Carlos Disdier, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV).
Valladolid tiene 'plaza' en la élite de la Neumología intervencionista: "Es el reconocimiento a una labor de más de 15 años"
Carlos Disdier desgrana el alcance de la acreditación CSUR del Hospital Clínico Universitario, las técnicas que permiten tratar patologías respiratorias complejas y los retos de la especialidad
Y además: La mortalidad neumológica no depende del tamaño del hospital pero sí de la comunidad autónoma
Hay intervenciones capaces de cambiar el pronóstico de un paciente en cuestión de horas. De hecho, detrás de ellas hay "más de 15 años de experiencia", un equipo multidisciplinar y técnicas endoscópicas de alta complejidad, tal y como ocurre en el Servicio de Neumología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, situado este verano en el mapa de la Medicina especializada tras su acreditación como centro de referencia nacional (CSUR). Para Carlos Disdier, responsable del Servicio, se trata del reconocimiento a una larga trayectoria de trabajo y debe servir para mejorar el acceso de los pacientes a tratamientos especializados, impulsar la formación y favorecer la investigación.
Así, el especialista considera que se abre una nueva etapa en la atención a pacientes con patologías respiratorias complejas derivados de distintos puntos de España. "Esta designación amplía ahora nuestro ámbito de referencia, junto con otros siete centros, a todo el territorio nacional", asegura.
Disdier ha subrayado que el objetivo de estos centros es concentrar la experiencia y la especialización en procedimientos y patologías de baja prevalencia para garantizar una atención de calidad, segura y eficiente, con independencia del lugar de residencia del paciente. En este sentido, ha señalado que el reconocimiento debe contribuir a reducir las dificultades que pueden surgir en las derivaciones entre comunidades autónomas y a facilitar que los casos más complejos sean atendidos en unidades con experiencia suficiente.
Más experiencia y trabajo multidisciplinar en casos complejos
La evolución de la Neumología Intervencionista ha estado estrechamente ligada al desarrollo tecnológico aplicado a la endoscopia respiratoria. "La necesidad de trabajar con broncoscopia rígida y emplear técnicas de repermeabilización y ablación, junto con la complejidad de tratar a pacientes que en ocasiones presentan riesgo de asfixia, hace imprescindible disponer de experiencia suficiente y tratar un número adecuado de casos para mantener la competencia", ha explicado Disdier.
El responsable del Servicio de Neumología ha destacado aquí la importancia de la colaboración entre distintas especialidades. Neumólogos intervencionistas, oncólogos, radiólogos, anestesiólogos, intensivistas, otorrinolaringólogos y cirujanos torácicos deben trabajar de forma coordinada para ofrecer una atención integral a pacientes que, en muchos casos, presentan enfermedades avanzadas y múltiples complicaciones.
A esta evolución se suma el progreso de los tratamientos contra el cáncer de pulmón. "El extraordinario avance experimentado por la Oncología pulmonar en los últimos años permite ofrecer nuevas oportunidades terapéuticas a pacientes que hace no demasiado tiempo podían considerarse prácticamente intratables", ha señalado.
Cambiar el pronóstico en poco tiempo
Uno de los ámbitos prioritarios de la Unidad es la desobstrucción de la vía aérea central, especialmente de la tráquea y los bronquios principales. Estas obstrucciones pueden comprometer gravemente la respiración y, cuando están relacionadas con un tumor maligno, requieren en ocasiones una actuación urgente para restablecer el paso del aire.
"Cuando su origen es maligno, el cáncer de pulmón es una de las causas más frecuentes y el pronóstico puede ser muy desfavorable si no conseguimos repermeabilizar la tráquea o los bronquios principales de forma rápida", ha advertido el neumólogo.
El HCUV recibe, en ocasiones, pacientes procedentes de Unidades de Cuidados Intensivos, incluso intubados y con riesgo de asfixia. En estas circunstancias, la rapidez de actuación y la coordinación entre los profesionales resultan determinantes.
