Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 19:00
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Juan Sanabria: "Pedimos a la ministra que apueste por la innovación"

El CEO de Philips Ibérica cree que los efectos de la crisis en el sector han sido "realmente duros"

Juan Sanabria, CEO de Philips Ibérica.
Juan Sanabria: "Pedimos a la ministra que apueste por la innovación"
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Martes, 20 de diciembre de 2016, a las 09:10
Este 2016 será para Philips el año en que separó su negocio de iluminación para poder dedicarse plenamente a la tecnología sanitaria, un sector en el que apuestan seriamente a pesar de que falta tiempo para volver a los niveles pre-crisis. En esta entrevista para Redacción Médica, Juan Sanabria, CEO de Philips Ibérica, considera que el procesado de datos masivos y la obtención de resultados en salud serán una de las prioridades que los sistemas sanitarios exigirán a los empresas de tecnología.

¿Cómo se resume el 2016 para Philips?

A nivel financiero, aún queda la recta final y decisiva de diciembre, tanto en el área de productos de consumo (por las fiestas navideñas) como en la facturación de equipos de cuidado de la salud, pero todo apunta a que será un buen año en el que de nuevo crecemos a la vez que mantenemos una muy buena rentabilidad y seguimos aumentando nuestro liderazgo en muchos negocios y categorías de producto.

Pero, más allá de los resultados financieros, para nosotros ha sido un año marcado principalmente por tres hitos: en primer lugar, la separación y creación de Philips Lighting como una compañía totalmente independiente de Royal Philips dedicada plenamente al negocio de alumbrado.

En segundo lugar, la definición e implementación de la nueva visión de Philips como compañía centrada en tecnologías y soluciones en todo el ciclo de cuidado de la salud (lo que llamamos Continnum of Care), desde los hábitos saludables, la prevención y el diagnóstico, hasta el tratamiento y la asistencia domiciliaria. Una compañía que mantiene firme su promesa de proporcionar innovación para mejorar la vida de las personas pero con un foco único que es la salud y el bienestar.


Tardaremos años para llegar a los niveles de inversión anteriores a la crisis 


Y tercero, la consolidación de Philips Ibérica como socio tecnológico de las administraciones públicas gracias a la correcta ejecución de las primeras fases de dos grandes proyectos que constituyen dos hitos para la sanidad española y para Philips: el equipamiento del nuevo Hospital Campus de la Salud de Granada y la renovación tecnológica en los 14 hospitales del Servicio Gallego de Salud.

Philips separará el negocio de iluminación para centrarse en salud. ¿A qué se debe este cambio?

Bueno, la verdad es que no hemos dejado de cambiar en nuestros 125 años de historia, y lo seguimos haciendo, adaptándonos a los cambios sociales, demográficos... En estos últimos veinte años, salvo en nuestra vocación por la innovación y satisfacer las necesidades de las personas, hemos cambiado en casi todo, pasando de ser una compañía presente en muchos negocios distintos a centrarnos en tres grandes áreas: el cuidado de la salud, los productos de consumo y la iluminación.

Pero probablemente el cambio más importante lo estemos haciendo ahora, al haber separado y sacado a Bolsa, como compañía independiente, la división de Iluminación, para que así Royal Philips se enfoque completamente en el cuidado de la salud, tanto profesional como personal. Creemos que cada uno de ellos, el de las tecnologías de la salud y el de la iluminación, son negocios con un enorme potencial por separado y que, como compañías independientes, tenemos más capacidad para atraer la inversión y focalizar nuestro esfuerzo innovador.

Montserrat debe confiar en que las compañías tecnológicas innoven con las organizaciones sanitarias, considera Sanabria.

Montserrat debe confiar en que las compañías tecnológicas innoven con las organizaciones sanitarias, considera Sanabria.

Se ha hablado mucho de los recortes farmacéuticos durante la crisis. ¿Cómo lo vivió la tecnología sanitaria?

Los efectos de la crisis en este sector han sido realmente duros. La inversión en tecnología sanitaria se redujo a la mitad en los primeros años de la crisis. Y aunque poco a poco se va invirtiendo algo más, tardaremos años en llegar a los niveles de inversión que tuvimos antes de la crisis.  El resultado es que actualmente hay un elevado nivel de obsolescencia, muy superior al de países de nuestro entorno. Nuestro gran reto como industria es convencer de que la innovación en tecnología sanitaria es generadora de eficiencias.

Si nos centramos más en Philips Ibérica, yo diría que durante los años de crisis hemos hecho un trabajo, creo que ejemplar, de contención de costes y de búsqueda de nuevas formas de hacer negocios que nos ha permitido mantener y ganar cuota de mercado. Hemos sido capaces de transformarnos para adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes. Internamente, hemos recibido numerosos reconocimientos por nuestros resultados, pero la nota de verdad la ponen nuestros clientes que son los que, gracias a su confianza, han posibilitado que seamos líderes de mercado.

¿Qué le pide la tecnología a la nueva ministra de Sanidad, Dolors Montserrat?

Sin duda, que apueste por la innovación. Que facilite la introducción de innovaciones que mejoran los resultados en salud y son generadoras de enormes eficiencias. Y que facilite que las compañías tecnológicas innoven con las organizaciones sanitarias, generando juntos nuevos modelos de negocio, nuevos servicios que den respuesta a las necesidades de la sanidad española. Que nos facilite el poder ayudar a la sanidad, en todo el territorio nacional, a transformarse para dar respuesta al gran reto de la sostenibilidad del sistema, a la vez que mejoramos la calidad asistencial.


La tecnología es el principal facilitador de la integración entre niveles asistenciales


¿Qué papel jugará el big data en el campo de la tecnología sanitaria en 2017?

