanitarios para vacunarse: Galicia se queda a 20 puntos del objetivo

El propio programa de vacunación menciona que esta contribuye a reducir la gravedad de la gripe, las complicaciones y el riesgo de hospitalización y fallecimiento

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El personal sanitario es uno de los colectivos cuya vacunación es más importante. Estos profesionales deben vacunarse para reducir la transmisión de la gripe y proteger a los pacientes más vulnerables. A pesar de lo esencial de la vacuna en este sector, el informe de vacunación del Servizo Galego de Saúde (Sergas) vuelve a quedarse lejos de los porcentajes esperados.

La campaña de vacunación antigripal 2025 cerró con una cobertura del 54,67 por ciento entre sus trabajadores, frente al 75 por ciento que la propia administración había establecido como meta. La cifra es ligeramente más positiva con respecto a la del año anterior, pero solo en 0,87 puntos, lo que deja todavía un amplio margen respecto al objetivo.

Ni siquiera seis de cada diez profesionales

En términos sencillos, la cifra supone que algo más de la mitad de los trabajadores sanitarios del Sergas recibió la vacuna contra la gripe durante la última campaña. El porcentaje queda más de 20 puntos por debajo del objetivo marcado en el 75 por ciento.

La evolución respecto a la campaña anterior tampoco muestra un cambio realmente significativo. En 2024, la cobertura entre los trabajadores sanitarios se situó en el 53,80 por ciento. Un año después, subió hasta el 54,67 por ciento. Es decir, el avance fue mínimo, específicamente, de menos de un punto porcentual.

La distancia con la meta es especialmente llamativa si se compara con otros colectivos. Entre las personas de 65 años o más, por ejemplo, la cobertura alcanzó el 71,03 por ciento, más de 16 puntos por encima de la registrada entre los trabajadores sanitarios. En los mayores de 80 años, además, se superó ampliamente el objetivo general del 75 por ciento, con coberturas superiores al 80 por ciento.

Un objetivo que se repite y no se alcanza

La vacunación de los profesionales sanitarios no es una recomendación secundaria dentro de la campaña. En el documento del Sergas establece expresamente como uno de sus objetivos específicos conseguir una cobertura superior al 75 por ciento entre los trabajadores sanitarios y sociosanitarios.

Esta inmunización busca proteger por un lado a los propios profesionales frente a una enfermedad que puede provocar complicaciones y bajas laborales. Por otro, pretende reducir las posibilidades de transmisión dentro de hospitales, centros de salud y otros espacios asistenciales, donde se concentra una población con mayor riesgo.

El propio programa recuerda que la vacunación contribuye a reducir la gravedad de la gripe, las complicaciones y el riesgo de hospitalización y fallecimiento. También, el texto señala que disminuir los casos que requieren atención sanitaria ayuda a limitar la presión sobre el sistema sanitario y sociosanitario.

Precisamente por ello, que la cobertura del personal sanitario se quede en el 54,67 por ciento supone uno de los principales puntos débiles de la campaña.

La campaña mejora, pero no lo suficiente

En términos generales, Galicia administró 883.745 dosis de vacuna antigripal durante la campaña, 83.590 más que el año anterior. La cobertura mejoró también en varios de los grupos prioritarios, aunque ninguno de esos avances oculta que algunos objetivos siguen sin cumplirse.

Entre las personas de 60 años o más, la cobertura alcanzó el 66,81 por ciento, frente al 65,40 por ciento de 2024. También mejoró la vacunación de las embarazadas, que pasó del 40,52 por ciento al 50,03 por ciento, aunque continúa diez puntos por debajo del objetivo del 60 por ciento.

En la población infantil, la extensión de la campaña hasta los 11 años permitió alcanzar una cobertura global del 54,09 por ciento. Sin embargo, entre los menores de cinco años, grupo vacunado de forma sistemática desde campañas anteriores, la cobertura llegó al 67,95 por ciento, superando el objetivo del 60 por ciento.

Estos porcentajes exponen así una situación que continúa siendo desigual: mientras algunos grupos avanzan y los mayores de más edad alcanzan coberturas elevadas, los profesionales sanitarios siguen muy lejos de la cifra que el propio Sergas considera deseable.

La vacunación en los centros de trabajo

Durante esta campaña, los equipos de atención primaria asumieron de nuevo un papel central después de eliminarse la vacunación en grandes recintos. Además de administrar las dosis en los centros de salud y desplazarse a domicilios y residencias, los equipos específicos de enfermería llevaron la vacunación directamente a centros de mayores y de personas con discapacidad.

En el caso de los hospitales públicos, los servicios de Medicina Preventiva pudieron vacunar tanto a profesionales sanitarios como a pacientes de alto riesgo que se encontraban ingresados o acudían a consulta. Pese a estas facilidades, la cobertura entre los trabajadores del Sergas apenas avanzó.

El resultado de este informe de vacunación vuelve a colocar sobre la mesa una cuestión incómoda para el sistema sanitario: si las vacunas se presentan como una de las principales herramientas para proteger a los pacientes vulnerables y reducir la transmisión de la gripe dentro de los propios centros asistenciales, el colectivo encargado de atenderlos sigue sin acercarse al nivel de inmunización que la Administración se ha fijado como objetivo.