La facultativa se encuentra en el hospital de Emergencias desplegado por España tras los terremotos sufridos en el país

Silvia Martínez, médica Start en Turquía: "Al 8M le pido trabajo en equipo"
Silvia Martínez en el hospital de Emergencias desplegado por el Equipo Start en Turquía tras los terremotos.


8 mar. 2023 17:00H
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Silvia Martínez es médica especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública en el Servicio Andaluz de Salud. Sin embargo, los últimos días los ha vivido lejos de su sistema sanitario como una de las facultativas que han acudido en el segundo contingente del Equipo Start, que ha prestado cobertura sanitaria a la población turca tras los tremendos terremotos vividos en el país, y que se han cobrado miles de vidas.

Trabajando en el enorme hospital de campaña desplegado por el Gobierno español en el citado país a través de este Equipo que se activa para asistir a emergencias humanitarias, Martínez atiende a Redacción Médica. Lo hace apenas unas horas antes de regresar a España, todavía con la resaca emocional de haber formado parte de un centro sanitario que ha atendido a más de 5.700 pacientes hasta la fecha; una media de 250 personas cada día.

Entrevista completa a Silvia Martínez desde el hospital del Equipo Start en Turquía.




Primero de todo, ¿cómo se encuentra la expedición y qué balance hace de estos días trabajando sobre el terreno en una catástrofe de tal magnitud?

Nos encontramos bien. Hay una sensación agridulce porque salimos mañana para España, y sobre todo hay mucha emoción en el ambiente. Cuando llegamos, afortunadamente nos encontramos un hospital ya montado, con todo el sistema y el equipo, gracias a la logística y a los ingenieros que apoyan la expedición. Había una gran afluencia de pacientes porque dos días antes de nuestra llegada había sido el segundo terremoto que se produjo en Turquía.

Muchas personas revivieron lo ocurrido con el primer seísmo y hubo un gran pico de afluencia. Estaban acudiendo más de 450 pacientes y la actividad sanitaria era muy intensa. Se ralentizó un poco para hacer el relevo entre los dos equipos y poder transmitirnos la información necesaria. Afortunadamente, como digo, en nuestra rotación tuvimos la gran suerte de encontrar ya todo montado.

Cuando llegaron dentro del segundo grupo de sanitarios del Equipo Start enviados a Turquía, ¿qué se encontraron?

Encontramos una población bastante vulnerable. Como sabéis, casi todo el sistema sanitario en ese momento no estaba activado. Hay muchísima gente viviendo en los alrededores de la ciudad. Nosotros estamos desplegados en el distrito de Arsuz, un que pertenece a la provincia de Hatay, que está cerca de Siria. De hecho, tenemos un campo de refugiados sirio muy cerca del campamento con el que también hemos colaborado en todo lo que hemos podido.

Volviendo a tu pregunta, nos encontramos una población bastante vulnerable y con problemas en crónicos. La fase aguda de traumatismos, de las grandes intervenciones, había finalizado. Pero a su vez había una población que estaba demandando cuidado y asistencia a sus problemas crónicos, que sobre todo se habían agudizado a consecuencia de los terremotos y de haber perdido el contacto con su sistema de atención sanitaria básico y habitual. Hemos detectado a muchos pacientes crónicos con su patología reagudizada, pero también hemos hecho intervenciones, se están atendiendo partos, revisiones del embarazo… En definitiva, nos hemos encontrado una población carente de atención sanitaria porque algunos hospitales han colapsado y muchos médicos han fallecido.

Por cierto, ¿cómo es el día a día de una médica en un hospital así?

Pues el día del día es llevar el hospital dentro; prácticamente no hemos salido. Lo cierto es que este centro es muy similar a cualquier hospital español que podamos pensar. Es muy difícil hacerse una idea de la gran equipación de lo que se ha montado aquí. Ni yo misma, que había ido a las reuniones de entrenamiento que se van haciendo periódicamente con cursos y acciones de aprendizaje para saber montar el hospital, lo imaginaba.

Aquí estamos desplegados sanitarios de todos los puntos de España y nos hemos acoplado para trabajar como en cualquier hospital. Nos levantamos muy temprano, cuando amanece. Tenemos una zona de ducha, otra de lavado… De la nada se ha montado un hospital con su saneamiento y todo lo que requiere un hospital.

Y ya te digo, nos levantamos por la mañana, nos duchamos, desayunamos y en el desayuno hay un briefing de intercambio con la gente que ha trabajado por la noche. Ahí se analiza lo que se va a hacer, las necesidades que se van a tener día a día. Nos reunimos todos en el comedor, que hace de sala multiusos, con sanitarios siempre trabajando para que no se vacíe la parte asistencial.

Es un hospital que consta de puerta de admisión, triaje… Entran por la puerta, muestran su triaje, se les clasifica según la gravedad… Tenemos un puesto de consulta externa de adultos, un punto de atención de consulta pediátrica y una puerta de entrada a lo que es emergencia y hospitalización. Y sorprendentemente, luego hay puntos de consulta externa de cirugía y atención a cura de traumatología, de rehabilitación, un puesto de fisioterapia. Cada consulta tiene su tienda propia y a las nueve ya está todo el mundo trabajando.

La farmacia del hospital de Emergencias español desplegado por el Equipo Start.


Usted es médica, especialista de Salud Pública, ¿cómo se ha adaptado su rol de especialista al trabajo y las necesidades asistenciales en este hospital de campaña?