Philips conoce bien la importancia de la gestión de la información sanitaria para generar eficiencias y mejorar los resultados de salud. Por dar algunas cifras, gestionamos a nivel mundial 21 petabytes de información procedente de estudios de diagnóstico por imagen. También disponemos de equipos de monitorización de pacientes que cada año monitorizan 275 millones de pacientes en el hospital y gestionamos información de más de un millón de pacientes al día monitorizados en sus hogares. Además, contamos con una enorme experiencia en la gestión de información clínica y cada vez más en información de salud personal a través de nuestros dispositivos de salud conectados. Es evidente que en el futuro inmediato de la Sanidad será clave desarrollar los algoritmos necesarios para que todo ese big data de salud personal y clínica en la nube proporcione conocimiento tanto para los resultados de salud individuales de cada paciente como para los resultados de salud poblacional. Philips ya cuenta con soluciones para gestionar información combinada, por ejemplo, de pruebas de imagen, anatomía patológica e información del genoma, que están permitiendo diagnósticos más rápidos y precisos y, por tanto, tratamientos personalizados y más eficaces  en procesos tumorales. La inteligencia artificial asociada al big data permitirá una medicina predictiva y personalizada; es una de las claves, en definitiva, de la necesaria (e inevitable) transformación sanitaria.

Se habla del hospital líquido, de desaparición de las barreras entre niveles asistenciales, de atención a domicilio... ¿Cuál es el reto para las empresas de tecnología sanitaria en estos puntos?

La tecnología es el principal facilitador de la integración sanitaria entre niveles asistenciales, entre el hospital y el hogar, y entre lo social y lo sanitario. Incluso entre centros hospitalarios o entre unidades clínicas dentro del mismo hospital. La conectividad aplicada a todos los ámbitos de la atención a la salud y al paciente ya no es una opción en la sociedad en la que vivimos. La tecnología y la transformación digital son la clave del cambio, junto con la transformación organizativa. Es, en este punto, donde efectivamente se encuentran algunos de los principales obstáculos para la transformación. No hay obstáculos tecnológicos y cada vez menos culturales a nivel de paciente y de usuario final: esa transformación ya se ha producido en otros sectores como la banca o la distribución. ¿Por qué no en sanidad?

Evidentemente, nuestro reto como industria es trabajar con las administraciones públicas para demostrar que el cambio no sólo es posible sino necesario.

¿Están los propios hospitales preparados para gestionar la innovación tecnológica? ¿Y los gestores y profesionales?

Cada vez más. Los profesionales, y cada vez más también los gestores, abren los brazos a la innovación y a la transformación digital. Lo estamos viviendo en un ámbito muy concreto como es el de la Anatomía Patológica. Por ejemplo, el cambio de paradigma que supone la digitalización en este campo está siendo acogido con entusiasmo por los patólogos que ven cómo mejoran sus procesos de trabajo y, sobre todo, mejoran el juicio clínico y los diagnósticos –más rápidos, más precisos–. Y éste es sólo un ejemplo. Los profesionales y los hospitales dan muestras permanentes de la apuesta por la innovación, incluida la tecnológica. Y muestran también su interés por contribuir a derribar los obstáculos que impiden la transformación a mayor escala.

¿Qué papel juega la medición de resultados en salud en el uso de la tecnología sanitaria?

Cada vez mayor. Introducir tecnología implica demostrar que somos capaces de conseguir mejoras. Y esto supone demostrar que un TAC como nuestro nuevo iQon, por poner un ejemplo, no sólo proporciona imágenes de mayor calidad, sino que es capaz de detectar un tumor meses antes que con equipos más antiguos. Éste es el gran diferenciador; esto es lo que, lejos de ser un problema, nos convierte en una parte fundamental de la solución: ser capaces de proporcionar el verdadero valor para el paciente y para el sistema.

¿Cuáles serán los hitos de 2017 para Philips, por un lado, y para el sector, por otro?

Para Philips, quizás lo más importante, será seguir demostrando nuestra capacidad y solvencia como socio tecnológico, adaptándonos a las necesidades de organizaciones sanitarias, tanto públicas como privadas, y continuar trabajando en nuevos modelos de colaboración (y riesgo compartido) que permitan la incorporación de la innovación tecnológica y la búsqueda en equipo de la mejora en eficiencia y eficacia, con el objetivo de transformar la sanidad para mejorar la vida y la salud de los españoles.

Sanabria, en un momento de la entrevista.

Sanabria, en un momento de la entrevista.

Esperamos mantener nuestra tendencia positiva de los últimos años sobre la base de tres grandes apuestas. Por un lado, la apuesta por la digitalización y la conectividad. En este sentido, esperamos seguir construyendo nuestro liderazgo en sistemas de gestión de la información clínica y soluciones como la patología digital o sistemas de monitorización en el hospital que sigan avanzando en el concepto de hospital sin paredes.

En segundo lugar, la apuesta por las tecnologías de intervención mínimamente invasiva guiada por imagen. Específicamente, afianzar y hacer crecer más si cabe nuestro liderazgo en cardiología intervencionista, pero también en oncología y neurología.

En tercer lugar, seguir consolidando nuestro negocio en las terapias respiratorias, en particular, las domiciliarias y construir nuestra imagen de compañía innovadora en los trastornos y la salud del sueño.

Por último y en lo que respecta al sector, los hitos en 2017 tendrán que ver con el reto de la sostenibilidad del sistema sanitario, derivados en gran medida al envejecimiento creciente de la población y al aumento de las enfermedades crónicas. La innovación en tecnología va a jugar un papel decisivo en el abordaje de estos retos y en la trasformación del sistema hacia uno más efectivo, eficiente y de más calidad.