Ana Arroyo, reumatóloga de HLA Centro Médico Zaragoza, repasa los factores de riesgo de padecer la enfermedad

Ana Arroyo, de HLA Montpellier, repasa cuáles son los factores de riesgo de padecer y desarrollar la enfermedad de osteoporosis
Ana Arroyo, reumatóloga de HLA Centro Médico Zaragoza.


24 oct. 2023 17:15H
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El 20 de octubre de 1996, la Sociedad Nacional de Osteoporosis de Gran Bretaña lanzó una campaña destinada a prevenir esta patología y a concienciar a la población sobre su diagnóstico y tratamiento. De esta forma se dio inicio al Día Mundial de la Osteoporosis.

Según la Plafaforma para la Prevención de Fracturas por Osteoporosis, la enfermedad afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. A medida que envejecemos, la probabilidad de padecer osteoporosis y/o alguna fractura por fragilidad de nuestros huesos aumenta.

En España cerca de 3 millones de personas la padecen, con especial incidencia en las mujeres. En concreto, el 22,5 por ciento de las mujeres y el 6,8 por ciento de los hombres mayores de 50 años tienen osteoporosis, lo que provoca alrededor de 330.000 fracturas por fragilidad al año, según esta plataforma.

En este marco,  Ana Arroyo, reumatóloga de HLA Centro Médico Zaragoza, ha hablado acerca de esta patología, cuáles son los factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad, su diagnóstico o si se puede prevenir, según la entrevista distribuida por el grupo hospitalario HLA Montpellier.

¿Qué es la osteoporosis? ¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad?

La osteoporosis es una enfermedad sistémica del hueso caracterizada por una disminución de la densidad mineral y una alteración en la microarquitectura que afecta a la calidad y a la cantidad de hueso de nuestro esqueleto, aumentando su fragilidad y su predisposición a sufrir fracturas ante un mínimo traumatismo.

La prevalencia de osteoporosis es cinco veces mayor en mujeres que en hombres, aumentando en ambos con la edad. Se relaciona con algunas enfermedades, tratamientos farmacológicos, factores hereditarios, ambientales y el estilo de vida.

Los principales factores de riesgo para desarrollar una fractura por osteoporosis son la edad, el antecedente de una fractura previa y los valores bajos de masa ósea, que están determinados por la densitometría ósea. Hay otros factores de riesgo implicados en el desarrollo: la ingesta inadecuada de vitamina D, el tabaquismo, la ingesta de alcohol, una baja actividad física, la inmovilización prolongada, el consumo prolongado de corticoides, alteraciones hormonales (diabetes, hipertiroidismo, hipotiroidismo), alteraciones intestinales (malabsorción, acidosis metabólica) y enfermedades sistémicas (artritis reumatoide, EPOC, enfermedad inflamatoria intestinal).

¿Cómo afecta la enfermedad y cuáles son sus principales manifestaciones clínicas?

Al producirse una gran fragilidad en los huesos, hace que aparezcan con gran frecuencia las fracturas óseas, que son las que condicionan los síntomas en estos enfermos.

Las fracturas más frecuentes en la osteoporosis de la mujer postmenopáusica son las fracturas vertebrales, que producen dolores muy agudos en la espalda y condicionan la aparición progresiva de deformidades de esta, fundamentalmente disminución progresiva de la talla por aplastamientos vertebrales. Este dolor puede dar paso a lo que se denomina dolor sordo y continuo debido a las microfracturas, las cuales muchas veces es el síntoma que lleva al diagnóstico.

Por otro lado, la osteoporosis del anciano produce las típicas fracturas de muñeca además de en los huesos largos, como el fémur. También es la responsable de las típicas fracturas de cadera que padecen las personas mayores.

¿Cómo se diagnostica la osteoporosis y qué pruebas son necesarias para ello?

No existe ninguna prueba específica de laboratorio para el diagnóstico de osteoporosis, pero están indicadas en el diagnóstico diferencial. Aun cuando el diagnóstico de certeza se obtiene con el estudio de la biopsia del hueso, en la práctica habitual se utilizan diversas técnicas radiológicas para el diagnóstico, que además son también útiles para valorar la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.

Las radiografías simples de los huesos afectados muestran osteoporosis cuando ésta ya está bastante avanzada. La densitometría ósea permite diagnosticar si hay o no osteoporosis u osteopenia, siendo esta una situación en la que ha comenzado a perderse densidad mineral ósea, predecir el riesgo de fractura e instaurar tratamiento un a tiempo.

¿Qué papel desempeña el reumatólogo en el tratamiento de la osteoporosis?

Como bien se ha indicado, la osteoporosis es una enfermedad del hueso que predispone a sufrir fracturas óseas. Serán por tanto las especialidades dedicadas al aparato locomotor las que están más preparadas para su tratamiento, siendo la reumatología la más específica. No obstante, el médico de Familia, el endocrinólogo, el traumatólogo, el médico rehabilitador y el ginecólogo, por distintas razones, también están familiarizados con su estudio y tratamiento.

¿Cómo se trata esta enfermedad? ¿Se puede prevenir?

El objetivo del tratamiento de la osteoporosis es la reducción del número de fracturas por fragilidad. Como medida generalizada, se recomienda mantener hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada rica en calcio, abandonar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol. Además, algunas personas pueden requerir suplementos de calcio y vitamina D.

Al igual que el objetivo del tratamiento, la prevención de esta consiste en identificar la pérdida de masa ósea con el fin de reducir el riesgo de sufrir una fractura. La realización de ciertos ejercicios de manera diaria controlados y con el fin de mejorar la fuerza muscular y el equilibrio, también pueden ayudar a prevenir caídas que producen fracturas óseas e incapacidad.
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