No obstante, el último barómetro revela del CIS revela que un 80% dedicaría más recursos económicos a la sanidad

Cae el porcentaje de españoles que ve urgente implantar reformas sanitarias


16 sep 2021. 12.50H
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El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado este jueves los resultdos del barómetro de septiembre, del que se desprende que, después de más de año y medio de pandemia de Covid-19, decae el porcentaje de españoles que ve urgente implantar reformas sanitarias para reforzar el Sistema Nacional de Salud (SNS). En concreto, la última encuesta indica que el 83,3 por ciento considera conveniente aplicar medidas en la sanidad española, esto es casi un punto menos que hace justo un año (84 por ciento).

La encuesta del CIS también pregunta a los ciudadanos cuáles son las más convenientes reformas en la sanidad española, y para un 95,3 por ciento de los que han respondido lo es dedicar más recursos económicos, casi 1 punto porcentual más que en el mes de septiembre del año pasado, cuando esta cifra era del 94,4 por cuento.

Mientras, un 94,9 por ciento de los encuestados aboga por aumentar la plantilla, un 91,9 por ciento reclama aumentar la coordinación entre las comunidades autónomas, y un 86,4 por ciento reclama aumentar las instalaciones y los recursos dedicados a prevenir y abordar las pandemias.

Respecto a estas cuestiones, para el 54,1 por ciento de los encuestados dedicar más recursos económicos con “mucha urgencia”. Igual de prioritario es aumentar las plantillas para un 60,7 por ciento y aumentar la coordinación entre las comunidades para un 52,1 por ciento. Además, en esta ocasión, el 44 por ciento le otorga también “mucha urgencia” a mejorar las instalaciones y recursos contra las pandemias.


Colaboración entre Gobierno de España y CCAA


La última encuesta del CIS también a los pregunta a los españoles quién le gustaría que se hiciera cargo de la lucha contra la pandemia primordialmente, si el Gobierno de España, el Gobierno de las comunidades autónomas, o ambos en colaboración, una holgada mayoría del 72,2 por ciento opta por la última de las opciones.

Por otro lado, los españoles otorgan más responsabilidad al Gobierno de España para liderar la pandemia (15,2 por ciento) frente a las comunidades autónomas (6,2 por ciento), pese a tener transferidas ellas las competencias. Tan solo el 1,8 por cierto apuesta por los médicos, científicos y expertos en sanidad independientes.

Sólo 1 de cada 4 españoles está en contra de la vacuna obligatoria


Sólo uno de cada cuatro españoles (25,4 por ciento) está claramente en contra de que se llegue a obligar a alguien a vacunarse contra el coronavirus, frente a un 47,7 por cierto que, por el contrario, aboga por que "habría que obligar a todos a vacunarse". Uno de cada cinco (21,8 por ciento) se encuentra en el punto medio señalando que "dependería de los casos", mientras un 4,8 por ciento no tiene una postura clara.

Sin embargo, cuando se pregunta a los que están en contra de la obligatoriedad y a los que dudan, sobre el caso concreto de obligar a vacunarse al personal sanitario, el que trabaja en las residencias de personas mayores y a los que tienen relaciones profesionales directas con el público en general, el 64,5 por ciento opina que sí frente a un 28 por ciento que se mantiene en contra.

Aunque no hay diferencias sustanciales respecto a la obligatoriedad de vacunar en general (48,5 por ciento de mujeres a favor y 46,8 por ciento entre los hombres), sí las hay en cuanto a la edad de los consultados. Así, mientras los tramos más jóvenes los porcentajes entre a favor y en contra están más equilibrados (en torno a un tercio), suben claramente conforme sube la edad: si de 35 a 44 años creen que hay que obligar a vacunar un 39,1 por ciento, sube al 45,9 por ciento entre los 45 y los 54 años y supera el 63 por ciento entre los mayores de 65 años.

Por lo que se refiere a sí mismo, el 43 por ciento de lo que aun no han recibido la inmunización asegura estar dispuesto a vacunarse, frente al 34,6 por ciento que se resiste a hacerlo. La razón principal de la negativa sigue siendo la desconfianza en la vacuna (26 por ciento), seguida del miedo a los efectos secundarios (20 por ciento).

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