Amós García y Joan Caylà consideran que las vacunas de ARNm contra el Covid deberían haber tenido más reconocimiento

Nobel de Medicina con 'polémica': ¿las vacunas Covid lo merecían más?
Joan Caylà, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE); y Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV).


5 oct. 2021 9:00H
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POR ISABEL MARTÍN
El Premio Nobel de Medicina no ha dejado contento a todo el mundo, es el caso de Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV); y Joan Caylà, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE). Ambos coinciden en felicitar a los premiados "por su trabajo excepcional y brillante", pero sienten que las vacunas de ARN mensajero creadas para hacer frente a la pandemia de Covid-19 deberían haber tenido más reconocimiento.

Este año, el Premio Nobel de Medicina ha sido otorgado a David Julius y Ardem Patapoutian “por sus descubrimientos de los receptores de la temperatura y el tacto, donde explican cómo el calor, el frío y el tacto pueden iniciar señales en nuestro sistema nervioso. 

Los dos expertos hacen especial hincapié en recordar la situación de pandemia que aún estamos viviendo. Por eso es relevante reconocer el gran esfuerzo que han realizado los investigadores de estas vacunas para combatir una de las peores crisis sanitarias por la que estamos pasando a nivel mundial. 

"Se lo han dado a dos investigadores que seguramente han hecho una investigación muy relevante sobre los receptores de temperatura y el tacto. Pero también es muy importante el invento que se ha llevado a la práctica al trabajar con vacunas de ARN mensajero, esto realmente es una gran innovación", defiende Joan Caylà.

Falta de reconocimiento


Además de paliar el avance de la pandemia, estas vacunas "suponen un punto de inflexión importante al desarrollo de otras", hace hincapié García Rojas. Asegura que la aparición de las vacunas de ARN mensajero "ha sido un elemento clave para permitir modular el peso de la pandemia, en el contexto de la crisis sanitaria más terrible que hemos tenido a nivel mundial".

Por su parte, Caylà explica que esta innovación hace que las células creen proteínas del tipo 'Spike', las cuales favorecen a que el sistema inmunitario fabrique una respuesta inmune: "Esto es muy novedoso porque, a pesar de que la primera vez que se ha utilizado ha sido con la Covid-19, es extensible para otras infecciones como tipo gripe, tuberculosis e incluso, para el cáncer".

García Rojas y Caylà coinciden al creer que el próximo año los investigadores de estas vacunas pueden ser galardonados con el Premio Nobel.

El premio también puede ser compartido


Como recuerda Caylà, en el año 2008 este galardón tuvo dos 'padres': los descubridores del virus VIH, Luc Montagnier y Françoise Barré-Sinoussi; y Harald zur Hausen, quien descubrió el virus que causa el cáncer de cuello uterino.

Ese Premio Nobel fue compartido por dos grupos de investigadores diferentes, y "quizás también se podría haber hecho en esta ocasión, aunque es posible que para el próximo año se les conceda a los investigadores de estas vacunas", destaca Caylà.
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