Apunta la posibilidad de reaprovechar esos dispositivos



31 oct 2014. 10.51H
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Redacción. Madrid
La obsolescencia de la tecnología sanitaria es “un asunto pendiente” para el Sistema Nacional de Salud (SNS), “principalmente por la gestión inadecuada de su adquisición y mantenimiento y por el escenario económico actual”, ha recordado la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (Seeic), que ha lamentado que no se hayan explorado posibilidades para optimizar y reaprovechar adecuadamente esta tecnología obsoleta.

Jesús Lucinio Manzanares, presidente de la Seeic.

“Es necesario que las administraciones dediquen esfuerzos para poner en marcha y optimizar estos procesos de trazabilidad de la obsolescencia tecnológica sanitaria, que se sensibilicen con su aprovechamiento en lugar de descartarla directamente como ocurre en muchos centros sanitarios y asistenciales”, ha explicado el presidente de la Seeic, Jesús Lucinio Manzanares. Así, en opinión de esta entidad, “infinidad de equipos y sistemas electromédicos que pueden darse de baja en un servicio específico de un hospital pueden servir para otro departamento, para otro centro nacional o, incluso, para uno internacional”.

Así, pone como ejemplo el caso de un monitor multiparamétrico, utilizado para la supervisión de más de una variable fisiológica que determina el estado de un paciente y que alerta al profesional cuando los valores de los signos vitales se desvían, ubicado en una zona de pacientes críticos y que presenta una avería no reparable de uno de sus parámetros que puede convertirse en inservible para esa zona. Sin embargo, esta Sociedad recalca que sí podría valer para una consulta externa en donde no sea necesario ese parámetro irreparable. “Hemos contado con equipos que, por el ritmo de trabajo, no han encajado en Urgencias y, sin embargo, esos equipos sí que han funcionado bien en una zona de partos, por mencionar alguno”, indican desde la Seeic.

Desde la sociedad que preside Manzanares recuerdan, además, la importancia de evaluar, desde el principio, el impacto de la producción de la tecnología sanitaria, las formas de trabajo, los costes de utilización, la vida útil de los equipos, sus sistemas y fungibles asociados, la retroalimentación de todo el sistema (es decir, aprender de los proveedores, de otros hospitales, de nuestros propios errores, etc.), y después, sumando, compartir los resultados.

Alternativas a la reparación

Actualmente en España, la tecnología sanitaria puede pasar a ser baja técnica simplemente por no disponer de material original para su reparación, ya que repararlo con piezas alternativas supondría la pérdida del marcado CE del mismo y eso podría comprometer al profesional en caso de litigio por un accidente adverso. Sin embargo, en países del Tercer Mundo ese mismo equipo podría repararse con piezas alternativas y realizar su función de forma adecuada. Y es que, como recuerda la Seeic, al igual que una tecnología sanitaria inservible para un determinado servicio del hospital puede utilizarse en otro, también puede ocurrir entre hospitales grandes y hospitales comarcales o áreas sanitarias. De hecho, destaca que algunas ONGstrabajan en este sentido con métodos propios para recoger los equipos y trasladarlos a estos países, no habiendo una adecuada trazabilidad, capital para un correcto aprovechamiento.

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