24 de junio de 2017 | Actualizado: Viernes a las 21:30
Especialidades > Psiquiatría

Lanzan la primera beca para formarse en ‘antipsiquiatría’

El movimiento, liderado por la doctora Bonnie Burstow, pone en duda los valores de la psiquiatría convencional

Una de las críticas a la psiquiatría es que tiende a la sobremedicación de los pacientes.
Lanzan la primera beca para formarse en ‘antipsiquiatría’
Redacción
Lunes, 05 de junio de 2017, a las 18:10
"La salud mental es un mito". Esta frase, toda una declaración de intenciones, es de Bonnie Burstow, la doctora que simboliza la lucha contra los cánones de la psiquiatría convencional. Profesora de la Universidad de Toronto, su nombre vuelve a estar de moda entre los profesionales sanitarios porque acaba de lanzar la primera beca antipsiquiatría del mundo.

La corriente que ella lidera actualmente pone en cuestión la naturaleza de las enfermedades mentales. Según la especialista, "la psiquiatría asume que ciertas cosas son biológicas cuando no lo son. Y cuando decimos salud mental estamos diciendo que los problemas que la gente tiene son resultado de una enfermedad. Y no lo son". Así, trastornos como la bipolaridad, depresión o esquizofrenia son "son una forma muy humana de experimentar la realidad".

Así, tal y como explica en un reportaje a la BBC, "tenemos una pretensión demasiado absoluta de lo que es normal .Si el 99 por ciento de la gente que hay en el mundo no son lo que ellos consideran normal, eso beneficia a los psiquiatras, porque les asegura una clientela inmensa". Esto desemboca irremediablemente en la sobremedicación de los pacientes que, en ocasiones, termina en dependencia a los fármacos.

El poder de la psiquiatría

A Bonnie Burstow le preocupa hasta qué punto puede se puede mandar con la excusa de la psiquiatría. "El Estado le ha dado el poder de encarcelar a la gente cuando decide que está mentalmente enferma, tiene el poder de encerrarlos y de tratar a la gente en contra de su voluntad".

Por eso, esta especialista insiste en que hay otras formas de tratar a la gente. La antipsiquiatría promueve más terapias basadas en conversaciones. Su fuerza se basa en el poder de la palabra. Ella tiene claro que su método ayuda a la sociedad. De hecho, asegura que ha ayudado a gente con tendencias suicidas. Y no parece que esté sola: "Somos un movimiento tanto de sobrevivientes de la psiquiatría como de profesionales que sostienen que la psiquiatría debe ser abolida".