Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Política Sanitaria > Sanidad hoy

Siete muertos en el asalto a un hospital para rescatar a un pandillero

Los asaltantes buscaban liberar a un miembro de la Mara Salvatrucha que había sido llevado para una revisión

Fachada del Hospital Roosevelt de Guatemala.
Siete muertos en el asalto a un hospital para rescatar a un pandillero
Redacción
Jueves, 17 de agosto de 2017, a las 14:30
El guatemalteco Hospital Roosevelt ha sido el escenario de un asalto de miembros de la Mara Salvatrucha armados con rifles que pretendían liberar a un compañero encarcelado que había sido llevado al centro para una revisión médica. 

Según recoge la prensa local, el condenado ha conseguido escapar, pero cinco de los siete asaltantes han sido arrestados por la policía. Además de los siete muertos se han contabilizado hasta el momento doce heridos. 

El condenado es Anderson Daniel Cabrera, que fue trasladado al hospital para una analítica que terminó costando la vida a siete personas y puso en riesgo a numerosas más que se encontraban en el centro. Según las informaciones, fueron los médicos, enfermeros y los estudiantes de Medicina quienes pusieron su vida en riesgo para salvar al mayor número de pacientes que en esos momentos estaban ingresadas o acudían a consulta. 

El jefe del Hospital, Carlos Soto, ha exigido que los centros públicos no sigan atendiendo a reos, y que se busque una solución para los presidiarios, como construir clínicas en las cárceles o crear unidades móviles para pruebas de laboratorio o emergencias sencillas. 

Situación extrema

La reclamación de Soto no es la única en este sentido, ya que son muchos los que apuntan que tras este tipo de decisiones puede haber problemas de corrupción, puesto que no entienden cómo a un reo con más de 20 crímenes graves a su espalda se lo traslade a un hospital por un simple análisis de sangre. Critican situaciones graves en las que las maras irrumpen en los centros sanitarios y ejecutan a sus enemigos en las camillas mientras son atendidos o irrumpen en los quirófanos a punta de pistola exigiendo al personal que salven la vida del accidentado. 

"Los médicos ya enfrentan situaciones extremas en los hospitales públicos, como el crónico desabastecimiento, como para que además estén en peligro constante de convertirse en rehenes de delincuentes", denuncia Dina Fernández en el diario Voces