Joaquín Resa junto a su equipo durante una cirugía metabólica. Autor: HLA Clínica Montpellier.
La
obesidad se ha convertido en uno de los
mayores retos de salud pública en España. Según datos epidemiológicos nacionales, más de la mitad de la población adulta presenta exceso de peso y cerca de un
20 por ciento padece obesidad. La prevalencia continúa en aumento y se asocia directamente con enfermedades como
la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y la patología cardiovascular. En este contexto, los especialistas insisten en la necesidad de abordar la obesidad como
una enfermedad crónica.
“La obesidad debe ser entendida y tratada como una enfermedad crónica, compleja y con importantes consecuencias sistémicas,” así lo afirma
Joaquín Resa, cirujano de la obesidad y del metabolismo en
HLA Clínica Montpellier, quien insiste en la necesidad de superar la visión reduccionista que la identifica únicamente como un problema de peso o de falta de voluntad. “La obesidad es una patología biológicamente compleja que
requiere tratamiento continuo. Considerarla una enfermedad no solo mejora la atención médica y los protocolos asistenciales, sino que también contribuye a reducir el estigma que sufren los pacientes y favorece el desarrollo de
políticas públicas más eficaces.”
El especialista recuerda que la obesidad aumenta significativamente el riesgo de desarrollar patologías graves como diabetes tipo 2,
hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, apnea del sueño o determinados tipos de cáncer. “Si solo se trata como un problema estético o de disciplina personal, se ignoran sus consecuencias sistémicas y su verdadera dimensión clínica”, advierte.
En este sentido, insiste en que el tratamiento no puede limitarse al mensaje de “comer menos y moverse más”, culpabilizando al paciente cuando no logra resultados. “La obesidad requiere de tratamiento médico adecuado a cada caso”. Actualmente, existen
fármacos específicos, como los análogos de las incretinas, que han demostrado ser de gran ayuda, especialmente en pacientes con menor grado de sobrepeso y mayor adherencia terapéutica. En otros casos, puede estar indicada
la cirugía bariátrica. En cualquier escenario, el seguimiento a largo plazo es imprescindible.
Nuevas técnicas orientadas a la hipoabsorción y estimulación hormonal
En los últimos años
, la cirugía bariátrica ha evolucionado hacia técnicas que facilitan el adelgazamiento mediante una menor absorción intestinal y que, además, estimulan la producción natural de incretinas, las mismas hormonas que se administran mediante tratamiento farmacológico. “Son técnicas prometedoras que permiten potenciar
el efecto metabólico de la cirugía”, señala.
Para Resa, el presente y el futuro del
tratamiento de la obesidad pasan por una medicina personalizada y multidisciplinar. “Hoy contamos con múltiples
opciones médicas y quirúrgicas que antes no existían. No todos los pacientes son iguales ni todos pueden seguir las mismas pautas por lo que cada decisión debe estar consensuada con el paciente entendiendo las implicaciones de cada decisión”, afirma.
Con una amplia experiencia acumulada en el tratamiento de la obesidad, el equipo de Resa continúa perfeccionando las técnicas año tras año, con el objetivo de
ofrecer soluciones eficaces, seguras y ajustadas a las necesidades individuales de cada persona.
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