La repermeabilización broncoscópica permite restablecer la permeabilidad de la vía respiratoria y, una vez estabilizado el paciente, facilitar el inicio o la continuación del tratamiento oncológico. "En muchos pacientes, la mejoría clínica es prácticamente inmediata y, una vez estabilizados, pueden iniciar o continuar su tratamiento oncológico en pocos días" apunta Disdier.
"En muchos pacientes, la mejoría clínica es prácticamente inmediata y, una vez estabilizados, pueden iniciar o continuar su tratamiento oncológico en pocos días"
El especialista ha precisado que la estrategia debe adaptarse a cada caso. Mientras que algunos tumores pueden responder rápidamente al tratamiento oncológico y permitir que se valore inicialmente esa opción, en pacientes con obstrucciones significativas y sintomáticas la intervención broncoscópica puede ser prioritaria para recuperar la función respiratoria.
En las estenosis benignas de la tráquea también es esencial seleccionar adecuadamente el tratamiento. Algunos pacientes pueden beneficiarse de procedimientos endoscópicos, mientras que en otros la cirugía constituye la mejor alternativa. Por esta razón, Disdier ha insistido en la necesidad de evaluar cada situación de forma individualizada y evitar, siempre que sea posible, que estos pacientes evolucionen hasta una urgencia.
Pacientes con EPOC y enfisema avanzado
La otra gran área de referencia de la unidad es la reducción endoscópica del volumen pulmonar, una alternativa mínimamente invasiva para determinados pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y enfisema avanzado.
El enfisema destruye el tejido pulmonar y reduce su elasticidad, lo que favorece el atrapamiento de aire y la hiperinsuflación. Esta situación dificulta el movimiento del diafragma y puede limitar considerablemente la capacidad para caminar, realizar esfuerzos y desarrollar actividades cotidianas.
La reducción del volumen pulmonar mediante broncoscopia busca disminuir esa hiperinsuflación. Para ello, pueden utilizarse válvulas endobronquiales unidireccionales, que se colocan en las zonas pulmonares más afectadas, o la aplicación de vapor de agua, que provoca una reacción inflamatoria controlada destinada a reducir el volumen de los segmentos tratados.
Sin embargo, Disdier ha recalcado que no todos los pacientes con EPOC pueden beneficiarse de estas técnicas. Antes de plantearlas, es necesario haber optimizado el tratamiento médico, abandonar el tabaquismo y completar un programa de rehabilitación respiratoria. También se requiere una evaluación funcional y radiológica exhaustiva para determinar si el paciente reúne los criterios adecuados.
"El objetivo final no es simplemente modificar una prueba funcional, sino conseguir que un paciente muy limitado pueda respirar mejor, caminar más y recuperar parte de las actividades de su vida cotidiana", ha resumido.
Procedimientos mínimamente invasivos, pero no exentos de riesgos
Pese a sus beneficios, las técnicas de Neumología Intervencionista no están exentas de complicaciones. En las intervenciones dirigidas a desobstruir la vía aérea central pueden producirse sangrados, lesiones o perforaciones de la vía respiratoria e insuficiencia respiratoria, aunque, según Disdier, las complicaciones graves son poco frecuentes cuando los procedimientos se realizan por equipos experimentados.
En la reducción del volumen pulmonar, los riesgos dependen de la técnica utilizada. En el caso de las válvulas endobronquiales, el neumotórax constituye una de las principales complicaciones y puede aparecer en torno al 20-30 por ciento de los pacientes, según los datos aportados por el especialista. Por este motivo, es necesario mantener al paciente hospitalizado y bajo vigilancia durante los primeros días tras el procedimiento.
También pueden aparecer exacerbaciones de la EPOC, infecciones respiratorias, hemoptisis o desplazamientos de las válvulas que obliguen a recolocarlas o retirarlas.
