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19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 15:30
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"No voy a estigmatizar a los médicos que usan terapias no convencionales"

Raúl Ortiz de Lejarazu explica su programa electoral destacando la necesidad de "modernizar la institución"

Raúl Ortiz de Lejarazu, candidato al Colegio de Médicos de Valladolid.
"No voy a estigmatizar a los médicos que usan terapias no convencionales"
Mercedes Rivera
Lunes, 09 de abril de 2018, a las 16:30
El Colegio de Médicos de Valladolid se encuentra en plena campaña electoral que desembocará el próximo 11 de abril en las elecciones a la presidencia. Raúl Ortiz de Lejarazu es uno de los dos candidatos que ha presentado su candidatura para presidir esta institución. En declaraciones a Redacción Médica, ha señalado que el objetivo principal de su programa es “hacer del colegio una institución más moderna que sirva en la defensa de los intereses de todos los colegiados”.

Entre estos intereses se encuentran también los de los médicos que practican terapias no convencionales y que están representados por una vocalía que lleva este mismo nombre y de la que Ortiz de Lejarazu es defensor. “Se trata de una vocalía que ya existe en el Colegio de Médicos de Valladolid, no me la he inventado yo”. En esta se aglutinan terapias como el psicoanálisis, la psicoterapia, la acupuntura y la homeopatía, entre otras.

Las personas que realizan estos métodos “están colegiadas y han hecho un juramento hipocrático por lo que el colegio también tiene que defender los intereses de estos médicos”. En esta línea, ha manifestado que “yo no obligo a un pensamiento único y no voy a estigmatizar a compañeros porque lleven a cabo estos métodos, ya que son médicos también y no van a hacer nada que haga daño al paciente”.

"Me gustaría que votasen, como mínimo, 2.000 colegiados, daría representatividad al Colegio"



Una institución que cuente con la participación de los médicos

Este es otro de los objetivos que plantea la candidatura de Ortiz de Lejarazu. En este sentido, “procuraré que funcione todo perfectamente, sobre todo en un acto de trascendencia como son las elecciones”. Una iniciativa que viene a colación de un “error de imprenta” en la revista que edita el colegio por el que “no se han podido incluir los programas electorales de las dos candidaturas”, ha explicado Ortiz de Lejarazu.

De esta manera, “muchos colegiados no conocerán los programas y, desde mi candidatura, queremos promover que los médicos participen en las actividades de la institución”. En las próximas elecciones, “me gustaría que votasen, como mínimo, 2.000 colegiados porque eso daría representatividad al colegio”. En las últimas elecciones "no hubo candidatura alternativa, es decir, fue una elección por aclamación". "Esto da una idea del interés que pueden tener los médicos en el Colegio de Valladolid", explica. 

En línea con la idea de aumentar la participación y para vigilar el debido cumplimiento de las propuestas del programa electoral de Ortiz de Lejarazu, proponen un plan anual de seguimiento del programa por parte de los colegiados aprovechando la primera asamblea general. “Queremos dar cuenta de lo que hemos dicho que vamos a hacer y de lo que haremos”. Asimismo, ha anunciado que realizarán reuniones con todas las secciones y propondrán una modificación de los estatutos para limitar el mandato de la junta permanente a un máximo de ocho años.

La formación es otro de los puntos que destaca el programa. “No queremos hacer un plan de docencia que sustituya a la Universidad o sociedades científicas, pero hay que hacer cursos de formación sobre los temas que interesan a los colegiados”.

“Cumplimos los requisitos para presentarnos”

Una de las polémicas creadas con la presentación de la candidatura de Ortiz de Lejarazu es su proximidad a la edad de jubilación. Ante esto, el candidato se defiende señalando que “la medicina es una profesión liberal y, si quiero seguir ejerciendo en el ámbito privado, puedo hacerlo”. Los estatutos del colegio señalan que para presentarse, el candidato debe estar colegiado un mínimo de cinco años y hallarse en el ejercicio de la profesión, “pero no tiene porqué ser en la sanidad pública”, explica.

De igual modo, “ante el supuesto de que no quisiera ejercer en la medicina privada, me presento y estoy un año y medio ejerciendo como presidente y luego habrá otra persona que quiera ejercer este puesto. Porque eso es democrático”, sentencia.