14 nov 2018 | Actualizado: 21:20
Política Sanitaria / Sanidad hoy

Los pros y contras de la exclusividad del jefe de servicio en la pública

Profesionales, sindicatos y administraciones exponen su opinión sobre el tema

Francisco Miralles, presidente del CESM; Andres Cánovas, secretario general de Cemsatse; F. Javier Martínez, de CSIF; y Alejandro Braña, presidente del Colegio Médico de Asturias.
Los pros y contras de la exclusividad del jefe de servicio en la pública
dom 08 enero 2017. 18.00H
Redacción
En España hay cinco comunidades en las que los jefes de servicio no pueden compatibilizar su actividad en la sanidad pública con la privada, algo que provoca disparidad de opiniones entre las administraciones –que son las que impulsan estas medidas- y los profesionales, que salvo alguna voz discordante, por lo general se oponen a esta decisión.

En concreto, las autonomías en las que no es posible compatibilizar esas dos actividades son Andalucía, Aragón, Asturias, Murcia y, desde hace poco, también Valencia, la última comunidad en sumarse al carro.

Da la casualidad, que en todas las regiones en las que se ha aprobado la decisión gobierna el PSOE o coaliciones de izquierda –a excepción de Murcia, donde la medida no ha sido apoyada por el partido en el poder, el PP- algo que sirve para comprender que los argumentos favor de la medida vayan más o menos en la misma línea.

En ese sentido, la última autonomía en aprobar la medida ha sido Valencia, donde la Administración defiende que con ella se busca “fidelizar” a los jefes de servicio de los hospitales y profesionalizar esos puestos para “dar un paso más en el fortalecimiento del sistema sanitario público”.

El de Valencia es uno de los pocos casos donde se puede escuchar a un sindicato posicionarse a favor de la medida, ya que Cemsatse ha señalado que le parece buena idea el hecho de fortalecer esos puestos, aunque ha puesto pegas al número de años que se puede estar en la jefatura –ocho-.

Según destacaba el secretario general del sindicato, Andrés Cánovas, esa limitación junto a la obligación de dejar otros ingresos procedentes de la privada hará "que a las jefaturas se presente gente que no sea la mejor o que la administración tenga problemas para cubrir aquellos puestos en hospitales alejados".

En ese sentido, estima que más de la mitad de los profesionales médicos que trabajan en la pública tienen reconocida la compatibilidad al tener un segundo empleo y que no es rentable “dejarlo por ocho años”, cuando después se debe “pasar un nuevo examen” en el que se puede perder la jefatura.

Otro punto de vista es el del presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Alejandro Braña, que aseguraba en un debate en Redacción Médica el pasado octubre que uno de los motivos  que mueve a un profesional de la pública a trabajar también en la privada es el de complementar un “salario muy bajo con un extra que le permita vivir dignamente”.

En Murcia el PP propuso que se pudiese compatibilizar

El PP de Murcia, al frente del Gobierno autonómico, propuso en la Asamblea Regional que ambos cargos se pudiesen compatibilizar, pero la medida contó con el rechazo del PSOE, Podemos y Ciudadanos, que entienden que con esta medida se defiende lo público y se profesionalizan los gestores, en virtud de las declaraciones realizadas por sus representantes.

Por su parte, la consejera de Sanidad, Encarna Guillén, se posicionó en el mismo sentido que la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y advirtió de que la imposibilidad de compatibilizar hace que algunos jefes de servicio se planteen dejar la sanidad pública para centrarse en la privada.

Aragón, Andalucía y Asturias

En estas tres comunidades la medida ya se aplicaba desde hace tiempo. En cuanto a los argumentos para defender la decisión cabe resaltar las palabras del consejero de sanidad aragonés, Sebastián Celaya, en una entrevista al poco tiempo de tomar posesión del cargo y que pueden servir para exponer los argumentos esgrimidos en estas comunidades.

En esa ocasión, señalaba que cree que un jefe de servicio tiene que distribuir recursos y que esa tarea es difícil de compatibilizar con la actividad en la privada. “Los ciudadanos exigen transparencia y creo que un jefe de Cardiología debe dedicarse exclusivamente a eso y no a la privada porque da mala imagen”, añadía el consejero.

En declaraciones a Redacción Médica, el presidente del sector sanitario de CSIF, el andaluz Francisco Javier Martínez, ha señalado que existe una carencia de especialistas en el sistema público y que la medida provoca un cierto estrangulamiento al mismo. En ese sentido, apunta la necesidad de que se amplíe el margen de maniobra para trabajar fuera del sistema público porque, de lo contrario, se le “puede dejar tiritando”.

Otra opinión que resume el parecer de los médicos es la que también realiza a este medio el presidente nacional del CESM, el murciano Francisco Miralles, que señala que la sanitaria es una profesión “liberal” y que como tal hay que cumplir con la Ley de Incompatibilidades. “Lo que hagamos después cada uno depende de la capacidad, el tiempo y las ganas”, defiende Miralles, que considera que la incompatibilidad atenta contra el ejercicio de la profesión.

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