La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La
Unión Europea se prepara para radiografiar la
salud mental de su población. El organismo internacional ha compartido que
en 2027 recogerá datos sobre este espectro del bienestar, necesarios para la correcta aplicación de la estrategia 'Unión Europea de la Salud', en la que se reconoce al estado emocional de las personas como parte integrante de la salud. Motivo por el que se han dado a conocer los indicadores que se tendrán en cuenta para la recolecta de información, algunos cercanos a las labores de los profesionales sanitarios con pacientes que padecen trastornos como
depresión o ansiedad.
Así, entre las variables que se observarán a nivel europeo, se incluye la asistencia del afectado a una consulta con un especialista de salud mental. También las necesidades nos satisfechas durante la atención dada y la razón principal por la que dicho experto no ha cumplido con las expectativas del paciente. De esta forma, la Unión Europea
analizará las intervenciones llevadas a cabo por psicólogos, psiquiatras o enfermeras del campo de la Salud Mental.
Además, se presentan
otros indicadores como el sentimiento de desánimo, depresión o ansiedad -durante al menos dos semanas- en los últimos dos meses, la razón principal tras esta situación o la incidencia de la salud mental en las actividades sociales o la capacidad para trabajar. También se abordarán la posibilidad de la persona de hablar sobre problemas personales, las buenas relaciones en el trabajo, la conciliación de la vida familiar y profesional, la ausencia del trabajo por manifestar depresión, ansiedad o desánimo, la frecuencia con la que se practica algún deporte, la utilización de redes sociales, el sufrimiento de alguna experiencia de violencia digital, la carga de tareas domésticas, el exceso de responsabilidades de gestión cotidiana y el estado de discriminación.
Todas las variables indicadas se tratarán de forma obligatoria, a las que hay que sumar
tres opcionales: la educación y formación durante los últimos doce meses, la ocupación laboral en el mismo periodo y las ponderaciones dentro de este ámbito. En conjunto, servirán para analizar la relación que se establece entre salud mental y bienestar.
En búsqueda de nuevas políticas
Las mencionadas variables servirán para
el diseño de políticas europeas, además de para reflejar cuestiones como las desigualdades o la salud física y mental. También ayudarán a evaluar el impacto de las acciones y la financiación en ámbitos como el bienestar de la ciudadanía.
El marco normativo y operativo 'Unión Europea de la Salud' pretende dar su espacio a los trastornos de salud mental, para los que intentará mejorar la coordinación entre los países miembro, la prevención de su aparición en la ciudadanía, la detección de este tipo de males o la respuesta conjunta de toda la alianza continental. Un importante esfuerzo que encuadra con su interés por
equiparar el bienestar emocional con el físico, además de integrar el cuidado de la salud mental en todas las políticas europeas, incluidas aquellas que no son sanitarias.
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