20 de noviembre de 2017 | Actualizado: Lunes a las 21:50
Especialidades > Pediatría

La fiebre durante el embarazo puede aumentar un 300% el riesgo de autismo

Un estudio de la Universidad de Columbia analiza la relación entre la fiebre y el riesgo de autismo

Si la temperatura demasiado alta tiene lugar durante el segundo trimestre de gestación, las posibilidades son un 40 por ciento más altas.
La fiebre durante el embarazo puede aumentar un 300% el riesgo de autismo
Redacción
Jueves, 29 de junio de 2017, a las 14:40
La fiebre de la gestante y el riesgo de sufrir autismo del bebé están relacionados, según un estudio de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia. De hecho, si las fiebres se repiten tres o más veces después de la duodécima semana de embarazo, el riesgo para el niño aumenta en un 300 por ciento. Si la temperatura demasiado alta tiene lugar durante el segundo trimestre de gestación, las posibilidades son un 40 por ciento más altas.

El estudio también analiza la capacidad del acetaminofén y del ibuprofeno de mitigar este riesgo. En el caso del primero, “los riesgos fueron mínimamente reducidos en los niños cuyas madres lo tomaban en el segundo trimestre”. Sin embargo, no se pudo comprobar las posibilidades del ibuprofeno “debido al extremadamente reducido número de mujeres que toman este medicamento para la fiebre”.

En cualquier momento del embarazo

Los investigadores concluyen que si la fiebre tiene lugar en cualquier momento del embarazo, la oportunidad relativa (OR) de que el bebé padezca autismo es de un 1,4. "Nuestros resultados sugieren un papel fundamental de la infección materna gestacional y las respuestas inmunes innatas a la infección en el inicio de al menos algunos casos de trastorno del espectro autista", dice el autor principal Mady Hornig, profesor asociado de Epidemiología y director de Translational Research en el Centro para Infecciones e Inmunidad.

En este sentido, otro de los investigadores, W. Ian Lipkin, asegura que “los trabajos futuros deben focalizarse en identificar y prevenir las infecciones prenatales y las respuestas inflamatorias que puedan contribuir al autismo”.