Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 13:20
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Nueva Unidad de Periodoncia Hospitalaria de Ruber Juan Bravo

Está creada dentro del nuevo Servicio de Cirugía Maxilofacial creada hace unos meses en el centro privado madrileño

José Luis Palenzuela, gerente de Ruber Juan Bravo.
Nueva Unidad de Periodoncia Hospitalaria de Ruber Juan Bravo
Redacción
Jueves, 26 de enero de 2017, a las 11:20
El Hospital Ruber Juan Bravo ha puesto en marcha la primera Unidad de Periodoncia Hospitalaria, coordinada por Antonio Lorente y Miguel Carasol y que ha sido creada dentro del nuevo Servicio de Cirugía Maxilofacial creada hace unos meses en el centro.

Ruber Juan Bravo destaca que sólo un cinco por ciento de la población adulta tiene una encía sana y un alto porcentaje padece gingivitis. Además, en España el 37 por ciento de la población mayor de 35 años sufre periodontitis, siendo del 65 por ciento en mayores de 65 años.

Además, la periodontitis es una enfermedad inflamatoria de origen bacteriano que si no es diagnosticada o tratada a tiempo, puede conducir a la pérdida de dientes porque se destruye progresivamente que los sujeta.

Aunque sólo un 10 por ciento de las periodontitis son avanzadas y requieren tratamientos relativamente complicados, se puede prevenir su aparición y su avance de forma sencilla. Es necesario valorar si la encía ha cambiado o si los dientes han cambiado su posición o se mueven. También es necesario valorar el mal aliento, la supuración de la encía o su sangrado.

En caso de tener la enfermedad, es necesario evitar que progrese con un tratamiento inicial, establecido por los dentistas o higienistas dentales, la mayoría de veces sin necesidad de cirugía se estabiliza el proceso. Son fundamentales las revisiones periódicas para su control y las medidas de higiene bucodental, que deben asumirse como un hábito, juegan un papel fundamental.

La encía enferma por periodontitis se desprende del diente, y deja una herida interna abierta por la que las bacterias llegan al hueso de soporte de los dientes y comienzan a destruirlo. De esta manera, las bacterias que provocan la periodontitis, y sus productos tóxicos, pasan continuamente a la sangre del organismo. Este proceso facilita que la periodontitis provoque un estado inflamatorio crónico en el organismo, no solo en la boca.