22 de febrero de 2018 | Actualizado: Jueves a las 13:10

El colapso por gripe, visto por una enfermera: “Descontrol y derrota”

La saturación de la sanidad para factura a las enfermeras, obligadas a asumir situaciones “de guerra”

El colapso por gripe, visto por una enfermera: “Descontrol y derrota”
Redacción
Lunes, 22 de enero de 2018, a las 13:50
Distintos sindicatos sanitarios han denunciado la “indignante” situación que tienen que asumir los pacientes que acuden a Urgencias o Atención Primaria las últimas semanas. El “colapso” que sufren los hospitales o centros de salud es consecuencia de los picos de gripe estacional pero también de plantillas insuficientes, que hacen lo imposible para poder atender a todos los pacientes.  Sin embargo,  los profesionales que cuidan estos días a los enfermos están totalmente desbordados.




Ayer, una enfermera (@Naethda), al límite tras una jornada infernal, decidió compartir su experiencia en un hilo de Twitter, donde recibió el calor de muchos compañeros, hartos también de las condiciones que tienen que asumir cada día por falta de personal. A las 4 de la tarde, tenía que atender ella sola a 28 pacientes, cinco de ellos, en aislamiento por la gripe. Tampoco los cuadalímetros eran suficientes, por lo que tenían que ir trasladando a los pacientes de habitación en habitación.

“Ayer me fui a la guerra”

Pese a no para de escuchar los timbres que la reclamaban  y salir una hora más tarde de su turno, lo que más le ha dolido a esta enfermera ha sido la incapacidad de dar un buen servicio y la sensación de “descontrol” y de “derrota” al no poder dejar la planta a punto para el siguiente turno, el nocturno, en el que una sola enfermera tendría que cuidar a 54 pacientes. La enfermera comparte la impotencia de sus compañeros al comprobar que no se “plantee un refuerzo” para los picos de mayor actividad en los centros hospitalarios, poniendo en riesgo la seguridad de los propios pacientes.

Otra enfermera y usuaria de esta ser social, Marina, compartía la indignación de su compañera: “Mira que nuestra profesión es bonita, pero con esta gestión del personal más que cuidar parece que vamos a la guerra. Es imposible a veces desarrollar bien nuestro trabajo con la carga asistencial que tenemos. Entiendo esa impotencia. Mucha fuerza campeona”.