La SERAM ha hecho entrega de los Premios Radiología 2021 en el acto conmemorativo por el Día de esta especialidad

"La Radiología intervencionista me salvó del pronóstico más oscuro"
El radiólogo Alberto Mingo. En la mesa, Asunción Torregrosa (vicepresidenta de la SERAM), Milagros Martí (presidenta) y Mª Ángeles Fernández (secretaria general).


11 nov 2021. 14.20H
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La cadena de desgracias a las que se enfrentó Alberto Mingo comenzó con un mal salto de su caballo mientras practicaba hípica, su mayor pasión tras los muros del hospital madrileño de La Princesa, donde ejerce como radiólogo intervencionista. Precisamente, la especialidad que le salvó del más “oscuro” de los pronósticos. “Me han vuelto a traer a este mundo”, ha celebrado el facultativo en el acto con el que la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) ha conmemorado el Día Internacional de la Radiología.

Durante el acto ‘Radiología intervencionista: desde el diagnóstico al tratamiento’ de SERAM, Mingo ha explicado que fue sometido a seis cirugías en el hospital de La Paz de Madrid, donde fue trasladado tras una competición de hípica. El radiólogo sufrió un intenso dolor en la pelvis tras un salto y se desmayó al bajarse del caballo. Ya en el centro sanitario, se percató de que tenía la pelvis rota.

“Nada más llegar al hospital y con una Tomografía Computarizada (TAC) inicial con múltiples puntos de hemorragia activa e intensa me realizaron una embolización pélvica de forma ágil y precisa”, ha explicado el radiólogo. Posteriormente, le estabilizaron la fractura con una fijación externa, y tres días después le operaron para retirársela y colocarle placas y tornillos sobre la sínfisis púbica.

Pero el calvario de Mingo no había terminado. “A los tres días pasé por un cuadro febril, y, posteriormente, con un enfisema subcutáneo progresivo bilateral, se me solicitó un escáner en el que se observó que estaba lleno de aire por el retroperitoneo, el escroto, el peroné y el espacio perirectal, alcanzando la pared torácica”, ha detallado. De esta forma, fue sometido a una nueva operación “en una situación de claro pronóstico oscuro” y al que logró sobrevivir gracias a los profesionales del centro.

“A esta siguieron dos cirugías más de limpieza y el cierre de campos que quedaron abiertos”, ha explicado Mingo, que ha puesto en valor “los mimos y cuidados” que recibió por parte del equipo del Hospital de La Paz.

La Radiología intervencionista, "invisibilizada"


La experiencia de Alberto Mingo constituye el mejor ejemplo de las virtudes de una Radiología intervencionista que ha focalizado el acto organizado por SERAM, cuya presidente, Milagros Martí, ha incidido en que la Radiología puede significar “la diferencia entre vivir o morir”.

Foto de familia en el acto organizado por la SERAM.


En la sesión ha participado también Teresa Moreno, responsable de la UVI del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, que ha reivindicado la labor “invisibilizada” de los profesionales de la Radiología intervencionista. Una cirugía “mínimamente invasiva”, ha destacado, que logra “diagnósticos difíciles a través de imágenes y con muy pocas incisiones”.

“Los radiólogos intervencionistas son médicos especialistas en radiodiagnóstico formados en técnicos quirúrgicas guiadas por la imagen, lo que les permite guiar a pequeños catéteres y vías conductoras a través de vasos sanguíneos para tratar distintas enfermedades”, ha detallado.

Finalmente, Elena Serrano, del Hospital Clinic de Barcelona, ha destacado la “imprescindible formación continuada” que deben hacer los profesionales de una Radiología intervencionista que tiene que avanzar hacia “un tratamiento más personalizado”.

Serrano ha destacado que en la actualidad la rama en la que existe una mayor experiencia es la emboloterapia, la misma a la que fue sometido Mingo, que ha ofrecido “resultados muy favorables”. En cualquier caso, ha apuntado que esta especialidad “todavía tiene un largo camino por delante, sobre todo en lo que respecta al tratamiento personalizado”.

Premios Radiología 2021


En el acto de SERAM se ha procedido también a la entrega de los Premios Radiología 2021, que han sido entregados a Luis Zurera, jefe de sección de Radiología Vascular del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba (a título póstumo); Carmina Durán, jefa de Servicio de Radiología Pediátrica en UDIAT-CD y Juan Pablo Alejo, radiólogo del servicio extremeño de Salud (Premios a la Profesión).

También se ha conmemorado a Javier Rodríguez, del servicio de Radiodiagnóstico del Hospital de Segovia (Premio al Servicio de Radiología); Luis Cerezal, radiólogo musculoesquelético (Premio a la Investigación) y Ricard Pérez, profesor de Radiología en la Universidad Autónoma de Barcelona (Premio a la Carrera Educativa) y al doctor Ángel Alberich-Bayarri, CEO de Quibim (Premio Amigo de la Radiología). 

Además, se ha premiado como mejor trabajo publicado por radiólogos a los autores del artículo ‘Arpón quirúrgico vs semilla de iodo en la localización de lesiones no palpables malignas de mama’, así como a los de 'Metastatic Versus Osteoporotic Vertebral Fractures on MRI: A Blinded, Multicenter, and Multispecialty Observer Agreement Evaluation' (mejor trabajo publicado en revistas nacionales, distintas de Radiología, o extranjeras).

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