Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Política Sanitaria > Sanidad hoy

España demuestra ‘científicamente’ ser el mejor país del mundo para nacer

Así lo indican los resultados del Índice de Progreso Social realizado por Deloitte y Social Progress Imperative

Un bebé recién nacido en España.
España demuestra ‘científicamente’ ser el mejor país del mundo para nacer
Redacción
Jueves, 22 de junio de 2017, a las 12:20
España es el mejor país para nacer. Así ha quedado evidenciado en el Índice de Progreso Social que ha realizado la firma de servicios profesionales Deloitte y la organización Social Progress Imperative (SPI). El informe cuenta con un apartado con los doce “mejores sitios para nacer”, siendo España el primera en términos de salud y bienestar, un área en el que computan factores como la esperanza de vida a los 60 años, muerte prematura por enfermedades no trasmisibles o la tasa de suicidio.

El estudio, que toma en consideración 128 países según su nivel de progreso social, más allá del Producto Interior Bruto (PIB), sitúa a España en el decimosexto lugar del ranking mundial en términos generales. Una posición que representa un peldaño más arriba que el año pasado, situándose justo debajo de Bélgica y por delante de Japón. Según indica la investigación, “esta posición se debe a las altas puntuaciones obtenidas en tres categorías en particular: la salud y el bienestar, siendo España el primer país del mundo en esta categoría, la calidad medioambiental, situándose como el tercer país del mundo, solo por detrás de Suiza y Suecia; y el acceso a los conocimientos básicos, ocupando la cuarta posición mundial”.

Para elaborar el Índice, se tienen en cuenta cincuenta indicadores, agrupados en tres grandes pilares: las necesidades humanas básicas, los fundamentos del bienestar y las oportunidades que cada país ofrece a sus ciudadanos.  “El Índice mide aspectos que necesita la sociedad para avanzar y prosperar, ayudando a los líderes públicos, junto con los que están en las empresas y organizaciones, a identificar sistemáticamente una estrategia para lograr un crecimiento inclusivo y responsable, priorizando aquellas necesidades más urgentes para cada comunidad” afirma Ana Andueza, socia de Deloitte.

Mejora constante

España ha escalado progresivamente puestos en los últimos tres años. De hecho, el país ibérico es, junto con Japón y Noruega, el que más ha aumentado su puntuación total y, por tanto, que más ha mejorado en los últimos años. El Índice señala a los tres países como “buenos ejemplos de cómo alcanzar progreso social a pesar de los retos económicos y políticos”. Esto es consecuencia de la mejora en métricas críticas donde había insuficiencias como son, en el caso de España, la libertad personal (que engloba libertades como poder elegir religión, tomar anticonceptivos o elegir la edad a la que casarse); la tolerancia y la inclusión (hacia la religión y hacia los inmigrantes, el colectivo homosexual y otras minorías); o la calidad medioambiental (englobando la polución del aire, la depuración de aguas o la emisión de gases de efecto invernadero, entre otros).

A pesar de la mejora de España, aún tiene camino para recorrer para alcanzar a los líderes de la clasificación. La última edición pone entre las puntuaciones más elevadas a los países nórdicos (salvo Suecia, que cae a la octava posición), con Dinamarca a la cabeza liderando la clasificación este año, arrebatándole el primer puesto a Finlandia, que queda en segundo lugar. Islandia, Noruega, Suiza y Canadá ocupan los siguientes puestos. En este sentido, se precisa que España es el décimo país de la Unión Europea en entrar en el ranking, superado por Bélgica, Alemania, Reino Unido e Irlanda entre otros, pero por delante de sus vecinos Francia, Portugal e Italia.