El presidente de AME, Jesús Arzúa.
Los MIR apuestan por suspensión temporal o consecuencias en la colegiación por copiar en el examen
AME exige endurecer la actuación sobre aquellos que incurren en conductas fraudulentas durante las pruebas FSE
El Ministerio de Sanidad se prepara para poner coto al acto de copiar en los exámenes de Formación Sanitaria Especializada (FSE). Así, la convocatoria de 2027 se blindará ante el fraude a partir del refuerzo de los controles destinados a la detección de dispositivos electrónicos que permitan llevar a cabo trampas durante las pruebas. Sin embargo, la Asociación MIR España (AME) recuerda que la actuación no tendría que recaer exclusivamente en la vigilancia tecnológica. Bajo su punto de vista, la búsqueda de artefactos debe ir acompañada de un endurecimiento de las consecuencias legales. Así, se reducirá el número de aspirantes que tengan la intención de obrar ilícitamente.
"Copiar en el examen actualmente sale gratis, ya que no hay castigo ninguno", ha lamentado el presidente de AME, Jesús Arzúa. Actualmente, el descubrimiento de un candidato que copia en el ejercicio se traduce en la anulación de su examen y la exclusión del proceso. En la próxima oposición, si el médico se niega a colaborar con los organizadores de la prueba en las labores de detección también se arriesga a la eliminación de la vía de ingreso en la especialización sanitaria.
Arzúa ha remarcado que copiar en el MIR debería estar penado con el impedimento de presentación al año siguiente. Es más, según la gravedad de la acción, podría ampliarse el número de convocatorias bloqueadas. Asimismo, ha considerado que este tipo de acciones deberían "repercutir en su expediente o colegiación". El hecho de cometer fraude tendría que reflejarse en la trayectoria del profesional.
"Copiar en el examen actualmente sale gratis"
En este sentido, la principal organización de residentes de Medicina del país ya transmitió la necesidad de una mayor severidad a nivel legal contra los "tramposos' al Ministerio de Sanidad. Una forma de limitar la tentación en determinados candidatos.
¿Se puede vetar el acceso a futuras convocatorias por copiar?
La normativa española no recoge actualmente ningún punto en el que se aborden las consecuencias por incurrir en acciones fraudulentas durante los ejercicios de FSE. Ni en el Real Decreto 589/2022, en el que se establecen las normas aplicables a las pruebas de acceso a la formación en especialidades en Ciencias de la Salud, ni en las órdenes ministeriales de las últimas convocatorias del proceso. Hasta la fecha, en estas últimas tan solo se señalaban los dispositivos no permitidos en las pruebas.
Es más, el documento legal sobre el que se cimentará la oposición de 2027 será el primero en el que aparezcan específicamente varios puntos sobre el destino del aspirante en caso de intentar copiar o saltarse los controles de detección de dispositivos electrónicos. Eso sí, en ningún caso se habla de la inhabilitación del candidato más allá del proceso en el que participa.
Sin embargo, la prohibición de presentarse a más de una convocatoria no queda del todo descartada. La gravedad de la actuación podría derivar en esta consecuencia, siempre a raíz de interpretación legal. Por ejemplo, en casos de suplantación de identidad o falsedad documental, donde también se podrían valorar condenas penales, más allá de sanciones administrativas.
Refuerzo tecnológico
De momento, el departamento gubernamental encabezado por Mónica García apuesta por el control tecnológico, dado que aparatos como móviles o gafas con Inteligencia Artificial se han convertido en la principal vía para copiar en las pruebas FSE. Así, las sedes de examen de la próxima convocatoria contarán con sistemas de detección no intrusivos, con la misión de garantizar los principios de igualdad, mérito y capacidad que vertebran el proceso. Este tipo de instrumentos serán los encargados de dotar de seguridad a la oposición FSE.
De esta manera, los detectores de radiofrecuencia formarán parte del MIR. Eso sí, unas herramientas que no bloquearán la señal o interceptarán comunicaciones. No hay que olvidar que la Ley General de Telecomunicaciones impide la utilización de inhibidores, salvo en el caso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.