Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Autonomías > Castilla y León

León y Palencia ultiman la receta electrónica

La comunidad ha sido la última en empezar a poner el marcha este sistema

Esta última fase supone la incorporación de los cuatro centros de salud de la capital.
León y Palencia ultiman la receta electrónica
Redacción
Lunes, 30 de mayo de 2016, a las 11:30
La prescripción electrónica supone ya en España casi el 95% del total de recetas. Con el objetivo de que los pacientes pudieran moverse por todo el territorio nacional y obtener sus medicamentos prescritos en cualquier farmacia del país, el Ministerio de Sanidad puso en marcha en 2013 este proyecto. Sin embargo, el nivel de desarrollo es muy desigual, según los últimos datos del Gobierno central, cerrados el pasado mes de febrero, y Castilla y León fue la última comunidad en poner en marcha este modelo. Este retraso en la implantación se debe a su carácter de dispersión y carácter rural.

La implantación progresiva de la receta electrónica culmina este lunes en la provincia de León. A partir de ahora, las 325 farmacias de la provincia ya están activadas para poder dispensar los medicamentos vía receta electrónica. En total, son 112 las farmacias las que se incorporan a este sistema situadas en León capital, Trobajo del Camino, Armunia, Valverde de la Virgen y San Andrés del Rabanedo.

Por su parte, Palencia está haciendo lo propio y el proceso de implantación de la receta electrónica concluye con la llegada a cuatro centros de salud de Palencia. Desde el pasado martes, la capital inició la puesta en marcha del sistema en el centro de salud de La Puebla, el que más población atiende. En un plazo máximo de tres semanas, ya estará generalizado para cualquier usuario de la provincia.

Esta última fase supone la incorporación de los cuatro centros de salud de la capital, el reto más complicado si se tiene en cuenta que aglutinan a la inmensa mayoría de la población palentina.

La receta electrónica tendrá validez en todas las farmacias de Castilla y León, ya que los datos del paciente quedarán grabados en la base documental de Sacyl. La adaptación de los sistemas informáticos ha supuesto un coste añadido para las oficinas de farmacia que en una parte se ha financiado con una aportación económica de la Diputación.