Realizado en Reino Unido, Cov-Boost analiza los efectos secundarios de estos fármacos como tercera dosis

Un estudio avala la eficacia de siete vacunas covid como dosis de refuerzo


04 dic 2021. 14.10H
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Siete de las vacunas Covid-19 que actualmente se encuentran aprobadas por las instituciones pertinentes garantizan un aumento de la inmunidad frente al virus si son administradas como una tercera dosis. Es una de las conclusiones que se extrae del estudio realizado por UK Vaccine Taskforce y el Instituto Nacional de Investigación en Salud (NIHR, por sus siglas en inglés) con el objetivo de analizar los beneficios de una dosis de refuerzo.

Así, bajo el título 'Seguridad e inmunogenicidad de siete vacunas Covid-19 como tercera dosis (dosis de refuerzo) tras recibir las pauta completa de ChAdOx1 nCov-19 o BNT162b2 en el Reino Unido (Cov-Boost): un ensayo de fase 2 ciego, multicéntrico, aleatorizado y controlado', publicado en The Lancet, los investigadores muestran los resultados de probar siete vacunas Covid: Oxford / AstraZeneca, Pfizer / BioNTech, Moderna, Novavax, Valneva, Janssen y CureVac. También se probó la efectividad de medias dosis de Pfizer / BioNtech, Novavax y Valneva.

"Nuestros datos de efectos secundarios muestran que las siete vacunas son seguras de usar como una tercera dosis, con niveles aceptables de 'reactogenicidad', es decir los efectos secundarios mostrados son normales, principalmente inflamatorios como un dolor leve en el sitio de la inyección, dolor muscular y fatiga", explica el profesor Saul Faust, líder del ensayo y director del Centro de Investigación Clínica del NIHR. A estos efectos secundarios se suman la fatiga y dolor de cabeza, que además, fueron notificados en mayor medida por los sujetos más jóvenes (30 a 69 años)

"Es realmente alentador que una amplia gama de vacunas, que utilizan diferentes tecnologías, muestren beneficios como dosis de refuerzo para cualquiera de estas vacunas. Eso da confianza y flexibilidad en el desarrollo de programas de refuerzo en nuestro país y en todo el mundo, con otros factores como la cadena de suministro y la logística también en juego", argumenta este investigador.


Las reacciones a las siete vacunas fueron similares, notificándose con mayor frecuencia fatiga, dolor de cabeza y dolor en el lugar de la inyección. Estos fueron informados con más frecuencia por las personas de 30 a 69 años. 912 de los 2878 participantes experimentaron un total de 1036 eventos adversos, de los cuales solo 24 fueron graves.

Grandes diferencias en los anticuerpos según la vacuna


Cov-Boost es un ensayo de fase 2 multicéntrico, aleatorizado, controlado de vacunación de refuerzo de tercera dosis contra el Covid-19. En él han participado 2.878 pacientes con más de 30 años, que habían recibido la pauta de vacunación completa de la vacuna de AstraZeneca y Pfizer y que no tenían antecedentes de infección Covid-19. Los resultados coprimarios fueron la seguridad y reactogenicidad e inmunogenicidad de IgG anti-pico.

Divididos en tres grupos, los participantes recibieron de forma aleatoria una tercera dosis de NVX-CoV2373 (Novavax), BNT (Pfizer), VLA2001 (Valneva) o CVnCov (CureVac). Dentro de cada uno de los grupos, los participantes del estudio también podían recibir una vacuna experimental o de control.

El estudio encontró que había grandes diferencias en los niveles de anticuerpos de la proteína de pico después de 28 días entre las vacunas. En las personas que habían recibido dos dosis iniciales de la vacuna Oxford / AstraZeneca, estas oscilaron entre 1,8 veces más y 32,3 veces más con diferentes vacunas de refuerzo. Para aquellos que habían recibido la vacuna Pfizer / BioNTech inicialmente, el rango fue de 1,3 veces mayor a 11,5 veces mayor. Los resultados de la dosis de refuerzo fueron similares para las personas de 30 a 69 años y las de 70 años o más.

El estudio no analiza la eficacia a largo plazo


El estudio también analizó las respuestas de las células T inmunes, que se espera que sean relevantes a la hora de controlar la gravedad de la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2, aunque por el momento no se conoce su impacto sobre la protección general o la longevidad de la inmunidad.

"Es importante señalar dos cosas sobre estos resultados. Primero, solo se relacionan con estas vacunas como refuerzos de la vacunación completa, no en el sentido de mezclarlas como primera y segunda dosis. En segundo lugar, los datos describen la respuesta inmunitaria a los 28 días, no la eficacia de la vacuna a largo plazo. La relación entre esa respuesta y la protección a largo plazo aún no se comprende bien", añade el líder del ensayo Saul Faust.

No obstante, según explica este investigador, el mismo estudio Covid-Boost continuará realizando más pruebas para analizar las respuestas inmunitarias a largo plazo: a los tres meses y a un año tras recibir la dosis de refuerzo.
"También estamos analizando si un período más largo entre la segunda y la tercera dosis mejora la respuesta a las dos vacunas de refuerzo. Varios estudios han demostrado este efecto entre la primera y la segunda dosis", añade.

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