Los farmacéuticos controlarán que los pacientes polimedicados sigan de forma correcta sus tratamientos
Redacción. Valladolid
La Gerencia Regional de Salud (Sacyl) y el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León han puesto en marcha un programa pionero en España para mejorar la información y la atención a los pacientes que toman cinco o más medicamentos de forma habitual, que suelen ser personas con enfermedades crónicas. Para ello, los farmacéuticos tendrán una mayor implicación en el seguimiento de sus tratamientos y una mayor coordinación con los médicos y el personal de enfermería.
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, y el presidente del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl), Jesús Aguilar, han explicado que, tras una experiencia piloto en el área de salud de Segovia en la que participaron 34 oficinas de farmacia, ahora se ha extendido el programa al resto de la Comunidad.
Aguilar ha indicado que a 31 de enero 215 farmacias se habían adherido a esta iniciativa y ya se estaba ayudando a 498 pacientes.
Por su parte, Sáez Aguado ha señalado que la población susceptible de beneficiarse de este plan es de unas 175.000 personas, el 7 por ciento de los castellanoleoneses (13.111 pacientes de Ávila, 20.809 de Burgos, 42.885 de León, 10.453 de Palencia, 26.584 de Salamanca, 9.035 de Segovia, 5.807 de Soria, 31.864 de Valladolid y 14.476 de Zamora).
“Es un programa muy importante no sólo por la cuantía de los usuarios, sino por los riesgos de seguir mal los tratamientos”, ha destacado el responsable de Sanidad, quien ha resaltado que el 80 por ciento de esos 175.000 pacientes polimedicados tiene más de 80 años, por lo que el uso combinado de fármacos les suele generar “problemas de identificación, posología, forma de tomarlos”. “Más de la mitad de los pacientes crónicos no toman correctamente los medicamentos”, ha añadido Aguilar.
Sáez Aguado ha explicado que el objetivo de este programa es incluir en el control de estas personas a “toda la cadena sanitaria, desde la prescripción hasta la dispensación”, y ha explicado que la participación tanto de las oficinas de farmacia como de los pacientes es voluntaria.
Por su parte, el presidente de Concyl ha incidido en que, pese al “empobrecimiento progresivo de las farmacias” como consecuencia de la crisis económica, sus responsables tratan por encima de todo de “mantener la calidad del servicio” y de ahí su apoyo a esta iniciativa.
Aguilar ha indicado que la primera fase de este programa es tratar de identificar a los pacientes que pueden tener problemas a la hora de seguir los tratamientos. Luego, sus facultativos elaboran su ‘hoja de medicación’, que recoge todos los fármacos que está tomando, con sus pautas y cualquier observación de interés.
Por último, los farmacéuticos se encargan de controlar que los pacientes conocen correctamente para que sirve cada medicamento y cómo debe tomarlo, y sigue las pautas establecidas por su médico, para lo que pueden colocar unos sencillos pictogramas adhesivos en los envases para que no se olviden de la información. Además, si detectaran problemas graves, se los comunicarían a sus facultativos.