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Médico de Primaria y hospitalario, descoordinados para dar malas noticias

Un estudio confirma la falta de comunicación directa interprofesional

Queda patente que la falta de comunicación directa interprofesional.
Médico de Primaria y hospitalario, descoordinados para dar malas noticias
Redacción
Domingo, 09 de octubre de 2016, a las 11:50
Cuando un paciente se acerca al final de su vida, es esencial que el mensaje de sus médicos esté unificado, coordinado y vaya en una misma dirección. O lo que es lo mismo, si el médico especialista de un paciente con cáncer terminal le anima a seguir una nueva terapia y el facultativo de Atención Primaria le sugiere que acepte la realidad, la descoordinación se hace patente y el perjudicado es sin duda el propio paciente.

Un reciente estudio lo confirma. En el caso de pacientes oncológicos, el especialista y el médico generalista no están coordinados sobre el momento en que es necesario advertir al paciente que tienen en común sobre el fin de su tratamiento.

De hecho, según este informe realizado en los Países Bajos, es habitual que el propio paciente transmita esta información, ya que apenas hay comunicación entre los facultativos.  De esta manera, queda probada la falta de comunicación directa interprofesional.

John J. Oosterink, del centro VU University Medical Center de  Amsterdam, es el responsable de este estudio, publicado en la revista Family Practice: “Todos los médicos reconocen la importancia de que el paciente hable con ellos acerca del final de su vida, y la mayoría de ellos creen que deben ser los profesionales de AP,  -debido a una relación más profunda con el paciente  forjada a lo largo del tiempo-  los que deben hacerlo”. Sin embargo, cuando a un paciente se le diagnostica un cáncer, el paciente suele dejar de ver al resto de sus médicos y pone toda su confianza en el oncólogo.

El estudio también señala que los oncólogos centran más la conversación en tratamientos, tasas de curación y otras cuestiones en este sentido, mientras que el otro facultativo lleva la conversación por otros derroteros más “humanizados”.