La profesión analiza esta opción aunque afirman que "no se pueden conseguir objetivos con ideas cortoplacistas"

Modelo 'abono transporte' aplicado a Psicología si dura un mínimo de 3 años
José Antonio Luengo.


03 sep 2022. 18.00H
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La ‘vuelta al cole’ ha comenzado. Los psicólogos y profesionales de la salud mental han puesto sobre la mesa qué medidas podrían llevarse a cabo en el próximo curso para mejorar el acceso de toda la población a las consultas psicológicas. La adaptación del “bono transporte” gratuito para ser canjeado por sesiones es una de las medidas a valorar, “aunque con matices y siempre acompañada de otros procedimientos”.

José Antonio Luengo, presidente del Colegio de Psicólogos de Madrid, admite a Redacción Médica que “lo importante es que las medidas que se diseñen y se implanten sean efectivas” y reconoce que “todas las primeras inversiones en este ámbito, siendo un primer paso, se van a percibir insuficientes”. Sin embargo, la implantación de un bono canjeable por consultas puede ser efectivo siempre y cuando se establezca como medida a largo plazo.

“Es necesario un plan a largo plazo, ya que las posibles medidas coyunturales, a corto plazo, deberán mirarse siempre con lupa”, afirma Luengo, señalando que “todo aquello que no represente una apuesta firme por la mejora de los servicios públicos dibuja un escenario inestable”. Por esta razón, los posibles ‘bonos psicológicos’ deben plantearse como una medida no solo de tres meses, como ocurre en el caso del nuevo abono transporte, “sino como una medida a largo plazo con una duración mínima de tres o cinco años”.

¿Cómo implantar un bono psicológico gratuito?


Luengo subraya que para poder instaurar este tipo de medidas “es imprescindible contar con más recursos personales”. “Teniendo en cuenta que la media de la ratio en España es tres veces menor que la europea hace falta un escenario presupuestario que contemple triplicar la tasa de profesionales”, apunta. 

Por su parte, sobre este tipo de bonos o similares que cada vez más países europeos, como Francia o Italia, comienza a plantear, el Colegio General de Psicólogos afirma que “el escenario ideal sería una inversión pública suficiente” y que sería fundamental “valorar los convenios entre el SNS y las entidades privadas para poder cubrir esta demanda”. Además, incide en que este tipo de medidas cortoplacistas deben ser el “último recurso”.

En este sentido Luengo, admite que la prioridad debe ser siempre “reforzar la profesión en el sector público”. “Es la mejor manera de garantizar la adecuada atención a la ciudadanía; sobre todo a la población más vulnerable”, añade.

Otros grandes retos para Psicología en el próximo curso


Además, afirma que de cara al futuro y al nuevo curso, no solo hay que “contemplar el ámbito especializado”, al que urge seguir reforzando con especialistas en Psicología Clínica, sino también los de “proximidad” a la ciudadanía. Uno de los más importantes: la dotación de psicólogos en los Centros de Atención Primaria, “ya que tan solo hay 344 profesionales en todo el territorio nacional”.

En definitiva, que en “la cartera de servicios la ciudadanía encuentre la posibilidad real e inmediata de tratar los problemas psicológicos, sin esperas de seis meses para una cita”. En este sentido, para Luengo, el reforzamiento de medidas en el ámbito educativo, “con la imperiosa necesidad de incorporación de psicólogos educativos en los centros escolares” y de la intervención social, “tanto en Primaria como en especializada”, resultaría también una inversión inteligente.
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