Tenemos una guía de actuación de todo lo que se espera que cada sanitario y cada especialidad haga. Pero como hemos comentado, cuando llegan todos los compañeros, nos adaptamos a la necesidad que exige un terremoto así, donde no puedes saber qué te vas a encontrar. En mi caso, desde la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública pueden aparecer brotes, por ejemplo, de cólera, enfermedades transmisibles por artrópodos, diarrea infecciosa de cuadro infeccioso agudo; afortunadamente, no hemos tenido ningún brote de grave que haya habido que controlar.

Mi papel ahora mismo es apoyar a todos los compañeros a hacer el registro de todo lo que entra en el hospital. Clasificación de la enfermedad, apoyar los puntos de vacunación. Hemos tenido casos de mordedura en los que ha habido que intervenir por sospecha de alguna enfermedad infecciosa, pero el papel de Medicina Preventiva y Salud Pública es de transversalidad, de apoyo a los sanitarios y a todo lo que necesite el hospital en cuanto a logística, en cuanto a orientación al saneamiento, a las necesidades de salud pública que se planteen tanto en la población que llega como si existe algún caso dentro del hospital que tengamos que intervenir.

Si se tuviera que quedar con una experiencia de todos estos días, ¿cuál sería?

Si te lo digo, me emociono, pero sobre todo me quedo con el agradecimiento de la población. Gente muy amable, muy atenta, muy agradecida por todo lo que estamos haciendo. Tenemos un gran compañerismo y todo el cariño y agradecimiento de cada persona que ha entrado en el hospital.


"Los partos que atendemos tienen la emoción de una vida nueva que surge en una situación de desastre y calamidad"



¿Han padecido algún tipo de carencia de material sanitario o fármacos?

Todo el material viene dimensionado desde España; y la verdad es que no hemos tenido ninguna carencia de material en ningún momento, salvo alguna escasez puntual de algún medicamento en concreto que se ha solventado con fácilmente. Se vino con todo ya preparado para cualquier emergencia. Además ha habido donaciones de muchísimas entidades.
Por otro lado, ha habido que adaptarse a las necesidades de la población, porque cada una de ellas tiene una necesidad diferente. Aquí la gente nos demandaba mucha atención farmacológica porque están acostumbrados a usar muchos fármacos.

Citaba antes que están atendiendo partos. ¿Cómo es un nacimiento en medio de toda esa catástrofe?

Pues a mí a los partos no me han dejado entrar porque está limitado y hay que preservar la intimidad de la persona. Pero por los compañeros que han estado, se vive con muchísima emoción, con muchísima intensidad. Atender un parto en situaciones de tanta catástrofe es motivo de mucha alegría. Y la gente a la que estamos atendiendo, que vive en una tienda y tiene unos recursos económicos limitados, nos ha mostrado un agradecimiento y una alegría difícil de transmitir por palabras.

Aquí se han hecho cesáreas programadas, de urgencia, parto normal… Todo como si fueran en España pero con la emoción de que una vida nueva que surge en una situación de desastre y de calamidad.

¿Las autoridades turcas se han mostrado colaboradoras con ustedes?, ¿han trabajado con médicos y enfermeras turcos o de otros países que estén ayudando allí?

Se coordina con mucha mano izquierda, poco a poco, y tenemos incorporado el personal sanitario turco que está haciendo ahora mismo el triaje y nos ayuda a clasificar a las personas, porque la barrera más importante que hemos encontrado aquí es el idioma. Aunque ya luego, después de 15 días con gesto y con mirada, muchas veces somos capaces de comprender a la población y los problemas de los pacientes. Pero tenemos traductores locales y voluntarios que están haciendo una labor maravillosa, porque sin ellos sería difícil trabajar.

Lo cierto es que con los médicos turcos se trabaja muy bien. Hay pocos ahora disponibles porque no tienen sitio físico para trabajar, pero los que se han incorporado aquí lo han hecho a nuestra rutina. De hecho, es muy importante para nosotros y para la población facilitar la transmisión de la labor que estamos haciendo para que poco a poco los sanitarios y la autoridad se vaya haciendo cargo de la atención sanitaria a los que necesitan cuidados continuados.


"Estoy inmensamente agradecida por la facilidad que nos da esta profesión para poder ayudar"



Por cierto, ¿estudió Medicina por esta vertiente de ayudar a otras personas?

La pregunta que me haces se la hacía yo también a mi hija que decía: “Mamá, ¿por qué estudiaste Medicina?”. Y no le sé responder. Lo que sí te tengo que decir es que estoy inmensamente agradecida por la facilidad que nos da esta profesión de tener la posibilidad de poder ayudar en algo tan básico como es la salud, y que como médicos no seríamos capaces de poder hacerla si no tuviéramos tanta gente alrededor, tanto equipo: desde el cocinero, el bombero… Todo el mundo que hace que el trabajo que desempeñamos sea tan apasionante y tan bonito. Lo más bonito de este proyecto es que es un gran equipo de verdad.

Hoy es el 8M, el día que se celebra la gran jornada feminista internacional, como médica y además cooperante, ¿qué pide para el presente y el futuro de las mujeres?

Es una pregunta complicada. Yo al futuro le pido que todas las personas, tanto hombres como mujeres, puedan colaborar, puedan vivir en armonía, en libertad. Que todos seamos un equipo. Desde aquí todo se ve como si lo fuéramos y no hacemos distinciones.

En este día pido que tengamos mucha salud, mucha armonía, que realmente todo el mundo sea capaz de trabajar en equipo, independientemente de su género, de su religión, de su profesión. Que cuando haya necesidad, se trabaje realmente mano a mano, y cada uno, independientemente de su condición, aporte lo mejor que tiene.

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