La técnica con vapor de agua presenta un perfil diferente. Al no implantarse ningún dispositivo, no existe riesgo de desplazamiento de una prótesis, pero la reacción inflamatoria que permite reducir el volumen pulmonar puede provocar fiebre, tos, aumento de la disnea, dolor torácico o una exacerbación de la enfermedad.
"Aunque son procedimientos mínimamente invasivos y con una relación beneficio-riesgo favorable en pacientes adecuadamente seleccionados, no están exentos de complicaciones", ha advertido Disdier, que ha insistido en que la selección de los candidatos, la experiencia del equipo y el seguimiento posterior son fundamentales para reducir los riesgos.
Derivaciones desde otras comunidades autónomas
La designación como CSUR permitirá al Hospital Clínico Universitario de Valladolid ampliar su ámbito de atención a pacientes procedentes de otras comunidades autónomas. El Servicio ya recibe enfermos de distintos hospitales de Castilla y León y dispone de guardias de Neumología, un aspecto especialmente relevante para patologías que pueden requerir una respuesta rápida.
"Es previsible que este reconocimiento facilite todavía más la identificación y derivación temprana de los casos y que, si aumenta la demanda, sea necesario adaptar progresivamente nuestros recursos y nuestra disponibilidad de quirófano", ha señalado el neumólogo.
En estos casos, la derivación se articula a través del Sistema de Información del Fondo de Cohesión Sanitaria (Sifco). En una primera fase, el hospital de origen puede remitir la documentación clínica para que el centro de referencia valore el caso conjuntamente con sus profesionales. Si se considera necesaria la atención presencial o el tratamiento en Valladolid, se tramita la derivación correspondiente.
Mantener los recursos, formar especialistas e impulsar la investigación
Además, la acreditación como CSUR exige disponer de profesionales cualificados, experiencia suficiente y los recursos tecnológicos necesarios para realizar procedimientos complejos. Sin embargo, para Disdier, el reconocimiento no debe entenderse como un punto final, sino como un compromiso de continuidad.
"Las direcciones de los hospitales y las jefaturas de los servicios acreditados deben garantizar que esos recursos humanos y materiales se mantengan en el tiempo y se adapten progresivamente a la demanda, asegurando la continuidad, la calidad y la competencia de la prestación", ha defendido.
Aparte de la actividad asistencial, los centros de referencia tienen la responsabilidad de formar a nuevos especialistas, transmitir la experiencia acumulada y desarrollar proyectos de investigación que permitan evaluar resultados, mejorar las técnicas e incorporar innovaciones con respaldo científico. "Asistencia, formación e investigación deben avanzar conjuntamente si queremos mantener la excelencia de estos grupos", ha afirmado.
El próximo reto: diagnóstico precoz y nuevas tecnologías
De cara al futuro, el jefe de Neumología del HCUV ha situado entre las prioridades mantener la experiencia en los procedimientos de alta complejidad y avanzar hacia una especialidad cada vez más precisa y menos invasiva. Pero también ha advertido de que la atención sanitaria no puede centrarse únicamente en tratar enfermedades avanzadas. "Tenemos que trabajar también en la prevención y, especialmente, en el diagnóstico precoz", ha subrayado.
El cáncer de pulmón continúa siendo uno de los grandes desafíos de la especialidad, por lo que Disdier considera prioritario conseguir que se diagnostique en fases más tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento curativo son mayores.
En este contexto, la navegación broncoscópica y la broncoscopia robótica abren nuevas posibilidades para alcanzar y diagnosticar lesiones pulmonares periféricas cada vez más pequeñas. El especialista ha defendido que los centros de referencia deben estar preparados para evaluar e incorporar estas innovaciones cuando hayan demostrado un beneficio real para los pacientes.
"Ese es, probablemente, nuestro siguiente paso: mantener la experiencia en los procedimientos complejos que ya realizamos y, al mismo tiempo, seguir avanzando hacia una Neumología Intervencionista cada vez más precisa, menos invasiva y orientada al diagnóstico y tratamiento precoz", ha concluido.