Un estudio catalán evidencia que estos enfermos requieren menos ingreso a la UCI y menos ventilación mecánica

Los pacientes autoinmunes tienen mejor pronóstico de Covid grave
José Alfredo Gómez Puerta.


04 abr 2021. 11.30H
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Durante la primera ola de la pandemia, un equipo multidisciplinar del Hospital Clínic de Barcelona realizó una investigación en pacientes con enfermedades autoinmunes e inmunomediadas e infección por coronavirus. Entre los hallazgos, el estudio evidenció que estos pacientes tienen menor riesgo de desarrollar Covid grave ya que pasaron menos tiempo en UCI y requirieron con menor frecuencia ventilación mecánica.

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Se sabe que los factores asociados con un mal pronóstico en población general con infección por Covid son la edad avanzada, el sexo masculino, y ciertas enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o el EPOC pero poco era conocido sobre el pronóstico en enfermedades autoinmunes e inmunomediadas. Sobre estas últimas, surge esta investigación realizada entre el 1 de marzo y el 29 de mayo de 2020, coordinada por el jefe de Reumatología del Hospital Clínic, José Alfredo Gómez Puerta, quien ha explicado a Redacción Médica los resultados del estudio basado en este colectivo de pacientes ingresados por infección sintomática de Covid y que una de las principales hipótesis fue un posible mejor pronóstico frente a la gravedad del virus.

¿Cómo surge la idea de realizar este estudio?


Surge al tener un grupo especial de pacientes con enfermedades autoinmunes  e inmunomediadas que comparten ciertas características entre ellos. Con 11 servicios del hospital y con el soporte de Microbiología, decidimos analizar qué le pasaba a este colectivo de pacientes. Teniendo en cuenta que al estar  bajo algún tratamiento inmunosupresor, o porque tienen alguna afectación orgánica, relacionada a su enfermedad, podrían tener un peor pronóstico o no en el momento que lo hicimos. El objetivo era saber si una vez contraído el Covid, estos pacientes necesitaban ingreso y cuál era su pronóstico versus la población general sin enfermedades autoinmunes o inmunomediadas.

¿Cuántos pacientes participaron?

Con el fin de saber si tenían una enfermedad más grave, utilizamos un grupo control de pacientes sin enfermedad autoinmune, los cuales fueron 117. Los comparamos con 58 pacientes con enfermedades autoinmunes de diverso tipo que requirieron ingreso. Si bien nosotros tuvimos una muestra mayor, de 85 pacientes que tenían enfermedades autoinmunes o inmunomediadas y que tenían una infección por Covid, finalmente la muestra solo se centró en el análisis de los 58 que requirieron ingreso.

¿Cuáles fueron los principales resultados del estudio?

Desde el punto de vista general, validamos lo que ya se conocía y es que los factores de riesgo generales, para tener una enfermedad más grave, son los mismos que la población general, o para requerir ingreso, es decir, ser hipertenso, ser mayor, tener enfermedad pulmonar crónica, tener dislipidemia, o tomar medicamentos antihipertensivos entre otros. A partir de aquí, analizamos qué factores se relacionaban a un peor pronóstico, fundamentalmente relacionados con el ingreso a UCI, la necesidad de ventilación mecánica o la muerte. Encontramos sorpresivamente que a pesar de tener una enfermedad autoinmune, nuestros pacientes tenían un mejor pronóstico, en cuanto a la infección por Covid, es decir, menos necesidad de ingreso a UCI, menos necesidad de ventilación mecánica.


Enfermedades autoinmunes de la muestra


¿Cuáles fueron las enfermedades autoinmunes más frecuentes?

Eran pacientes principalmente con artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria intestinal o lupus eritematoso sistémico, pero también algunas otras enfermedades como esclerosis sistémica, miopatías inflamatorias, psoriasis, hepatitis autoinmunes, nefropatías primarias, entre otras.

¿Principales dificultades del estudio?

Una de las dificultades fue unificar en un solo grupo enfermedades que se comportan de manera distinta y que reciben diferentes tratamientos. Lo otro fue realizar esta investigación en medio de la pandemia, con la carga asistencial que aún supone en el hospital, contar con un grupo control de pacientes, no autoinmunes. A partir de ahí hubo una gran colaboración de otros servicios, tuvimos 11 servicios del hospital comprometidos. Fue un trabajo duro, pero a la vez fue satisfactorio tener la colaboración de tantos servicios juntos.

¿Qué hipótesis manejan sobre los factores que pueden incidir en que estos pacientes tengan menos riesgo de COVID grave?

Básicamente creemos que el papel de la inmunosupresión de forma crónica puede proteger de alguna manera el hecho de montar una respuesta inflamatoria sistémica, como lo hacen los pacientes que tienen Covid, esa es una primera hipótesis, aunque no podemos corroborar con certeza. Lo otro es que al ser pacientes con alguna patología inmunomediada de base, el clínico que trata a este paciente tiene un control más estrecho, que un paciente que no lo tuviera. Finalmente, los pacientes con enfermedades crónicas, en particular autoinmunes e inmunomediadas, suelen tener un esquema de vacunación al día, suplementos de vitamina D, un manejo más estricto de las comorbilidades como la hipertensión, y eso pudo favorecer en el momento de adquirir la infección un mejor pronóstico.

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