"La inmunidad al Covid-19 dura más allá de la detección de anticuerpos"

Benito Almirante considera posible que las defensas frente al Covid-19 puedan durar toda la vida en algunos pacientes

Benito Almirante, jefe de Enfermedades Infecciosas del Vall d'Hebron.
"La inmunidad al Covid-19 dura más allá de la detección de anticuerpos"
jue 15 octubre 2020. 09.30H
La inmunidad frente al SARS-CoV-2 es uno de los principales debates que hay en la comunidad científica internacional. ¿Cuándo duran los anticuerpos? ¿Dos, tres, cuatro meses? ¿Es posible desarrollarlos para toda la vida? A este respecto, un estudio reciente lanzaba un rayo de esperanza, pues se han detectado células B de memoria en algunos pacientes, que abre la puerta a una defensa de larga duración frente al virus.

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Por eso, el jefe de Enfermedades Infecciosas del Vall d’Hebron, Benito Almirante, califica el estudio de “excelente noticia”. Así, no hay que fijarse únicamente en la presencia o no de anticuerpos, pues la existencia de células B permiten ir más allá. No obstante, todavía quedan muchas preguntas por responder en este campo.

¿Podría desarrollarse inmunidad frente al Covid de por vida?

Hasta ahora conocíamos que había personas que tenían antígenos neutralizantes durante un tiempo determinado, pero no se había podido comprobar que hubiera células de memoria, no solamente de tipo T, que ya esto se sabía, sino de tipo B. Son células que son capaces de producir anticuerpos neutralizantes en el caso de que, de nuevo, una persona se ponga en contacto con el SARS-CoV-2.

¿Se prevé que esta inmunidad dure para toda la vida?

Esto es una hipótesis que plantean en el trabajo, pero todavía no hay suficiente tiempo para poderlo comprobar. El hecho de que haya células B de memoria hace pensar en la posibilidad de que esta inmunidad dure durante un tiempo superior al que a día de hoy conocemos como la presencia de anticuerpos detectables en sangre.

Es decir, que cuando nosotros vemos que una persona tiene anticuerpos, aseguramos que tiene inmunidad en ese momento y, cuando esos anticuerpos no se detectan, se podría pensar que no hay inmunidad, pero como hay esas células B de memoria ya no lo podemos decir: la inmunidad, según este estudio, con toda probabilidad dura más allá que la detección de anticuerpos en sangre. 

¿De cuánto tiempo se podría hablar?

No se sabe, pero seguro que pueden ser años. De hecho, en un predecesor que conocemos muy bien, que es el SARS-CoV-1, la inmunidad dura años, como mínimo dos. Por lo tanto, no hay nada que haga pensar que este virus la mayoría de la población –esto no excluye que haya siempre enfermedades infecciosas no desarrollen inmunidad– desarrolle esta inmunidad y dure años. Y esto es una ventaja potencial no solo para personas que tengan la infección sino también para la vacunación. Cuanto más tiempo dure la inmunidad, bien sea estimulada por la infección o por la vacuna, mejor.

¿Qué parte de la población puede no desarrollar inmunidad?


"Es probable que debamos tener cifras cercanas al 50% para que haya una elevada protección a nivel mundial"


Seguramente personas en edad avanzada o con alguna alteración inmune previa. También podría pasar que no desarrollen inmunidad aquellas personas con muy poca cantidad de virus, es decir, que tengan una infección muy muy leve y no sean capaces de desarrollar la inmunidad.

¿Cuáles considera que son los puntos fuertes de este trabajo? ¿Y sus limitaciones?

El punto más débil es que la población estudiada no es muy numerosa, habrá que hacerlo a gran escala y en diferentes poblaciones. Han estudiado un grupo muy reducido de personas y por lo tanto no podemos aplicarlo de forma generalizada.

El punto más fuerte es que, por primera vez, se ha demostrado una clara correlación de la infección con el desarrollo de células de memoria tipo B, que serían capaces de producir anticuerpos neutralizantes en el momento en que hubiera una re-exposición al virus.

El estudio es una excelente noticia. Todas las noticias que tienen que ver con la protección frente a la enfermedad son muy convenientes, sobre todo en un momento en que la enfermedad sigue activa y no hay mecanismos para controlarla como la vacuna. Por lo tanto, si esto se confirma después con el seguimiento de los pacientes, a medida que haya más personas infectadas habrá más personas protegidas y será mejor para las personas que no han tenido la infección. Es lo que se denomina inmunidad de rebaño.

¿Qué porcentaje de población debería haber pasado la enfermedad para existir la inmunidad de rebaño?

No se conoce con exactitud, pero es probable que debamos tener unas cifras cercanas al 50 por ciento para que hubiera una buena protección a nivel mundial. El problema es que tú puedes tener unas cifras muy elevadas en un país, pero si no lo son en todo el planeta el movimiento de personas puede hacer que no sea suficiente.

Tiene que haber una inmunidad de forma elevada y distribuida de forma uniforme por todo el planeta. La OMS considera que la población afectada es el 10 por ciento. Es mucha, 750 millones de personas, pero el 50 por ciento serían más de 3.000 millones de personas.

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