CDC, en Estados Unidos.
Los CDC de
Estados Unidos (Centers for Disease Control and Prevention) han emitido los datos de mayo en lo que se refiere casos y brotes de
sarampión en el país, y en solo 5 meses de 2026 la cifra está a punto de sobrepasar a los que se registraron en 2025: 2030 casos frente a los 2288 del curso precedente.
A este ritmo creciente es previsible que en este 2026 se doble la incidencia de esta enfermedad en suelo estadounidense.
Esta constatación numérica es el producto de una
política tildada de 'antivacunas' por algunos sectores científicos que arrancó incluso antes del primer mandato presidencial (2017-2021) de
Donald Trump, con la que se abonó la teoría que relacionaba la
vacuna triple vírica (MMR, que incluye sarampión, rubeola y paperas -parotiditis-) con la posibilidad de desarrollar un trastorno del espectro autista.
Aunque el propio Trump, ante los brotes en universidades y otros ámbitos sociales, llamó a la vacunación contra el sarampión en 2019, lo cierto es que en su actual mandato (que arrancó en enero de 2025) las señales enviadas a la opinión pública no han sido claras al respecto. El nombramiento de
Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud y Servicios Humanos desató polémica por sus posicionamientos anteriores en torno a la vacunación en niños.
Tal y como informó la BBC, antes de llegar a su actual cargo Robert F. Keneddy Jr. dirigió durante ocho años el grupo activista Children's Health Defense ('Defensa de la Salud Infantil'), desde el que cuestionó repetidamente la seguridad y la eficacia de la vacunación. En 2019, describió al médico británico
Andrew Wakefield, caído en desgracia, como la "persona más injustamente difamada de la historia moderna" y declaró ante una multitud en Washington que "cualquier sociedad justa" estaría erigiendo estatuas en su honor. Wakefield fue dado de baja del registro médico de Reino Unido en 2010 después de que su investigación vinculara falsamente la vacuna triple vírica con el autismo, lo que provocó un aumento repentino de los casos de sarampión en Inglaterra y otros países.
Ante el fallecimiento de dos niños no vacunados en
Texas el pasado año, Kennedy publicó en redes sociales que la vacuna triple vírica era "la forma más eficaz de prevenir la propagación de la enfermedad", aunque también realizó otros comentarios que señalaban la profilaxis como "una elección personal".
En Estados Unidos hay una notable variabilidad de cumplimiento del
calendario vacunal infantil dependiendo de los estados, con un espacio destacable a la objeción de conciencia relacionada con aspectos religiosos y creencias personales.
El sarampión se declaró eliminado en Estados Unidos en 2000
Hay que recordar que el sarampión se declaró eliminado y dejó de ser considerado una enfermedad endémica en los Estados Unidos en el año 2000. Esta certificación fue otorgada tras lograr la ausencia de transmisión continua durante más de 12 meses.
Sin embargo, debido a los brotes continuos y a la cadena de transmisión activa que comenzó en 2025 y se ha extendido hasta 2026, el país se encuentra en un riesgo inminente de perder este estatus. Autoridades como la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) realizarán una evaluación de su estatus a finales de 2026.
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