Aurelio Rojas, cardiólogo. / Instagram: @doctorrojass
Notar el
corazón acelerado sin motivo aparente es una de las sensaciones que más alarma genera entre quienes la sufren, y también uno de los motivos de consulta más frecuentes en los servicios de urgencias. Palpitaciones o episodios de
taquicardia pueden aparecer por estrés, ansiedad, cafeína o simplemente sin una causa identificable. No obstante, en muchos casos remiten por sí solos si el propio paciente sabe cómo actuar en los primeros minutos.
En este sentido, el cardiólogo
Aurelio Rojas repasa en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@doctorrojass) varias maniobras que cualquier persona puede realizar por sí misma para intentar frenar un episodio de taquicardia o palpitaciones en el momento en que aparecen los síntomas. Se trata de
técnicas sencillas, que no requieren material especializado, pero que el propio especialista advierte que no sustituyen a la atención médica si el problema persiste.
Respirar de forma pausada
La primera de las técnicas que propone Rojas es también la más conocida y la más accesible, ya que no requiere ningún tipo de preparación previa. "Esta la conocemos todos", señala el cardiólogo, que explica el ejercicio con un
patrón de respiración muy concreto:
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“Vas a inhalar durante 4 segundos.
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Vas a mantener la respiración durante otros 4 segundos.
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Vas a expulsar el aire durante 6 segundos”
Según indica, este ciclo se puede repetir tantas veces como sea necesario "hasta que veas que tu corazón se vaya calmando".
Forzar la tos o sumergir la cara en agua fría
Si la respiración controlada no consigue frenar el episodio, el cardiólogo propone pasar a una segunda maniobra igual de sencilla: toser con fuerza de forma repetida. "¿Que no consigues calmarlo? Pues vas a pasar a la siguiente maniobra, que consiste en forzar la tos", explica en el vídeo. Esta técnica en el ámbito clínico se conoce como
tos vigorosa y se emplea habitualmente para intentar interrumpir episodios de taquicardia de forma inmediata.
Cuando ninguna de las dos maniobras anteriores resulta eficaz, Rojas recomienda recurrir al
agua fría. La técnica consiste en “llenar un lavabo con agua fría y sumergir la cara durante un 10 o 20 segundos”, detalla el cardiólogo.
La maniobra de Valsalva, la más potente y la última opción antes de urgencias
Si ninguna de las tres técnicas anteriores logra frenar el episodio, la última acción es la que se conoce como la
maniobra de Valsalva. "Mucho me temo que, si todo esto no sirve, nos queda la más intensa y la más poderosa", advierte Rojas antes de explicar los pasos a seguir.
El proceso, según describe, consiste en sentarse, coger aire profundamente y llenar los pulmones al máximo. A continuación, hay que introducir “un dedo en la boca y, como si fueras a inflar un globo, empiezas a apretar lo más fuerte posible durante 10 segundos”, detalla el especialista. "Cuando llegues al final, echas todo el aire que te quede en los pulmones de la manera más rápida posible", concluye
Pese a la utilidad de estas técnicas, si tras probar las cuatro maniobras el corazón sigue acelerado, el propio especialista recomienda no demorar la búsqueda de atención médica: "Si esto no funciona y sigues notando el corazón a mil, sí que vas a tener que
ir a urgencias", advierte Rojas.
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